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River cerró la pretemporada con una victoria por penales y más preguntas que certezas

River cerró la pretemporada con una victoria por penales y más preguntas que certezas
Leonel Sánchez Alpino
18 Ene, 2026

El equipo de Marcelo Gallardo igualó 0-0 ante Peñarol en Maldonado y se impuso 4-2 en la definición desde los doce pasos. Hubo avances respecto a 2025, pero el funcionamiento colectivo sigue lejos de lo ideal a días del debut oficial.

River Plate puso punto final a su pretemporada con un triunfo que suma en lo estadístico, pero deja sensaciones encontradas desde lo futbolístico. En un amistoso extenso y deslucido, el conjunto dirigido por Marcelo Gallardo empató sin goles frente a Peñarol y se quedó con la victoria en la tanda de penales, donde el arquero Santiago Beltrán fue protagonista al contener uno de los remates.

El encuentro se disputó en Maldonado y coincidió casi con el cierre de los festejos por los 50 años del entrenador millonario. Sin embargo, más allá del resultado, el partido dejó claro que el equipo todavía no alcanza el nivel de funcionamiento que el Muñeco pretende, especialmente teniendo en cuenta que el debut en el Torneo Apertura está a la vuelta de la esquina.

El empate sin goles reflejó un desarrollo chato, con pocas situaciones claras y escasa profundidad. Si bien se percibió una mejora general en comparación con el irregular 2025, River volvió a mostrar dificultades para transformar la posesión en peligro real. Recién con un cuádruple cambio a los 17 minutos del segundo tiempo el equipo ganó algo de presencia ofensiva, una señal que volvió a poner el foco en el armado del mediocampo.

La convivencia de Vera, Moreno y Castaño quedó nuevamente bajo la lupa. El trío aportó orden y prolijidad en los pases, pero también evidenció un déficit marcado en verticalidad y llegada al área rival. En ese contexto, el colombiano fue el más señalado: impreciso y dubitativo, desaprovechó una chance clara para conducir un ataque prometedor y terminó diluyéndolo con una decisión errónea.

Distinta fue la impresión que dejó Aníbal, uno de los refuerzos, que tuvo un estreno auspicioso. Bien ubicado, criterioso con la pelota y con despliegue para la marca, mostró buena sintonía con Fausto Moreno, incluso pese a que fue la primera vez que compartieron cancha. Aun así, esa construcción desde el fondo careció de sorpresa y agresividad en los metros finales.

En ofensiva, River tampoco encontró respuestas sostenidas. Juanfer Quintero apenas dejó un destello con una habilitación a Viña, mientras que Driussi y Colidio no lograron gravitar: el primero, lejos del área; el segundo, todavía sin la contundencia que necesita para afirmarse en el 4-3-3. En ese escenario, Tomás Galván volvió a sumar puntos desde el banco, con un ingreso activo que lo posiciona como una alternativa a futuro en el mediocampo creativo.

El que mejor aprovechó su tiempo en cancha fue Ian Subiabre. Con gambeta y decisión, el juvenil le dio frescura a un ataque que casi no había inquietado y generó las situaciones más claras de un clásico sudamericano que tuvo pierna fuerte y poco juego, condicionado también por el mal estado del campo.

La definición por penales le permitió a River cerrar la pretemporada invicto en dos amistosos y sumar confianza desde lo anímico. Sin embargo, el balance futbolístico deja tareas pendientes. Gallardo ganó, pero sabe que todavía deberá ajustar varias piezas si quiere que su equipo arranque el año con una identidad clara y un funcionamiento más convincente.

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