Internacional
Los BRICS avanzan en la cooperación 5G y buscan construir una infraestructura digital más integrada
El bloque analiza distintos modelos de desarrollo de redes de quinta generación y apunta a una mayor interoperabilidad entre sus infraestructuras. El desafío combina tecnología, inversiones y soberanía digital.
Los países que integran los BRICS+ avanzan en la discusión sobre el desarrollo de redes 5G y la cooperación en materia de telecomunicaciones, en un proceso que busca superar las diferencias entre sus modelos tecnológicos y construir una infraestructura digital con mayor grado de interoperabilidad.
La cuestión fue analizada por TV BRICS, socio internacional de Punto Capital Noticias, en un informe publicado este viernes, que pone el foco en una pregunta central: si los países del bloque podrán avanzar hacia una arquitectura coordinada de conectividad industrial o si las diferencias entre sus modelos de desarrollo mantendrán al mercado fragmentado.
Más que una discusión sobre telefonía móvil, el desarrollo del 5G aparece cada vez más vinculado con la industria, la logística, la agricultura, la energía y otros sectores productivos. En ese escenario, las redes de quinta generación comienzan a ser consideradas parte de la infraestructura necesaria para la economía digital.
Del celular a la industria
Según el análisis de TV BRICS, el mercado 5G está desplazando progresivamente su eje desde el consumo masivo hacia las aplicaciones industriales. Sectores como la manufactura, la logística y la agricultura pueden obtener beneficios concretos mediante la reducción de tiempos de inactividad, la optimización de cadenas de suministro y una menor utilización de energía.
El valor económico generado por estas redes se distribuye en distintos niveles: desde la infraestructura física —estaciones base, fibra óptica, centros de procesamiento de datos y espectro radioeléctrico— hasta las plataformas digitales y las soluciones específicas para cada sector. Entre estas últimas aparecen la agricultura de precisión, las ciudades inteligentes y los llamados gemelos digitales de instalaciones industriales.
El experto en tecnologías de la información Semión Teniayev señala que el 5G funciona como una infraestructura transversal para tecnologías como el Internet Industrial de las Cosas, la inteligencia artificial y el procesamiento de grandes volúmenes de datos. Desde esta perspectiva, su desarrollo puede fortalecer las capacidades tecnológicas de los países BRICS+ y ampliar sus posibilidades dentro de la economía digital.
Una brecha que también es económica
El despliegue de estas tecnologías, sin embargo, presenta importantes diferencias entre países y regiones.
El informe cita datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) según los cuales la cobertura 5G alcanza al 84% en los países de ingresos altos, frente al 4% en los países de ingresos bajos. También existe una diferencia significativa en el consumo mensual de datos por conexión: 17,9 GB frente a 2,2 GB.
La desigualdad se profundiza entre las zonas urbanas y rurales. En los países de ingresos altos, las redes 5G cubren al 89% de la población urbana y al 59% de la rural, mientras que en los países de ingresos bajos alcanzan al 9% de los habitantes de las ciudades y tienen una presencia prácticamente inexistente en las áreas rurales.
Esta brecha también tiene consecuencias sobre las inversiones. En las regiones con menor desarrollo digital, la rentabilidad de desplegar infraestructura puede requerir subsidios públicos o modelos de negocios alternativos. El informe señala, además, que en los países de menores ingresos la proporción de los ingresos destinada a pagar un paquete de banda ancha móvil es, en promedio, 22 veces superior a la registrada en los países de ingresos altos.
China e India, dos caminos diferentes
Dentro de los BRICS+ no existe un único modelo para desarrollar el 5G. China e India representan dos estrategias tecnológicas diferentes.
China apuesta por un despliegue centralizado y de gran escala. El país ya cuenta con 4,04 millones de estaciones base 5G, la mayor infraestructura de este tipo entre los países BRICS+, y sus empresas ocupan una posición dominante en el mercado de equipos de telecomunicaciones.
Este modelo permite acelerar el despliegue y reducir costos unitarios, aunque también plantea interrogantes vinculados con la dependencia tecnológica de los países que incorporan equipos y soluciones provenientes de un número reducido de proveedores.
India, en cambio, desarrolla una estrategia basada en OpenRAN, una arquitectura abierta que permite la interoperabilidad entre equipos de distintos fabricantes. El objetivo es avanzar hacia un ecosistema tecnológico más modular y reducir la dependencia de proveedores específicos.
El experto en soberanía tecnológica y digital Alexánder Dashichev advierte, sin embargo, que la dependencia tecnológica continúa siendo un desafío independientemente del modelo elegido.
Brasil apuesta al uso productivo del 5G
Brasil presenta otro enfoque dentro del bloque. Su estrategia está orientada al mercado y utiliza subastas de espectro que incluyen compromisos de inversión por parte de los operadores.
Uno de los principales objetivos es extender el uso del 5G al sector agroindustrial, particularmente para aplicaciones vinculadas con agricultura de precisión, agrologística y monitoreo de los ciclos productivos. De esta manera, la infraestructura digital queda directamente relacionada con la productividad y los costos de las exportaciones.
El país todavía enfrenta una cobertura desigual, especialmente en zonas rurales, lo que requiere nuevas inversiones en infraestructura. La Declaración de Kazán también contempla la cooperación entre los países BRICS+ para desarrollar sistemas de monitoreo y alerta temprana destinados a la agricultura.
Sudáfrica, por su parte, busca consolidarse como un centro regional de telecomunicaciones para África, aunque enfrenta dificultades relacionadas con la infraestructura de fibra óptica y la disponibilidad de personal especializado.
La discusión también es sobre soberanía digital
El desarrollo del 5G dentro de los BRICS+ no se limita a una cuestión tecnológica. También involucra quién financia las redes, quién provee los equipos, quién controla los datos y dónde queda el valor económico generado por las nuevas plataformas digitales.
En este punto, el informe de TV BRICS destaca la necesidad de evitar una situación en la que algunos países diseñen las arquitecturas tecnológicas mientras otros se limiten a consumirlas. La concentración de proveedores, la falta de profesionales especializados y la dependencia de plataformas extranjeras aparecen entre los principales riesgos identificados.
Por eso, la discusión sobre soberanía digital comienza a adquirir una importancia similar a la que históricamente tuvieron otros debates vinculados con la infraestructura estratégica.
¿Un mercado 5G común para los BRICS+?
Uno de los aspectos más relevantes del proceso es la búsqueda de interoperabilidad entre las infraestructuras nacionales.
El BRICS Digital Economy Partnership Framework, aprobado como marco de cooperación en 2022, contempla el fortalecimiento de la infraestructura de telecomunicaciones y una conectividad segura, sostenible y asequible. A su vez, la Declaración de Kazán de 2024 planteó la necesidad de avanzar en la armonización de enfoques y estándares y en la interoperabilidad de los sistemas digitales.
Esto no supone la creación de una única red 5G administrada por los BRICS. El escenario que plantea el análisis es diferente: una red de infraestructuras nacionales independientes que puedan comunicarse entre sí mediante estándares compatibles.
En ese esquema, cada país mantiene el control de su infraestructura, pero puede acceder a un mercado común de servicios digitales y reducir los costos de transmisión transfronteriza de datos.
El desafío hacia 2030
De cara al período 2026-2030, TV BRICS considera que existe potencial para avanzar hacia una arquitectura coordinada de conectividad industrial, aunque su concreción dependerá de la voluntad política de los países miembros y de su capacidad para acordar estándares y mecanismos de certificación. Sin esos acuerdos, el mercado continuará presentando un alto grado de fragmentación.
El escenario más probable, según el análisis, es una fragmentación parcial acompañada por mecanismos de coordinación. China, India, Brasil, Sudáfrica y los países de Medio Oriente que forman parte del BRICS+ están desarrollando estrategias diferentes, pero con un interés común en ampliar su infraestructura digital y su participación en la economía tecnológica.
En este proceso, el 5G deja de ser solamente una tecnología para mejorar la velocidad de conexión de los teléfonos celulares. Se convierte en una pieza de una disputa mucho más amplia por infraestructura, inversiones, datos y capacidad tecnológica.
Y esa transformación puede ser determinante para definir quiénes capturarán el valor de la próxima etapa de la economía digital.
Fuente: TV BRICS, socio internacional de Punto Capital Noticias. Artículo elaborado por Vajit Niyázov.