Internacional
La última charla con el papa Francisco: una reflexión sobre las emociones y la psicología
En la entrevista que brindó al periodista Nelson Castro, Francisco contó intimidades de su vida.
Tras la muerte el lunes del papa Francisco, finalmente se conoció este miércoles el íntimo contenido de la entrevista que el sumo pontífice había otorgado al periodista Nelson Castro y que podía ver la luz recién una vez que hubiera "regresado a la casa del Padre".
Allí Francisco contó detalles íntimos sobre su elección como papa; aspectos de su vida personal y cómo manejó la ansiedad, el dolor y las neurosis a lo largo de su vida, entre ellas, en el momento de la elección en el cónclave de cardenales, aspectos de su rutina o de su rol pastoral durante la última dictadura militar.
En la entrevista, difundida por El Trece, Francisco aseguró que cuando fue elegido papa no sintió ansiedad, “sino paz”. Contó que en un primer momento la situación fue desconcertante ya que no sabía qué esperar del proceso del cónclave. “La primera elección fue muy dispersa”, recordó. Sin embargo, fue en la segunda votación cuando comenzó a intuir que algo importante estaba ocurriendo, ya que varios cardenales se acercaron a hablar con él después del almuerzo. Durante ese tiempo, tenía “mucha paz y rezaba el rosario tranquilo”.
El cardenal (Cláudio) Hummes, quien estaba a su lado durante el proceso, le susurró palabras de aliento, frente a la sorpresa de que la votación se estaba inclinando en su favor: “No te preocupes, el Espíritu Santo actúa así”. Cuando finalmente fue elegido, Francisco recordó cómo el júbilo de los asistentes fue evidente, con aplausos que marcaron el final de la tercera votación de la tarde. En ese instante, Hummes le dijo: “No te olvides de los pobres”, una frase que lo marcó profundamente y lo determinó para elegir el nombre que le signaría su Pontificado. “Me quedé pensando en los pobres, los pobres… pá! y San Francisco”, contó.
“A veces sueño cosas lindas, recuerdos, pero no cosas que me torturen”, contó, pero reconoció que no es de soñar mucho durante la noche. Su rutina diaria es bastante estricta: “Agarro eso de las 9, voy a la cama, leo hasta las 10, y a las 4 estoy levantado”, dijo y reveló que tiene un “reloj especial” en su cerebro, ya que suele despertarse tres minutos antes de que su despertador suene.
Habló también sobre el “dolor ajeno” y cómo el sufrimiento de los niños, los ancianos y los pobres le afectan profundamente. “Los chicos que están muriendo de hambre, y en países que podrían solucionar el problema. Chicos soldados, el problema de los niños y de los ancianos abandonados me toca mucho”, lamentó.