Política

Multas y embargos profundizan la crisis del comercio de la ciudad

Multas y embargos profundizan la crisis del comercio de la ciudad
Luciano Neder
29 Ago, 2026

La caída de las ventas, las dificultades para acceder al financiamiento y el avance de las ejecuciones de ARCA y ARBA ponen contra las cuerdas a comercios e industrias platenses. Una encuesta de la UNLP y la Cámara de Comercio registró una baja interanual del 14,7% en las ventas durante el segundo trimestre y reveló que dos de cada diez establecimientos sufrieron embargos en lo que va del año.

La actividad comercial e industrial de La Plata atraviesa un escenario cada vez más complejo. A la retracción de las ventas y las dificultades para conseguir financiamiento se suma una creciente presión fiscal, que en numerosos casos deriva en intimaciones, multas y embargos por deudas impositivas.

El panorama quedó expuesto con mayor crudeza tras el cierre de una histórica fábrica textil de la ciudad, que llevaba más de cinco décadas de actividad. Entre las dificultades que atravesó la empresa estuvo la imposibilidad de afrontar tres cuotas de un plan de pagos con el organismo fiscal nacional, situación que terminó activando el procedimiento de embargo.

El caso no aparece como un hecho aislado. Según una encuesta elaborada por la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP junto con la Cámara de Comercio local, las ventas comerciales en La Plata registraron una caída interanual del 14,7% durante el segundo trimestre de 2026. De esta manera, el sector acumula 14 trimestres consecutivos de retroceso.

A la contracción del consumo se agrega la situación impositiva. De acuerdo con los datos relevados, durante lo que va del año el 20% de los comercios e industrias de La Plata sufrió embargos, mientras que el 60% recibió intimaciones por deudas fiscales.

El escenario genera una combinación especialmente difícil para las empresas: menos ingresos, mayores dificultades para financiar el capital de trabajo y, al mismo tiempo, obligaciones fiscales que deben afrontarse incluso cuando la actividad se encuentra en retroceso.

Las ejecuciones iniciadas por ARCA y ARBA pueden terminar afectando directamente las cuentas bancarias y la capacidad operativa de los establecimientos, profundizando las dificultades para sostener puestos de trabajo y mantener abiertas las persianas.

A este cuadro se suma otro problema estructural: la fuerte caída del empleo privado y la falta de un esquema sostenido de incentivos para atraer nuevas inversiones.

La Plata cuenta con un importante polo tecnológico y con capacidad para desarrollar actividades industriales tradicionales. Sin embargo, esas ventajas no terminan de traducirse en un crecimiento sostenido del sector privado.

Comerciantes, industriales y prestadores de servicios continúan buscando alternativas para sostener sus emprendimientos, pero desde el sector empresarial reclaman políticas que permitan atravesar el actual período de retracción y volver a generar condiciones para invertir.

En ese sentido, una de las principales demandas apunta a medidas impositivas y crediticias que funcionen como estímulo, en lugar de profundizar las dificultades financieras de las empresas que ya atraviesan una situación delicada.

El desafío de recuperar la actividadLa situación también impacta sobre el poder adquisitivo de los platenses y, por extensión, sobre el circuito económico de la ciudad. Una menor capacidad de consumo repercute directamente sobre los comercios, mientras que la falta de inversiones limita la posibilidad de generar nuevos puestos de trabajo privados.

La condición de La Plata como capital bonaerense aporta un importante movimiento vinculado a la administración pública y garantiza ingresos para una parte significativa de la población. Sin embargo, ese componente no alcanza para compensar la debilidad de la actividad privada.

Por eso, el desafío pasa por generar una política de Estado que combine inversión, crédito, alivio fiscal y generación de empleo, de modo que comercios e industrias puedan recuperar capacidad de crecimiento.

En un contexto de ventas en descenso y creciente cantidad de ejecuciones fiscales, el reclamo del sector privado platense apunta a que el Estado adopte una política tributaria que permita acompañar a las empresas y evitar que las dificultades coyunturales terminen convirtiéndose en cierres definitivos y pérdida de fuentes laborales.

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