Política
Kicillof toma el control del PJ bonaerense y sella una nueva etapa de unidad con Máximo Kirchner
Tras semanas de negociaciones intensas, el peronismo bonaerense cerró una lista de unidad que consagra a Axel Kicillof como presidente del PJ provincial desde marzo. Máximo Kirchner se reubica en un rol clave dentro del Congreso partidario y se redefine el mapa de poder interno de cara al futuro político del espacio y a la disputa por 2027.
Luego de un proceso cargado de tensiones, reuniones reservadas y pulseadas entre los principales sectores internos, el Partido Justicialista (PJ) bonaerense logró cerrar un acuerdo político que derivó en una lista de unidad para la renovación de sus autoridades. El entendimiento, sellado entre el sector que responde al gobernador Axel Kicillof y La Cámpora, que conduce Máximo Kirchner, reconfigura la conducción partidaria en el distrito más importante del país y marca el inicio de una nueva etapa dentro del peronismo provincial.
Finalmente, Axel Kicillof asumirá la presidencia del PJ bonaerense a partir del próximo 16 de marzo, en lo que representa un movimiento de alto impacto político. El gobernador no solo quedará al frente de la estructura partidaria provincial, sino que además consolida su posicionamiento como una de las principales figuras nacionales del peronismo, con proyección directa hacia la disputa presidencial de 2027.
El acuerdo no fue automático. Durante las últimas semanas, las negociaciones atravesaron momentos de máxima tensión, especialmente en torno a la distribución de cargos clave dentro del esquema partidario. Las vicepresidencias y la conducción del Congreso del PJ fueron los puntos más sensibles del cierre, ya que condensan poder político real tanto en la toma de decisiones estratégicas como en la definición de alianzas y candidaturas futuras.
Finalmente, el reparto quedó equilibrado entre los principales sectores internos. La vicepresidencia primera será ocupada por la vicegobernadora Verónica Magario, una dirigente de máxima confianza del gobernador y pieza central en la estructura política bonaerense. En tanto, la vicepresidencia segunda quedó en manos del intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, uno de los dirigentes que expresa al sector más cercano a Cristina Fernández de Kirchner dentro del esquema de unidad.
Máximo Kirchner, del sillón principal a un rol estratégico
Aunque dejará la presidencia formal del partido, Máximo Kirchner seguirá ocupando un lugar central en el armado político. El diputado nacional será el próximo titular del Congreso partidario, un órgano clave en la vida interna del PJ bonaerense, con atribuciones sobre el funcionamiento institucional, el manejo financiero, la validación de alianzas electorales y la designación de autoridades en los distintos niveles.
Desde el entorno kirchnerista remarcan que el Congreso partidario se convirtió en una herramienta estratégica para garantizar cohesión interna y equilibrio entre los distintos sectores, en un contexto donde el peronismo busca reordenarse frente al gobierno nacional de Javier Milei y proyectar una alternativa competitiva para los próximos ciclos electorales.
La mesa chica y los roles clave
La secretaría general del PJ bonaerense quedará en manos de Mariano Cascallares, intendente de Almirante Brown y actual legislador provincial en uso de licencia. Su incorporación refuerza el peso territorial del conurbano dentro de la conducción partidaria y lo posiciona como uno de los principales articuladores entre la estructura política, los intendentes y los sectores sindicales.
Otro nombre central es el de Leonardo Nardini, jefe comunal de Malvinas Argentinas, quien presidirá la Junta Electoral del partido. Se trata de un cargo estratégico, especialmente de cara a los procesos internos y a la discusión de candidaturas rumbo a 2025 y 2027, donde se anticipan disputas relevantes dentro del espacio.
Un acuerdo que busca cerrar la interna y ordenar el futuro
El entendimiento fue oficializado mediante un comunicado en el que el PJ bonaerense planteó como ejes centrales “sumar, convocar, federalizar y articular” con sindicatos, movimientos sociales, gobiernos locales y sectores políticos que se oponen al modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei, al que calificaron como una lógica del “sálvese quien pueda”.
Más allá de los cargos, el acuerdo expresa un intento de cerrar la etapa de fragmentación interna y proyectar una conducción ordenada frente a un escenario nacional adverso para el peronismo. Con Kicillof al frente del partido, Máximo Kirchner en un rol institucional clave y un reparto de poder entre los principales actores territoriales, el PJ bonaerense busca reconstruir músculo político, recuperar iniciativa y sentar las bases de una estrategia común rumbo a los próximos desafíos electorales.