Política
Reforma laboral: Diputados abre el debate con números al límite y fuerte presión sindical
El oficialismo logró dictamen tras eliminar el artículo sobre licencias por enfermedad y buscará sesionar con lo justo. La CGT realiza un paro y gremios combativos se movilizan al Congreso.
La Cámara de Diputados afronta una jornada decisiva para la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Luego de retirar el artículo 44 —que reducía el pago de las licencias por enfermedad—, el oficialismo consiguió el dictamen de mayoría y convocó a sesión para este jueves a las 14 horas. Sin embargo, el quórum aparece ajustado y cada banca cuenta.
El bloque de La Libertad Avanza reunió 44 firmas en el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo. Sumó el respaldo de la Unión Cívica Radical y del bloque Independencia. El PRO, el MID y el diputado Sergio Capozzi acompañaron con disidencias.
Con esos apoyos, más Innovación Federal y La Neuquinidad, el oficialismo alcanzaría apenas dos votos por encima de los 129 necesarios para iniciar la sesión. En los pasillos del Congreso reconocen que no hay margen para ausencias ni imprevistos.
Paro de la CGT y movilización al Congreso
La sesión se desarrollará en paralelo a un paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), que no incluirá movilización. En cambio, el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) anunció que marchará al Congreso.
Entre los gremios que integran ese espacio se encuentran Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica, el sindicato de Aceiteros, Luz y Fuerza y las dos CTA.
El clima sindical se tensó aún más tras el reciente anuncio del cierre de la planta de Fate, que podría afectar a 920 trabajadores si no prospera la conciliación obligatoria. Ese episodio impactó de lleno en el debate parlamentario y reforzó la postura de los gremios más críticos al proyecto.
Qué cambió y cómo sigue el trámite
El punto de mayor controversia fue el artículo 44, que establecía que un trabajador que se enfermara o accidentara fuera del ámbito laboral percibiría el 50% de su remuneración básica durante un período determinado. Tras el rechazo de bloques dialoguistas, el oficialismo decidió eliminarlo para garantizar el acompañamiento.
Ahora, si la Cámara baja introduce modificaciones al texto que ya tiene media sanción del Senado, la iniciativa deberá regresar a la Cámara alta para una nueva revisión.
Desde la oposición, Unión por la Patria, la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores anticiparon que no darán quórum. En ese escenario, el oficialismo depende de sostener el respaldo de aliados provinciales y bloques intermedios para evitar que la sesión se caiga antes de comenzar.
Con un Congreso polarizado y la calle en tensión, la reforma laboral avanza en un equilibrio delicado: el Gobierno busca consolidar su agenda legislativa, mientras los gremios endurecen su postura frente a lo que consideran un cambio estructural en las reglas del trabajo.