Internacional
Pedro Sánchez adelanta las elecciones en España: se votará el 29 de noviembre
El presidente español anunció la convocatoria a elecciones generales después de que el Congreso rechazara los decretos impulsados por su Gobierno para abordar la crisis habitacional. La fecha elegida será el 29 de noviembre, en medio de una fuerte tensión parlamentaria y protestas por el acceso a la vivienda.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció el adelanto de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre, después de que el Congreso rechazara los dos decretos impulsados por el Ejecutivo para implementar nuevas medidas vinculadas al acceso a la vivienda. La votación evidenció nuevamente la fragilidad de la mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno y terminó acelerando una decisión que llevaba días siendo analizada en La Moncloa.
Sánchez justificó la convocatoria anticipada al señalar que el actual escenario parlamentario dificulta la aprobación de las iniciativas de su administración y sostuvo que serán los ciudadanos quienes deberán definir el rumbo político del país. En su mensaje, defendió la gestión desarrollada durante la legislatura y cuestionó el funcionamiento de un Congreso marcado por enfrentamientos entre el oficialismo y las distintas fuerzas de la oposición.
“Hace más de tres años, las urnas y el Congreso decidieron volver a apostar por un gobierno de coalición progresista. No ha sido fácil”, afirmó el mandatario al anunciar la convocatoria. En ese sentido, sostuvo que la legislatura estuvo atravesada por dificultades políticas y por una dinámica parlamentaria en la que, según su interpretación, se terminó confundiendo el acuerdo con la traición y el bloqueo con la victoria.
El fracaso de los decretos de vivienda aceleró la decisión
El detonante inmediato de la convocatoria fue la derrota parlamentaria de dos decretos relacionados con la vivienda. Las iniciativas habían sido impulsadas por el Gobierno en un contexto de creciente preocupación social por los alquileres, los desahucios y las dificultades para acceder a una vivienda.
Los proyectos no lograron reunir los apoyos necesarios debido al rechazo del Partido Popular (PP), Vox y UPN, además de la negativa de Junts, cuyo voto resultaba determinante para que el Ejecutivo pudiera sacar adelante las medidas.
El Gobierno había negociado hasta último momento con distintas fuerzas políticas para evitar la derrota. Sin embargo, las diferencias con Junts terminaron siendo decisivas y dejaron nuevamente expuesta la dificultad de Sánchez para construir mayorías estables en el Congreso.
Qué medidas incluían los decretos rechazados
Uno de los decretos contemplaba una ampliación de las medidas de protección frente a determinados desahucios hasta diciembre de 2030, además de restricciones a determinadas operaciones consideradas especulativas y un IVA del 10% para las viviendas destinadas al alquiler turístico.
El segundo texto estaba centrado en la renovación de los contratos de alquiler y establecía nuevas condiciones para los propietarios que decidieran no renovar una locación, incluyendo la obligación de justificar determinados casos y compensar al inquilino.
Las propuestas contaron con el respaldo de Sumar, Podemos y ERC, mientras que el PNV y Coalición Canaria apoyaron solamente uno de los decretos. El resultado no alcanzó para superar el rechazo del resto de los bloques parlamentarios.
La crisis habitacional elevó la presión sobre el Gobierno
La discusión parlamentaria se produjo además en medio de una creciente movilización social alrededor del problema de la vivienda. Las protestas se intensificaron luego del desalojo de una mujer de 87 años identificada como Maricarmen, cuya expulsión de la vivienda en la que había residido durante décadas generó una fuerte repercusión pública.
El caso derivó en manifestaciones y en una acampada en la Puerta del Sol de Madrid, donde cientos de personas instalaron tiendas de campaña para reclamar medidas frente a la situación habitacional. Las movilizaciones también se extendieron a otras ciudades españolas.
El conflicto por la vivienda terminó convirtiéndose así en uno de los principales ejes de la discusión política y será previsiblemente uno de los temas centrales de la campaña electoral.
Sánchez pidió una mayoría más amplia
Al anunciar las elecciones, el presidente español planteó la necesidad de que las urnas permitan conformar un escenario parlamentario diferente al actual. Sánchez llamó a sus simpatizantes a movilizarse y sostuvo que el próximo Gobierno necesitará una mayoría que le permita desarrollar su programa con mayor margen de acción.
“Debemos movilizarnos y que el Parlamento nos dote con una mayoría mucho más amplia”, sostuvo el mandatario.
El oficialismo busca convertir la elección en una disputa entre dos modelos políticos: por un lado, la continuidad de las políticas que Sánchez presenta como vinculadas a la apertura, la justicia social y la protección de derechos; por otro, las alternativas planteadas por las fuerzas de la oposición.
La oposición cuestionó la gestión de Sánchez
Desde el Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo cuestionó la política habitacional del Gobierno y responsabilizó al Ejecutivo por la falta de avances en materia de vivienda. El PP y Vox habían rechazado los decretos al considerar que las medidas perjudicaban a los propietarios y no resolvían el problema central de la falta de oferta.
El adelanto electoral también se produce después de una legislatura marcada por dificultades para aprobar iniciativas parlamentarias, la ausencia de presupuestos y diferentes controversias políticas que afectaron al Gobierno de Sánchez.
Con la convocatoria para el 29 de noviembre, España entra formalmente en un nuevo escenario electoral. El resultado determinará si el PSOE consigue ampliar su respaldo parlamentario, si las fuerzas de la oposición logran imponerse o si vuelve a configurarse un Congreso fragmentado que obligue nuevamente a negociar para formar Gobierno.