Punto capital
Otro ataque a una escuela de La Plata
El hecho ocurrió en la Escuela Primaria N°89 “Juan Zorrilla de San Martín”, ubicada en 5 y 520, en Ringuelet. Delincuentes provocaron destrozos y se llevaron equipos tecnológicos que utilizaban alumnos y trabajadores. Vecinos de la zona aseguran que ya son varios los establecimientos educativos afectados por hechos similares.
La inseguridad volvió a golpear a una escuela de La Plata. Delincuentes ingresaron a la Escuela Primaria N°89 “Juan Zorrilla de San Martín”, ubicada en 5 y 520, en Ringuelet, y provocaron importantes destrozos antes de escapar con distintos elementos de valor.
El episodio fue descubierto por trabajadores de mantenimiento, quienes encontraron el establecimiento con puertas, ventanas y armarios dañados, además de vidrios desparramados y distintos objetos afectados.
Entre los elementos robados se encuentran parlantes, tablets y notebooks, algunos de ellos pertenecientes a los alumnos y trabajadores de la institución.
El nuevo ataque generó preocupación entre los vecinos de la zona, que aseguran que los establecimientos educativos vienen siendo blanco frecuente de hechos delictivos.
Eduardo Hache, representante de la Asamblea Vecinal de Tolosa, advirtió que se trata de “el cuarto colegio que es blanco de la delincuencia” y cuestionó la falta de respuestas ante los pedidos realizados por la comunidad.
La denuncia se suma a otros episodios registrados recientemente en establecimientos educativos de la Región.
El pasado 8 de agosto, delincuentes ingresaron a la Escuela de Enseñanza Media N°5, ubicada en 531 entre 115 bis y 116. En aquella oportunidad también fueron sustraídas notebooks, dinero de la cooperadora y otros objetos de valor.
Tras el ataque a la Escuela N°89, las autoridades policiales iniciaron una investigación para intentar determinar quiénes fueron los responsables y reconstruir cómo ingresaron al establecimiento. Por el momento, no hay sospechosos identificados.
Mientras avanza la investigación, la comunidad educativa vuelve a quedar frente a las consecuencias de un delito que no solo implica pérdidas materiales: los equipos sustraídos y los espacios dañados forman parte de las herramientas necesarias para el funcionamiento cotidiano de la escuela.
El nuevo episodio vuelve a encender la alarma entre docentes, familias y vecinos de La Plata, en medio de una seguidilla de robos que tiene a las escuelas entre sus principales objetivos.