Sociedad
Juicio por el crimen de Federico Aramburu: el fiscal habló de una persecución y pidió penas para los acusados
En la antesala del veredicto por el asesinato del ex Puma Federico Martín Aramburu, el fiscal Philippe Courroye sostuvo que el crimen fue consecuencia de una persecución planificada. Solicitó 27 años de prisión para Loïk Le Priol y 20 años para Romain Bouvier.
El juicio por el asesinato del ex jugador de Los Pumas Federico Martín Aramburu atraviesa sus horas decisivas en Francia. Durante la jornada de alegatos finales ante el Tribunal de lo Penal de París, el fiscal Philippe Courroye reconstruyó el episodio ocurrido el 19 de marzo de 2022 en Biarritz y sostuvo que la muerte del ex rugbier fue el resultado de una persecución iniciada luego de una discusión en un bar.
Según la reconstrucción presentada por la fiscalía, el enfrentamiento tuvo como punto de partida un altercado en el bar Mabillon y continuó fuera del establecimiento. Courroye sostuvo que Loïk Le Priol, principal acusado, habría reaccionado a la situación a partir de la humillación que, según la acusación, había sufrido durante la discusión. En ese contexto, el fiscal utilizó la expresión “cacería humana” para describir la persecución posterior contra Aramburu.
El vínculo entre Le Priol y Bouvier, en el centro de la acusación
Una parte importante del alegato estuvo dedicada a la relación entre Le Priol y Romain Bouvier, los dos principales acusados. Courroye presentó al Grupo de Unión y Defensa (GUD), organización disuelta en 2024, como uno de los elementos que vinculaban a ambos y sostuvo que ese espacio estaba atravesado por la violencia, las armas y un discurso identitario.
El fiscal también hizo referencia a las características personales de los acusados. Según su exposición, Le Priol había superado pruebas de ingreso a fuerzas especiales de élite y tenía la posibilidad de desarrollar una carrera militar, mientras que Bouvier había sido finalista de un concurso de oratoria y podría haber desarrollado una carrera como abogado penalista. Courroye utilizó esas referencias para remarcar que, a su criterio, ambos contaban con capacidades que contrastaban con las decisiones que se les atribuyen en el caso.
La fiscalía también reconstruyó el vínculo entre Le Priol, Bouvier y Lyson R., ex pareja del principal acusado y señalada por haber conducido la camioneta utilizada para llegar hasta el lugar del ataque. Courroye describió ese entramado como parte de una secuencia que terminó con la muerte de Aramburu.
La fiscalía sostuvo que hubo una persecución planificada
La premeditación fue uno de los principales argumentos desarrollados durante el alegato. Courroye sostuvo que distintos testimonios aportados durante el juicio permitieron reconstruir una situación en la que Le Priol habría expresado previamente su intención de matar a Aramburu.
Entre esos elementos, el fiscal mencionó los testimonios de un camarero, un portero y otras personas que aseguraron haber visto un arma y un brazalete policial, además de haber escuchado expresiones amenazantes atribuidas a Le Priol. Para Courroye, esos elementos permitían sostener que lo ocurrido no fue un enfrentamiento espontáneo, sino una acción que había comenzado a ser preparada antes de los disparos.
La acusación también rechazó los cuestionamientos de las defensas hacia los testigos, que habían planteado una posible influencia de la cobertura mediática sobre sus declaraciones. Courroye sostuvo que considerar que los testigos simplemente habían reproducido información difundida por la prensa suponía cuestionar su integridad.
Los disparos y la versión de Romain Bouvier
Otro de los puntos centrales del alegato fue la actuación atribuida a Romain Bouvier. El acusado había sostenido que su intención era asustar a Aramburu y que los disparos habían sido dirigidos hacia el suelo. La fiscalía cuestionó esa explicación y puso el foco en la cantidad de disparos, el tiempo en que fueron efectuados y las trayectorias de los proyectiles.
De acuerdo con lo expuesto por Courroye, Bouvier efectuó cuatro disparos en aproximadamente cuatro segundos. Un experto citado durante el juicio determinó que Aramburu recibió dos impactos: uno en el muslo y otro en el pecho. Para el fiscal, las trayectorias de las balas no resultaban compatibles con la explicación de que los disparos hubieran sido dirigidos al suelo.
La acusación también puso bajo análisis lo ocurrido después del ataque. Courroye señaló el desarme y descarte del arma, la eliminación de prendas de vestir y la desaparición de un teléfono como acciones posteriores que, según su interpretación, resultaban relevantes para establecer qué había ocurrido después de los disparos. El fiscal sostuvo que Bouvier había actuado con intención de matar.
Qué sostuvo el fiscal sobre Loïk Le Priol
En relación con Le Priol, Courroye centró su argumentación en la reacción del acusado frente a la discusión que había mantenido con Aramburu. El fiscal definió ese episodio como una “herida narcisista” provocada por la humillación que, según su hipótesis, había sufrido delante de su pareja y de su amigo.
La acusación sostuvo además que Le Priol persiguió a Aramburu armado y que continuó disparando contra él cuando ya se encontraba herido. Según lo expuesto durante el juicio, cuatro disparos efectuados por Le Priol alcanzaron a la víctima, tres de ellos por la espalda.
Entre los elementos mencionados durante el alegato también apareció el testimonio de un guardia penitenciario que declaró haber escuchado a Le Priol realizar comentarios sobre el crimen mientras permanecía detenido. Ese testimonio fue incorporado por la acusación como otro de los elementos utilizados para sostener su hipótesis sobre la conducta del acusado.
Qué penas pidió la fiscalía por el crimen de Aramburu
Luego de desarrollar su reconstrucción de los hechos, el fiscal Philippe Courroye solicitó 27 años de prisión para Loïk Le Priol, acusado por el asesinato de Federico Martín Aramburu, y 20 años para Romain Bouvier, acusado por intento de asesinato.
Además, pidió que ambos reciban tratamiento médico y social. Para los restantes acusados, la fiscalía solicitó tres años de prisión, con doce meses en suspenso, para Lyson R., señalada en el expediente por robo, ocultación y destrucción de pruebas. Para Antony S., amigo de Bouvier, planteó una pena similar, con 24 meses en suspenso.
El juicio entró así en su etapa final. Después de los alegatos y de las últimas exposiciones de las partes, el Tribunal de lo Penal de París deberá dar a conocer el veredicto sobre las responsabilidades de los acusados por el crimen ocurrido en Biarritz, donde Aramburu murió tras recibir varios disparos el 19 de marzo de 2022.