Sociedad
La aerofobia, una problemática que afecta al 30% de la población y se puede superar
El miedo a volar es más común de lo que parece y hay numerosos viajeros que son capaces de renunciar a conocer un destino deseado o hacer miles de kilómetros en coche, tren o autobús con tal de no subirse a un avión. Algunos no tienen la oportunidad de elegir porque necesitan viajar por trabajo y se ven obligados a enfrentarse a su aerofobia, que afecta a uno de cada tres viajeros.
Las cifras hablan por sí solas: El pasado año más de 3.800 millones de pasajeros de todo el mundo viajaron en avión y el número de vuelos total realizados superó los 40 millones. El número de accidentes fue de 65, que se cobraron 268 víctimas mortales. Cifras nada comparables con los accidentes de coche, que el año pasado se cobraron en España 1.160 víctimas mortales. Pero estos datos por sí solos no importan demasiado a quien sufre fobia a volar, porque el miedo es irracional y libre.
Muchas compañías aéreas ofrecen a los viajeros cursos gratuitos para ayudarles a vencer esta fobia, que normalmente se centra en el miedo a sufrir un accidente, aunque existen otros factores que la pueden agravar u otros miedos, como la claustrofobia o la acrofobia (miedo a las alturas). Quien lo padece puede llegar a sentir un sufrimiento intenso, ya que los momentos críticos pueden ir acompañados de episodios de ansiedad o ataques de pánico.
Además, es frecuente que sufran miedo anticipatorio, por lo que el sufrimiento comienza días antes de tener que subirse a un avión. Más allá del miedo a un accidente o de otras fobias que pueden influir, las causas de la agorafobia pueden ser diversas: desde haber sufrido alguna experiencia traumática en el pasado, hasta la falta de control como pasajero o una mala experiencia sufrida por un ser querido.
Tips que pueden ayudar a superarla
Las compañías aéreas trabajan con grupos de pasajeros que sufren aerofobia para ayudarles a combatir su miedo irracional. Para ello, ofrecen cursos en los que se analizan las falsas creencias sobre el funcionamiento de los aviones y recuerdan que el avión se encuentra entre los medios de transporte más seguros y controlados. Los cursos suelen completarse con terapia conductista, que supone la incursión al interior de un avión o la utilización de simuladores de vuelo y otras técnicas de realidad virtual.
Tratar de elegir los asientos que más seguridad ofrecen, puede ayudar, como los que se encuentran en la parte delantera del avión, más cerca de los pilotos, o los situados junto a las salidas de emergencia que, psicológicamente, pueden aportar más seguridad y ayudar a calmar la ansiedad. Recomendable para los que temen a los aviones evitar los asientos de la parte de atrás y aconsejables los asientos del pasillo, para no mirar por la ventanilla.