Sociedad
La morosidad llegó al nivel más alto en 15 años y golpea de lleno a las familias argentinas
La mora en los créditos al sector privado alcanzó su punto más crítico desde que hay registro, con fuerte impacto en préstamos personales y tarjetas de crédito, mientras crece también el incumplimiento entre las empresas.
La morosidad en la Argentina trepó a su nivel más alto en 15 años, según el último Informe Sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), correspondiente a octubre y actualizado el 19 de diciembre.
De acuerdo al organismo, la irregularidad del crédito al sector privado llegó al 4,5% de la cartera total, 0,4 puntos porcentuales más que el mes anterior, y consolida un deterioro sostenido del sistema financiero.
Fuerte aumento de la mora en las familias
El dato más preocupante pasa por los hogares.
Según el BCRA, el indicador de mora de los préstamos a las familias alcanzó el 7,8%, acumulando doce meses consecutivos de suba y marcando un récord desde que en 2010 se empezaron a publicar estas series.
Los segmentos más afectados son:
- Préstamos personales: la morosidad llegó al 9,9% del financiamiento, es decir, casi 1 de cada 10 créditos no se paga en tiempo y forma. Es además el rubro con el salto interanual más fuerte, con una suba de 6,5 puntos porcentuales.
- Tarjetas de crédito: el incumplimiento se ubicó en 7,7%, con un aumento de 6 puntos porcentuales en el último año.
- Créditos prendarios: mostraron una suba más moderada, hasta el 4,8% (+1,1 puntos interanuales).
- Hipotecarios: se mantuvieron relativamente estables, con un nivel de mora cercano al 1%.
En todos los casos, el avance de la morosidad refleja el impacto de la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y las tasas de interés elevadas que dominaron gran parte del año.
También crece la mora en empresas
El deterioro no se limita a las familias.
El informe del Banco Central muestra que la morosidad en las empresas pasó del 0,7% al 1,9% en un año. La suba más marcada se registra también en los créditos prendarios, asociados en muchos casos a la financiación de bienes de capital o vehículos para la actividad productiva.
Al consolidar la deuda de hogares y firmas, el ratio de irregularidad del sistema financiero trepó al 4,5%, lo que implica un aumento anual de 3 puntos y el valor más alto desde noviembre de 2011.
Pese a este avance de la mora, el BCRA aclaró que el saldo de previsiones totales de los bancos continúa cubriendo la cartera irregular, al ubicarse en el equivalente al 4,6% del crédito total al sector privado.
Tasas altas, crisis y alivio que llegó tarde
Los datos de octubre (morosidad de las familias) y noviembre (morosidad total) capturan una foto previa al alivio parcial en las tasas de interés dispuesto después de las elecciones legislativas.
Es decir, buena parte del aumento en la irregularidad se produjo con un esquema financiero mucho más duro para los deudores.
Desde el sector financiero advierten que la combinación de cuotas crecientes, salarios rezagados y encarecimiento del crédito empujó a miles de hogares a atrasarse, sobre todo en préstamos personales y saldos de tarjetas, que son los productos más utilizados para “tapar agujeros” del mes.
En paralelo, muchas empresas —en especial pymes— enfrentan dificultades para refinanciar pasivos o sostener líneas de crédito en un contexto de caída del consumo y de mayor selectividad por parte de los bancos.


