Internacional
Los franceses votan en primera vuelta para elegir presidente
Este 10 de abril, los franceses están llamados a votar en primera vuelta a su futuro presidente o presidenta de la República, quien gobernará el país por los próximos cinco años.
Los centros de votación, que abrieron a las 8 en Francia metropolitana para un escrutinio que empezó ayer en los territorios de ultramar y el extranjero, estarán abiertos hasta las 20 (las 15 en Argentina), a partir de cuando empezarán a conocerse los resultados.
Si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta en la primera vuelta, los dos más votados se enfrentarán en balotaje el 24 de abril.
La participación era una de las principales preocupaciones en los últimos días de campaña.

La primera vuelta no está exenta de sorpresas como en 2002, cuando Jean-Marie Le Pen, padre de Marine, se calificó contra todo pronóstico para el balotaje junto al conservador Jacques Chirac, que acabó logrando su reelección.
La abstención de la primera ronda entonces alcanzó el récord de 28,4% para una presidencial. Otra de las incógnitas es saber si se batirá ese máximo, como creen muchos politólogos. En 2017, un 22,2% de los electores no votaron en la primera vuelta.
Marine Le Pen, de 53 años, y Emmanuel Macron, de 44 años, ya se disputaron las llaves del Elíseo en 2017 que consiguió el centrista con dos tercios de los votos. Pero aunque el escenario parezca repetirse cinco años después, el país no es el mismo.
El coronavirus irrumpió en Francia a principios de 2020, confinó a millones de personas y dejó atrás una primera mitad de mandato de Macron marcada por las protestas sociales. La guerra en Ucrania apareció cuando los franceses empezaban a respirar.
Macron jugó así la carta de un presidente estable en tiempos de crisis y reformista; Le Pen se presentó como la defensora del poder adquisitivo, con una imagen menos radical al evitar poner el foco en sus temas predilectos: migrantes, islam, seguridad.
Sin cambiar los fundamentos de la extrema derecha, según los observadores, la candidata de Agrupación Nacional (RN) prefirió intentar capitalizar el descontento de las clases populares con la política de Macron, líder de La República en Marcha (LREM).
Los temas más radicales de la extrema derecha quedaron en manos del candidato Éric Zemmour, que con sus explosivas declaraciones contra los inmigrantes y los musulmanes dominó parte de la campaña, poniendo en dificultad a Le Pen y a la candidata de la derecha Valérie Pécresse.
El mandatario, que entró tarde en campaña por la gestión de la pandemia y su intento de mediación entre Kiev y Moscú, alertó en la recta final contra el "peligro extremista". Los candidatos socialista Anne Hidalgo, ecologista Yannick Jadot y comunista Fabien Roussel ya dijeron que llamarán a votar contra la extrema derecha si Le Pen pasa al balotaje. Pécresse del partido Los Republicanos (LR) no dará en cambio consigna de voto.
En Francia, la atención también estará puesta en el alcance de la esperada debacle de los partidos tradicionales: la derecha de los expresidentes Chirac (1995-2007) y Nicolas Sarkozy (2007-2012) y los socialistas de François Hollande (2012-2017) y François Mitterrand (1981-1995).