Política
Gobernadores aliados marcan límites y complican la reforma política del Gobierno
Aunque mantienen el diálogo con la Casa Rosada, varios mandatarios provinciales condicionan su apoyo a la reforma política impulsada por Javier Milei. La eliminación de las PASO aparece como uno de los principales puntos de conflicto y obliga al oficialismo a intensificar las negociaciones.
El Gobierno nacional enfrenta un escenario complejo para avanzar con su proyecto de reforma política. Pese a conservar canales de diálogo con distintos gobernadores, la Casa Rosada aún no logra reunir los apoyos necesarios para garantizar la aprobación de una iniciativa que tiene como uno de sus ejes centrales la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Las negociaciones son encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantiene conversaciones con mandatarios provinciales y legisladores en busca de consensos. Sin embargo, varios gobernadores decidieron no otorgar un respaldo automático al oficialismo y condicionan su acompañamiento a la resolución de reclamos vinculados al financiamiento de las provincias, la distribución de recursos y la continuidad de obras públicas.
Incluso dirigentes considerados cercanos al Gobierno y sectores del radicalismo mantienen una postura cautelosa frente al proyecto. La falta de definiciones refleja que, más allá de la sintonía política en algunos temas, las provincias buscan preservar sus intereses antes de avanzar con cambios en el sistema electoral.
La eliminación de las PASO se convirtió en el punto más sensible de la discusión. Mientras el oficialismo sostiene que la medida permitiría reducir costos y simplificar el calendario electoral, varios gobernadores consideran que la decisión debe surgir de un amplio consenso político y advierten sobre el impacto que podría tener en la dinámica electoral de cada distrito.
En este contexto, el Gobierno deberá profundizar las negociaciones si pretende conseguir las mayorías necesarias en el Congreso. La relación con los gobernadores continúa siendo una pieza clave para el avance de la agenda legislativa de la Casa Rosada, en un escenario donde los aliados muestran disposición al diálogo, pero también mayor autonomía para defender los intereses de sus provincias.