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Menos poder adquisitivo: 9 de cada 10 familias argentinas están endeudadas y la mayoría para comprar comida

Menos poder adquisitivo: 9 de cada 10 familias argentinas están endeudadas y la mayoría para comprar comida
Facundo Benitez
28 May, 2025

La crisis económica se siente en la mesa: el 91% de los hogares argentinos tiene deudas, y el 58% de esos compromisos financieros están vinculados directamente a la compra de alimentos.

Con una inflación acumulada del 47,3% en el primer cuatrimestre de 2025 y una pérdida del poder adquisitivo superior al 10% real, las familias argentinas atraviesan un presente complicado. Según el último informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), el endeudamiento es la estrategia de supervivencia más extendida en el país.

Deudas que vienen de antes y otras nuevas

El informe detalla que el 91% de los hogares mantiene algún tipo de deuda. Un 15% de los hogares tomó nuevos compromisos financieros en lo que va del año, mientras que otro 12% arrastra deudas desde 2023. Muchas de estas obligaciones fueron adquiridas en plena devaluación impulsada por el gobierno de Javier Milei en 2024, cuando la inflación alcanzó el 65% solo en los primeros cuatro meses del año.

En términos de volumen, el 76% de las deudas están en situación de mora, sea simple o judicial, lo que refleja las dificultades para cumplir con los pagos. Además, el informe advierte que el 65% de las familias contrajo entre dos y tres deudas en lo que va del año, el 12% acumula más de tres, y solo el 23% tiene una sola deuda activa.

Comer fiado con tarjeta: el dato más alarmante

Uno de los puntos más graves que revela el informe es que el 58% de las deudas con tarjeta de crédito están relacionadas con la compra de alimentos. Es decir, muchas familias ya no usan el crédito para gastos excepcionales o de largo plazo, sino para abastecerse en supermercados y almacenes.

A modo de comparación, apenas el 15% de las deudas con tarjeta se vinculan a compras de ropa y el 11% al combustible. Además, el uso de tarjetas de crédito (bancarias y no bancarias) creció un 5% interanual, lo que representa un salto del 30,5% en volumen de consumo con plástico.

En cuanto al tipo de deuda, el 34% de los compromisos bancarios se explican por refinanciación de tarjetas, mientras que un 19% responde a préstamos personales, un 14% a créditos prendarios, y solo el 6% a hipotecarios.

A fin de mes, la tarjeta se lleva todo

El informe del IETSE también advierte sobre otro dato preocupante: más de la mitad de los hogares (56%) destina entre el 40% y el 60% –o más– de sus ingresos mensuales solo al pago de deudas con tarjeta.

El escenario es claro: el crédito se convirtió en un recurso para subsistir, no para progresar. El endeudamiento creciente, principalmente ligado a consumos básicos como la comida, es para los especialistas un “síntoma concluyente de empobrecimiento”.

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