Política
La ciencia salió a la calle contra el ajuste de Milei: protestas por los recortes al Conicet y las becas
Investigadores, técnicos y becarios se movilizaron en distintos puntos del país para reclamar contra el recorte presupuestario y la reducción de becas posdoctorales. La principal concentración se realizó en el Obelisco, mientras que la protesta también tuvo réplicas en varias provincias.
La comunidad científica argentina protagonizó una jornada nacional de protesta contra las políticas de ajuste del Gobierno de Javier Milei. Investigadores, técnicos, becarios y trabajadores de distintos organismos vinculados con la ciencia y la tecnología se movilizaron para advertir sobre el deterioro del sistema científico y reclamar por el financiamiento de la actividad.
Bajo la consigna “Ponete la camiseta en defensa de nuestra ciencia, nuestra educación y nuestra soberanía”, las manifestaciones se desarrollaron en distintos puntos del país. La concentración principal tuvo lugar en el Obelisco porteño, aunque el reclamo también se replicó en provincias como Buenos Aires, Tucumán, Chaco, Santa Fe, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz.
Uno de los principales motivos de la protesta fue la decisión de reducir 374 becas posdoctorales del Conicet, una medida que afecta la continuidad de jóvenes investigadores que se encuentran en una etapa clave de sus carreras académicas.
Para las organizaciones del sector, la reducción de becas profundiza una situación de deterioro que afecta tanto las condiciones laborales de los científicos como la continuidad de proyectos de investigación desarrollados en distintas áreas estratégicas.
El reclamo también estuvo centrado en la evolución de los recursos destinados a ciencia y tecnología. Según los datos difundidos durante la jornada por el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia y Tecnología, el presupuesto destinado al área tendrá una caída real del 9,2% durante 2026, mientras que desde 2023 la pérdida acumulada alcanzaría los 45,7 puntos.
Desde el sector científico cuestionan además un recorte que, según sostienen, alcanzaría al menos el 40% de los recursos destinados a la actividad. Las organizaciones calificaron el escenario como un “cientificidio” y advirtieron que la reducción del financiamiento no solo repercute sobre los trabajadores, sino también sobre la capacidad del país para sostener investigaciones y desarrollar tecnología propia.
A la reducción presupuestaria se suma el deterioro de los ingresos de los trabajadores del sistema científico. De acuerdo con los datos difundidos por los sectores movilizados, los investigadores y el personal de apoyo del Conicet acumularon una pérdida superior al 40% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023.
En el caso de los trabajadores encuadrados en el Sistema Nacional de Empleo Público (Sinep), la caída habría alcanzado aproximadamente el 32%. Para los manifestantes, la combinación de salarios deteriorados, menor financiamiento y reducción de becas genera un escenario que favorece la salida de investigadores del sistema científico argentino.
El reclamo también alcanzó a organismos vinculados con la investigación y el desarrollo tecnológico. Entre los puntos señalados por los trabajadores aparecen la paralización de convocatorias de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación y la interrupción o ralentización de proyectos en instituciones estratégicas como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el INTA, el INTI y la Conae.
Para la comunidad científica, el impacto de las políticas de ajuste excede la discusión salarial. La preocupación central pasa por la posibilidad de que la falta de recursos termine afectando investigaciones de largo plazo, la formación de nuevos profesionales y proyectos considerados estratégicos para el desarrollo tecnológico y productivo del país.
La movilización convirtió nuevamente a la defensa de la ciencia y la educación pública en uno de los ejes de las protestas contra el Gobierno nacional. El reclamo dejó así una advertencia que excede al sector: para la comunidad científica, el ajuste sobre el sistema de investigación también pone en discusión la capacidad de Argentina para generar conocimiento, desarrollar tecnología e impulsar innovación propia.