UNLP

La UNLP, protagonista del satélite SABIA-Mar: Kicillof declaró de interés provincial su aporte tecnológico

La UNLP, protagonista del satélite SABIA-Mar: Kicillof declaró de interés provincial su aporte tecnológico
Luciano Neder
06 Oct, 2026

El Gobierno bonaerense reconoció mediante un decreto los desarrollos realizados por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata para la misión espacial de la CONAE. Entre ellos se encuentra el primer receptor de navegación de fabricación 100% nacional que será integrado a un satélite argentino.

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires declaró de interés provincial los aportes científico-tecnológicos realizados por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) para la misión espacial SABIA-Mar, uno de los principales proyectos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) para el estudio del Mar Argentino.

La medida fue formalizada mediante el Decreto 1660, publicado en el Boletín Oficial bonaerense, y representa un reconocimiento institucional al trabajo desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la UNLP en el campo de la tecnología espacial. La norma lleva las firmas del gobernador Axel Kicillof, del ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, y del ministro de Gobierno, Carlos Bianco.

La declaración pone el foco en el desarrollo de tecnología nacional aplicada a una misión estratégica para el país y, particularmente, en la capacidad de la universidad pública para generar instrumental destinado a proyectos de alta complejidad. El decreto, además, establece expresamente que la declaración de interés provincial no implica ningún gasto ni erogación para el Estado bonaerense, por lo que se trata de un reconocimiento institucional.

Qué es el SABIA-Mar y para qué servirá

El SABIA-Mar (Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar) es una misión liderada por la CONAE cuyo objetivo es obtener información sobre el océano y las zonas costeras mediante el análisis del color del agua.

Los datos obtenidos permitirán estudiar variables como la concentración de clorofila, los sedimentos en suspensión y la materia orgánica disuelta. Esa información resulta relevante para conocer el funcionamiento de los ecosistemas marinos, analizar la productividad primaria del océano y mejorar el seguimiento de los recursos pesqueros.

De acuerdo con el cronograma oficial, el lanzamiento del SABIA-Mar está previsto para 2027. Mientras tanto, el satélite atraviesa distintas etapas de integración y ensayos en la sala limpia de INVAP, en San Carlos de Bariloche, donde se incorporan y verifican sus principales instrumentos.

En ese proceso, la UNLP ocupa un lugar destacado a través de dos desarrollos tecnológicos realizados por investigadores y profesionales de su Facultad de Ingeniería: un receptor de datos ambientales y un receptor de navegación de alta precisión.

El aporte de Ingeniería de la UNLP

Uno de los equipos desarrollados por la universidad platense es el receptor de datos ambientales DCS (Data Collection System). El instrumento fue diseñado y construido por integrantes del Grupo de Investigación y Desarrollo en Comunicaciones Digitales (GrIDComD) del Departamento de Electrotecnia.

El desarrollo estuvo a cargo de los ingenieros Hugo Lorente, Gerardo Sager, José Juárez y Adrián Carlotto, quienes trabajaron en la fabricación y puesta a punto del dispositivo antes de que fuera trasladado al Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba, donde superó pruebas de vibración, termo-vacío y compatibilidad electromagnética.

El receptor permitirá captar información enviada desde plataformas del Sistema Satelital Argentino de Recolección de Datos Ambientales. Además, fue diseñado para poder recibir señales provenientes del sistema brasileño SCD y de la red internacional ARGOS, ampliando las posibilidades de intercambio y utilización de información ambiental.

La tecnología desarrollada en La Plata representa, de esta manera, una continuidad respecto de las capacidades que la Argentina había incorporado durante la misión SAC-D/Aquarius, puesta en órbita en 2011 mediante una cooperación internacional con la NASA y que dejó de operar en 2015.

Soberanía tecnológica y desarrollo desde la universidad pública

Uno de los aspectos centrales destacados por los responsables del proyecto es la posibilidad de desarrollar en el país tecnologías que históricamente debieron ser adquiridas en el exterior.

La disponibilidad de instrumentos propios para recolectar y transmitir información ambiental permite reducir la dependencia de servicios comerciales internacionales y, al mismo tiempo, generar conocimiento y capacidades que pueden ser reutilizadas en futuras misiones espaciales.

El decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, Marcos Actis, remarcó en ese sentido la importancia de sostener en el tiempo los proyectos vinculados con tecnología de avanzada. El antecedente del DCS desarrollado para el SAC-D, explicó, no llegó a aprovecharse en toda su capacidad, entre otras cuestiones por la discontinuidad de determinadas políticas de desarrollo y financiamiento.

La problemática adquiere particular relevancia para el seguimiento de las plataformas oceanográficas argentinas desplegadas en el Atlántico Sur. Actualmente, parte de esa información continúa siendo transmitida mediante redes internacionales de pago, por lo que la generación de alternativas nacionales constituye un componente de la soberanía tecnológica.

El primer receptor de navegación espacial fabricado íntegramente en Argentina

El segundo desarrollo realizado por la UNLP para el SABIA-Mar es el AGR-T, un receptor de navegación concebido por el grupo Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT) de la Facultad de Ingeniería.

El proyecto fue coordinado técnicamente por el ingeniero Ramón López La Valle y apunta a resolver una de las necesidades tecnológicas más complejas de una misión espacial: contar con un sistema de posicionamiento capaz de operar bajo las exigencias propias de una plataforma orbital.

El AGR-T constituye además un desarrollo de particular importancia para la industria aeroespacial argentina porque será el primer receptor de navegación de fabricación 100% nacional integrado a la carga útil de un satélite argentino.

El dispositivo deberá ser probado y validado durante la misión SABIA-Mar. Si supera satisfactoriamente esa instancia en órbita, podrá quedar calificado para ser utilizado como receptor principal en futuras misiones desarrolladas por la CONAE.

Un desarrollo que también busca reducir costos

Además del componente tecnológico, la fabricación nacional del receptor tiene una dimensión económica. Según explicó Actis, los receptores GPS de grado espacial disponibles en el mercado internacional pueden alcanzar valores cercanos a 1,5 millones de dólares.

Frente a esos costos, el desarrollo realizado desde la universidad pública argentina representa una alternativa significativamente más económica, con un costo estimado de alrededor de un tercio del valor de un dispositivo comercial equivalente.

El reconocimiento otorgado ahora por la Provincia de Buenos Aires pone en valor justamente esa combinación de factores: investigación científica, formación de profesionales, desarrollo tecnológico y capacidad del Estado y las universidades públicas para producir soluciones destinadas a misiones estratégicas.

Para La Plata, el SABIA-Mar también representa una muestra concreta de la capacidad instalada en la UNLP y su Facultad de Ingeniería, donde grupos de investigación especializados participan de proyectos que exceden el ámbito académico y forman parte de desarrollos tecnológicos destinados a la infraestructura espacial argentina.

Comentarios