Gimnasia
Gimnasia se trajo un triunfo valioso a La Plata
El Lobo le ganó 1 a 0 a Talleres con gol en contra de Catalán. Fue un partido que se definió por momentos en los que el visitante siempre supo manejarlos.
Por Tomás Torti.
Gimnasia arrancó el año con un gran triunfo ante Talleres de visitante. Si bien el partido arrancó complicado, el segundo tiempo dejó buenas sensaciones y alivio ya que el equipo demostró ser distinto al del año pasado.
El triunfo fue por un gol en contra pero el juego, la pausa y la experiencia de Pata Castro y Pablo De Blasis fue clave para que el Mens Sana sea superior en gran parte del encuentro.
Fue un partido de momentos y en todos ellos Gimnasia quedó bien parado. Nunca cedió ante la insistencia e intensidad del equipo cordobés y apretó los dientes en el momento debido.
Empezó avisando el Lobo con un remate de Domínguez que sacó el arquero. Pero rápidamente la T respondió con Rubén Botta y un remate razante que tapó Insfran. El partido comenzó con mucha intensidad pero luego entró en una meseta donde ninguna de los dos se sacaba ventaja.
Gimnasia no lograba salir por abajo ni hacer fluir su juego. Llamó la atención que Insfran nunca jugó con los centrales o los laterales sino que siempre buscó el pelotazo largo a Ramírez La presión era lo que mejor le resultaba. Hubo aproximaciones claras que llegaron gracias a esta vía, como un remate de Zalazar, de lo más destacado hasta su salida por lesión, que se fue cerca del palo.
Mientras Gimnasia siguió desperdiciando recuperaciones altas, Ramón Sosa sacó un enorme derechazo que pegó en el palo tras un roce en las manos de Insfran. Luego, el arquero Tripero se lució nuevamente tras una buena tijera de Sosa, el mejor del local.
El segundo tiempo fue muy diferente para el Lobo. Los ingresos de Matías Ramírez y Lucas Castro le dieron mayor control de pelota. Además se vio mejor ordenado con los dos futbolistas que se hacen cargo de la pelota en el medio: el propio Pata Castro y Pablo De Blasis.
Gimnasia encontró mayor orden y más opciones de pase. Todo eso dio sus frutos con algo de fortuna: gol en contra de Matías Catalán tras un centro de Castro apuntado hacia Cristian Colman.
A partir de alli, el equipo de Madelón mostró otra de sus virtudes: el compromiso y la actitud a la hora de marcar. La faceta defensiva fue clave para mantener el resultado y detener a un Talleres desesperado por el empate. Las cosas se complicaron con la expulsión de Canto a pocos minutos del final.
Llegó el pitazo final y el sentimiento fue de alivio ya que se vio un equipo que sabe a qué jugar y que tiene diferentes variables que le permitirán cambiar el equipo.