Política
Imputaron a una funcionaria judicial de La Plata por una presunta red de fraude y lavado con billeteras virtuales
La fiscal Betina Lacki investiga una compleja maniobra con cuentas digitales, uso de datos personales y presunto lavado de activos. En el centro del expediente aparece una funcionaria vinculada a la Procuración General bonaerense.
Una investigación judicial que avanzó durante meses en silencio en los tribunales de La Plata comenzó a exponer una trama de presuntas maniobras fraudulentas con billeteras virtuales, uso indebido de datos personales y posible lavado de activos, con una funcionaria de la Procuración General bonaerense en el centro del expediente.
Se trata de Albertina Mangini, una agente judicial que se desempeñaba en el Patronato de Liberados y que fue imputada por su supuesta participación en una estructura que, según la fiscalía, operaba bajo una lógica de organización criminal.
La causa está a cargo de la fiscal Betina Lacki, titular de la UFI N° 2, quien reconstruyó durante meses una operatoria compleja basada en la captación de personas vulnerables, apertura de cuentas virtuales con identidades de terceros y circulación de grandes sumas de dinero de origen presuntamente ilícito.
El expediente tuvo un punto de inflexión el 16 de abril de 2026, cuando se solicitaron múltiples allanamientos con habilitación de día y hora, en el marco de una investigación que ya había acumulado una importante base probatoria.
Según surge de la pesquisa, uno de los principales obstáculos iniciales fue la fragmentación de la información, debido al uso de cuentas digitales, líneas telefónicas y dispositivos móviles vinculados a distintas identidades, lo que dificultaba seguir el rastro del dinero.
Para avanzar, los investigadores realizaron análisis de reportes bancarios, trazabilidad de direcciones IP, cruces telefónicos y desgrabaciones de intervenciones, logrando consolidar la hipótesis de una estructura organizada que habría funcionado al menos entre fines de 2023 y agosto de 2024.
De acuerdo a la acusación, Mangini cumplía el rol de captación dentro de la organización. La fiscal sostiene que ofrecía sumas de dinero —generalmente unos 80 mil pesos— a personas en situación de vulnerabilidad económica para que entregaran sus datos personales y biométricos.
Las víctimas eran citadas en un bar de la zona de 7 y 56, en pleno centro platense, donde se realizaban fotografías, escaneos faciales y aperturas de billeteras virtuales a su nombre, muchas veces sin pleno conocimiento del alcance de la maniobra.
Uno de los testimonios clave fue el de una trabajadora que aceptó participar por necesidad económica. Según declaró, le ofrecieron dinero por “escanearle el ojo” y presentar su DNI. Tiempo después descubrió movimientos financieros millonarios a su nombre, totalmente incompatibles con su situación económica.
A partir de esa cuenta, los investigadores detectaron transferencias por más de 172 millones de pesos en aproximadamente un año, una cifra que reforzó la sospecha de una estructura de gran escala
.La causa también reconstruyó el circuito del dinero: las cuentas abiertas con datos de terceros funcionaban como “cuentas recaudadoras”, desde donde los fondos eran derivados hacia un casino online ilegal, señalado como el origen principal de los activos ilícitos.
Luego, ese dinero regresaba como supuestas ganancias de juego, perdiendo trazabilidad y facilitando el proceso de lavado. Posteriormente, era redistribuido mediante transferencias con montos terminados en “.12” centavos, una marca interna que, según la fiscalía, indicaba que los fondos ya estaban “limpios”.
El expediente describe una estructura con roles definidos: captación, operación central y dispersión de fondos, lo que refuerza la hipótesis de asociación ilícita con permanencia y coordinación en el tiempo.
Además, se detectaron elementos llamativos como el uso de correos electrónicos bajo nombres como “telsinocas7”, interpretado como un anagrama de la palabra casino, lo que sumó indicios sobre la maniobra.
Aunque el expediente no menciona de forma directa a la Asociación del Fútbol Argentino, la aparición de estructuras financieras vinculadas a la operatoria, como Sur Finanzas, abrió nuevas líneas de análisis sobre el posible destino final del dinero investigado.
La causa sigue avanzando y podría derivar en nuevas imputaciones en una investigación que ya genera fuerte impacto dentro del ámbito judicial platense.