Política

Presupuesto 2026, entre el déficit cero y la pelea por los recursos federales

Presupuesto 2026, entre el déficit cero y la pelea por los recursos federales
Facundo Benitez
22 Dic, 2025

El Presidente descartó vetar el Presupuesto 2026 si el Congreso lo aprueba, pero adelantó anoche que reacomodará partidas para sostener el déficit cero. Gobernadores reclaman más recursos y advierten por la falta de previsibilidad.

El Gobierno nacional entra en la recta final de la discusión por el Presupuesto 2026 con un mensaje claro desde la Casa Rosada: no habrá marcha atrás con el déficit cero. En una entrevista televisiva, Javier Milei confirmó que no piensa vetar la ley si es sancionada por el Congreso, aunque dejó en claro que ajustará internamente las partidas para cumplir con su meta fiscal.

“El Presupuesto se va a ejecutar con déficit cero. Eso no se negocia”, sostuvo el Presidente, al tiempo que aseguró: “No voy a vetar el Presupuesto. Si hay partidas que no cierran, se acomodarán”. El mensaje llega después del rechazo opositor a recortes en financiamiento para universidades y programas vinculados a la discapacidad, dos ítems que generaron fuerte resistencia en ambas cámaras.

Un Presupuesto clave y una negociación trabada en el Senado

Con el dictamen ya firmado en comisión, el oficialismo busca ahora garantizar los votos para aprobar el Presupuesto en el Senado antes del 26 de diciembre, fecha que el propio Gobierno fijó como objetivo político y económico.

Ayer hubo una reunión virtual entre jefes de bloques que nuclean a los 44 senadores aliados a La Libertad Avanza, con la intención de unificar criterios para la sesión y asegurar el quórum. La misión no es sencilla: el oficialismo necesita sostener una alianza heterogénea que va desde espacios más cercanos al Gobierno hasta fuerzas provinciales con demandas propias muy marcadas.

En paralelo, la Casa Rosada intenta cerrar las heridas que dejó el tratamiento previo en Diputados, donde algunos capítulos del Presupuesto debieron modificarse o directamente se cayeron por falta de acompañamiento, dejando al descubierto las dificultades del Ejecutivo para disciplinar a sus socios parlamentarios.

Gobernadores exigen “gestos concretos” y más fondos

El apoyo de los gobernadores aparece como condición indispensable para que el Presupuesto 2026 llegue a buen puerto. Pero, del otro lado del mostrador, los reclamos son cada vez más explícitos: los mandatarios piden previsibilidad en la distribución de recursos y el cumplimiento de deudas pendientes por coparticipación y convenios que la Nación aún no terminó de ejecutar.

Entre los puntos más sensibles se destacan:

  • Cancelación de deudas y atrasos con las provincias.
  • Garantías de fondos para programas sociales, gastos esenciales y obras públicas.
  • Compromisos claros sobre Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y otras herramientas fiscales que apuntalen las arcas provinciales.

En ese marco, distintos gobernadores advierten que solo acompañarán el Presupuesto si se aseguran partidas suficientes para sostener las responsabilidades que hoy recaen sobre los distritos. El equilibrio fiscal que defiende el Ejecutivo nacional se cruza así con la necesidad de financiamiento local para salud, educación, infraestructura y asistencia social.

Fragmentación política y efecto dominó sobre otras reformas

La discusión por el Presupuesto 2026 se da, además, en un contexto de fuerte fragmentación política en el Congreso. El oficialismo ya padeció tropiezos en otras iniciativas –como la reforma laboral y cambios tributarios– y sabe que un traspié en la “ley de leyes” podría complicar todavía más su hoja de ruta legislativa para el año próximo.

Los bloques aliados deberán ordenar posiciones en un escenario cruzado por tensiones internas y reclamos territoriales. De lo que ocurra con el Presupuesto dependerá, en buena medida, la posibilidad de avanzar luego con proyectos de alto impacto como la reforma laboral y nuevas modificaciones impositivas.

“Con el déficit cero no se come”: la crítica de Gustavo Sáenz

Desde las provincias también surgen cuestionamientos duros al enfoque del Gobierno nacional. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, cuestionó públicamente el Presupuesto 2026 y apuntó directamente contra el eje fiscal que ordena la gestión Milei.

“Con el déficit cero no se come”, lanzó el mandatario salteño, al remarcar que el equilibrio de las cuentas públicas “no alcanza” si no va acompañado de medidas que atiendan la realidad social y brinden certezas a los gobernados. También expresó su “preocupación” ante la posibilidad de que el país vuelva a atravesar otro año sin Presupuesto aprobado, lo que implicaría dos ejercicios consecutivos sin esta herramienta clave.

Sáenz advirtió, además, sobre la falta de acuerdo político en un Congreso dividido y con posiciones “muy radicalizadas y fundamentalistas”, lo que –según planteó– dificulta la construcción de consensos mínimos. “Es lamentable que algunos voten por deporte. Hay que tener mayor responsabilidad y compromiso con la gente”, sostuvo.

Mientras el Gobierno insiste en que el Presupuesto 2026 se aplicará bajo la consigna de déficit cero, la negociación con gobernadores y bloques legislativos entra en un tramo decisivo. De un lado, la Casa Rosada busca garantizar estabilidad macroeconómica y enviar señales a los mercados. Del otro, las provincias presionan para no quedar desfinanciadas y poder sostener servicios básicos.

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