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Remiseros piden que las apps cumplan la ordenanza vigente y rechazan una regulación especial
El planteo ingresó al Concejo Deliberante impulsado por el Sindicato Independiente de Remiseros y la CEPAR. Sostienen que las aplicaciones ya prestan el mismo servicio que las agencias habilitadas y reclaman que se sometan a las mismas exigencias en materia de habilitación, seguros y controles.
La discusión sobre las aplicaciones de transporte volvió a instalarse en el Concejo Deliberante de La Plata, aunque esta vez con un enfoque diferente. El Sindicato Independiente de Remiseros y la Cámara Empresarial de Propietarios de Agencias de Remises (CEPAR) presentaron una propuesta para que Uber, DiDi y Cabify sean alcanzadas por la ordenanza vigente que regula la actividad de las remiserías, en lugar de crear un régimen específico para las plataformas.
La iniciativa ya ingresó a la Comisión de Transporte y plantea que las aplicaciones prestan hoy el mismo servicio que las agencias habilitadas, por lo que deberían cumplir las mismas obligaciones legales.
El secretario general del Sindicato Independiente de Remiseros de La Plata, Javier Scaramutti, aseguró que la diferencia tecnológica que existía cuando las plataformas desembarcaron en la ciudad ya desapareció.
"Cuando las aplicaciones llegaron a La Plata se presentaban como una innovación y como un servicio distinto al remis. Hoy todas las agencias cuentan con herramientas similares. Desde cualquier tienda de aplicaciones se puede descargar la app de una agencia y pedir un remís habilitado", explicó.
Según el dirigente, el hecho de solicitar un viaje mediante una aplicación no modifica la naturaleza de la actividad. Las agencias tradicionales también cuentan con sistemas de geolocalización, seguimiento en tiempo real, despacho automático de vehículos, administración digital y trazabilidad de los viajes.
"No hace falta una reglamentación nueva. Hay que hacer cumplir a estas empresas la normativa vigente en La Plata", sostuvo Scaramutti.
Desde el sector remarcan que las principales diferencias no están en la tecnología sino en las obligaciones que deben afrontar quienes trabajan bajo la normativa municipal.
Según explicaron, los remises y taxis deben realizar la Verificación Técnica Vehicular (VTV) cada seis meses, mientras que los vehículos particulares lo hacen una vez por año.
Además, señalaron que los remiseros pagan una póliza específica para la actividad, con un costo aproximadamente un 30% superior al de un automóvil particular. Esa cobertura contempla a los pasajeros transportados por hasta 30 millones de pesos y exige que el vehículo figure registrado con "uso remís" en su documentación.
"Las aplicaciones utilizan autos particulares para trasladar personas. Si un vehículo no está habilitado para esa actividad, el pasajero queda expuesto ante un accidente porque no cuenta con la cobertura específica que tenemos nosotros", afirmó el dirigente.
La propuestaEl planteo presentado ante el Concejo no busca prohibir el funcionamiento de las plataformas, sino exigir que operen bajo el mismo esquema que las agencias tradicionales.
En ese sentido, proponen que Uber, DiDi y Cabify habiliten una agencia física en la ciudad y registren allí los vehículos que prestan el servicio.
Actualmente, la normativa municipal exige que las agencias cuenten con un local de al menos 16 metros cuadrados, un espacio de estacionamiento cercano a los 75 metros cuadrados y una ubicación a más de 600 metros de otra remisería habilitada.
Scaramutti sostuvo que existen condiciones para avanzar en ese sentido, ya que La Plata llegó a tener más de 100 agencias de remises y hoy funcionan apenas entre 23 y 24.
"Las aplicaciones tendrían que tomar un espacio en la ciudad, poner una agencia de remís, habilitarla y registrar los autos. Nada más que eso", resumió.
La discusión se produce mientras las plataformas consolidan su presencia en la movilidad cotidiana de la ciudad.
De acuerdo con datos provisorios de la Encuesta de Movilidad Gran La Plata 2026, cuatro de cada cinco viajes de alquiler se realizan actualmente a través de Uber, Cabify o DiDi. Además, el 57,7% de los usuarios elige estos servicios porque el transporte público no cubre los horarios o recorridos que necesita.
Desde el sindicato reconocen que el crecimiento de las aplicaciones obliga a discutir la oferta de transporte, pero consideran que el primer paso debe ser que las empresas acepten cumplir con las reglas que ya rigen para el resto del sector.
"Antes de discutir una modificación hay que lograr que los CEO de Uber, DiDi y Cabify se sienten a la mesa y digan qué ordenanza están dispuestos a cumplir. No tiene sentido crear una norma para que después no la cumplan", concluyó Scaramutti.
Ahora será el Concejo Deliberante el encargado de definir si avanza con una regulación específica para las aplicaciones o si adopta el criterio impulsado por remiseros y agencias, que sostienen que el eje de la discusión no debe ser la tecnología, sino las mismas obligaciones para todos los prestadores del servicio.