Política
Martín Menem rechazó abrir el Congreso: qué lugar ofreció el Gobierno para el velatorio del Indio Solari
El debate por el lugar donde será despedido el Indio Solari sumó tensión política. Martín Menem descartó el Congreso como sede del velorio por razones de seguridad, mientras que el Gobierno nacional propuso Tecnópolis como alternativa para la ceremonia.
La definición del lugar para el último adiós al Indio Solari abrió un capítulo inesperado de tensiones políticas dentro del Gobierno nacional. En las últimas horas, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, rechazó la posibilidad de utilizar el Congreso como espacio para el velorio del músico.
Según argumentaron desde su entorno, el Palacio Legislativo no contaría con las condiciones necesarias de infraestructura y seguridad para albergar un evento de la magnitud que implicaría la despedida del líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La decisión dejó sin efecto una de las opciones que había comenzado a circular con fuerza en redes sociales y en sectores de la oposición.
El rechazo del Congreso obligó al oficialismo a acelerar la búsqueda de alternativas. En ese contexto, el Gobierno nacional puso sobre la mesa la posibilidad de utilizar el predio de Tecnópolis, en Villa Martelli, como sede del velorio.
La propuesta fue transmitida a los allegados del artista como una opción viable en términos de capacidad y logística, aunque hasta el momento no hubo confirmación por parte de la familia ni definiciones oficiales sobre el lugar definitivo.
El movimiento expone también la sensibilidad política que rodea la despedida del músico, cuya figura trasciende lo estrictamente artístico y genera reacciones en distintos sectores del poder. La discusión sobre el espacio adecuado para el velorio terminó cruzando consideraciones de seguridad, volumen de público esperado y costos políticos de la organización.
Mientras tanto, en paralelo a las negociaciones institucionales, continúan las expresiones de homenaje espontáneo en distintas ciudades del país, donde seguidores del Indio Solari organizan vigilias y concentraciones para despedirlo.
La definición final del lugar de la ceremonia sigue abierta, en un escenario donde cada alternativa implica no solo una decisión logística, sino también una lectura política sobre el alcance del fenómeno cultural que representó el músico.