Internacional
Lula respondió a Milei con una chicana: "¿Quién es ese tipo?"
El presidente brasileño ironizó sobre su par argentino al ser consultado por las declaraciones que desataron el conflicto entre ambos países. Mientras tanto, funcionarios de las dos naciones mantuvieron una primera reunión sin avances concretos.
La crisis diplomática entre Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo luego de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, respondiera con ironía a las críticas formuladas por Javier Milei durante su visita a Brasil.
Consultado por la prensa sobre las declaraciones del mandatario argentino, Lula minimizó la situación con una frase que rápidamente tuvo repercusión: "¿Quién es ese tipo?", evitando responder de manera directa a los cuestionamientos.
El conflicto se originó después de que Milei denunciara que Brasil había financiado una supuesta campaña contra Argentina y lanzara duras críticas hacia el gobierno brasileño durante un acto político realizado en San Pablo.
En medio de la escalada, el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, se reunió en Brasilia con el canciller Mauro Vieira en el primer contacto oficial entre ambos gobiernos desde el inicio de la controversia. El encuentro se extendió durante unos 40 minutos y concluyó sin acuerdos ni definiciones, aunque ambas partes acordaron mantener nuevas conversaciones.
La tensión continuó con nuevas declaraciones desde el gobierno brasileño. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, calificó de "payaso" a Milei y cuestionó la situación económica argentina, al sostener que el país presenta mayores niveles de riesgo, deuda e inflación que Brasil.
Desde el Palacio del Planalto esperan que el presidente argentino se disculpe por los calificativos dirigidos a Lula, a quien definió como "ladrón" y "basura socialista". Sin embargo, desde el Gobierno argentino dejaron trascender que Milei no tiene previsto retractarse.
Por su parte, el canciller brasileño Mauro Vieira sostuvo que las expresiones del mandatario argentino constituyeron una ofensa no solo hacia Lula, sino también contra las instituciones democráticas y el pueblo brasileño, al considerar que representaron una injerencia en asuntos internos del país vecino.
El diferendo diplomático podría tener un nuevo capítulo en Perú, donde ambos mandatarios coincidirán durante la ceremonia de asunción presidencial de Keiko Fujimori, aunque hasta el momento no está previsto un encuentro bilateral.