Internacional
Los talibanes prohíben el cultivo de opio y el uso de alcohol en Afganistán
El líder de los talibanes, mullah Haibatullah Akhundzada, decretó hoy la prohibición del cultivo de la amapola, así como la extracción del opio a partir de ella, un mercado que suministra el 85% de opio a todo el mundo.
"Se informa a todo el pueblo del país que el cultivo de amapola ha sido absolutamente prohibido en todo el país", dice el decreto del líder de los talibanes, la milicia islamista que recuperó el poder en Afganistán en agosto pasado.
"Si alguien viola la ley de Dios, la cosecha será destruida y el infractor será tratado de acuerdo con la ley islámica", de acuerdo con el decreto, publicado hoy en la cuenta de Twitter del principal vocero talibán y viceministro de Información, Zabihullah Mujahid.
Asimismo, queda terminantemente prohibido "el uso, transporte, compra y venta de todo tipo de estupefacientes como alcohol, heroína, pastillas o marihuana", dice el decreto, informó la agencia de noticias Europa Press.
"La aplicación de este decreto es obligatoria, y cualquier persona que viole la ley será procesada y sancionada por el poder judicial", finaliza el comunicado.
El mercado de opio más grande del mundo
Según los datos de Naciones Unidas, la cosecha de opio en Afganistán aumentó un ocho por ciento en 2021 en comparación con el año pasado hasta alcanzar las 6.800 toneladas, traducibles en 320 toneladas de heroína pura.
Los opiáceos afganos suministran a ocho de cada diez usuarios en todo el mundo, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), procedentes de un país que representó en 2020 el 85% de la producción mundial de opio.
Según los resultados de la investigación de la UNODC, los ingresos de los opiáceos afganos ascendieron a entre mil 800 y dos mil 700 millones de dólares en 2021 solo dentro del país. Fuera de sus fronteras, con la droga ya cortada, las ganancias se multiplican exponencialmente.
“La situación general de las drogas en Afganistán destaca la necesidad urgente de asistencia internacional para promover reducciones sostenibles en el cultivo, la producción y la demanda de drogas ilícitas, como parte del apoyo general de la ONU a la pueblo de Afganistán”, declaró en noviembre pasado la directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Ghada Waly.