Estudiantes
Rubén Rada y su admiración por Estudiantes: “Fue el equipo que enseñó a jugar en equipo”
En un antiguo recuerdo televisivo, el músico uruguayo Rubén Rada se refirió a Estudiantes de La Plata y destacó la revolución futbolística encabezada por Osvaldo Zubeldía. Su mirada vinculó al equipo que conquistó América y el mundo con una idea que trascendió generaciones: jugar como un verdadero equipo.
Por Luciano Neder.
Hay recuerdos futboleros que sobreviven al paso del tiempo porque, más allá del resultado de un partido o de un campeonato, consiguen explicar qué hizo diferente a un equipo. Uno de ellos aparece en una antigua entrevista de Rubén Rada en Fox Sports, cuando el reconocido músico uruguayo fue consultado por lo que significaba para él Estudiantes de La Plata.
La charla no pasó por una anécdota personal ni por una simple referencia a los títulos. Omar Rubén Rada Silva, hincha fanático de Peñarol eligió hablar de fútbol. Y, particularmente, de una transformación que tuvo como protagonista al Estudiantes de Osvaldo Zubeldía.
“Yo pienso que Estudiantes fue el equipo que enseñó a jugar en equipo”, sostuvo Rada durante aquella conversación.
Para el "Negro", el punto de partida estaba en una comparación con la Selección argentina que disputó el Mundial de Inglaterra 1966.
Aquel seleccionado contaba con figuras de enorme jerarquía, entre ellas Luis Artime y Antonio Rattín, pero el músico entendía que la acumulación de grandes futbolistas no necesariamente garantizaba el funcionamiento colectivo.
En ese contexto aparece Estudiantes como una ruptura. El equipo dirigido por Zubeldía llevó la planificación y el trabajo táctico a un nivel que, para Rada, cambió la manera de entender el juego. Cada detalle tenía un sentido y nada quedaba librado al azar.
“Un tiro libre estaba pensado de cómo se iba a patear, quién se iba a correr a la izquierda, quién a la derecha… (Zubeldía) Era un genio”, recordó.
La frase resume buena parte de la identidad de aquel Estudiantes: la preparación minuciosa, el conocimiento del rival y la convicción de que un partido también podía ganarse desde la estrategia.
El breve desarrollo también pasó por algunas de las prácticas más polémicas que quedaron asociadas a aquel equipo, desde las pequeñas trampas dentro de la cancha hasta las famosas historias alrededor de Carlos Salvador Bilardo.
Pero Rada hizo una aclaración que resulta significativa: detrás de aquellas anécdotas existía, fundamentalmente, un equipo extraordinario. “Era imposible ganarle a ese cuadro”, afirmó.
Y enumeró nombres como Juan Ramón Verón y Oscar Malbernat, entre otros integrantes de una formación que marcó una época.
El Estudiantes de Zubeldía no solamente acumuló títulos. Construyó una identidad reconocible y convirtió la preparación, la concentración y el trabajo colectivo en herramientas tan importantes como el talento individual.
El recuerdo de Rada no terminó en aquella generación. Su reflexión encontró un puente con otra Selección argentina que veinte años después conseguiría la Copa del Mundo.
Al hablar del equipo de 1986, dirigido por Carlos Salvador Bilardo, el músico estableció una diferencia conceptual: aquella Selección no era simplemente una suma de grandes jugadores.
“Era un cuadro de fútbol”, sostuvo. “Era un cuadro de hombres, realmente”.
En esa comparación aparece, indirectamente, la huella de una idea que Estudiantes había llevado al extremo durante la década del 60: la construcción de un equipo por encima de las individualidades.
La Selección de 1986 tuvo a Diego Armando Maradona como figura excluyente, pero también necesitó una estructura, roles definidos y una enorme fortaleza colectiva para conquistar el Mundial.
Para Rada, esa concepción del fútbol tenía un antecedente inevitable. Estudiantes.
La reflexión adquiere todavía más valor por venir de una figura uruguaya que observaba desde afuera la historia del fútbol argentino.
Rada no habló de Estudiantes solamente como un club ganador. Lo hizo como una referencia futbolística capaz de haber creado una manera de jugar.
Su frase “fue el equipo que enseñó a jugar en equipo” funciona así como una síntesis de la influencia que tuvo aquella generación.
El equipo de Zubeldía entendió antes que muchos que once grandes jugadores no necesariamente construyen un gran equipo, sino que lo colectivo prima por sobre el individualismo.
Décadas después, aquella revolución siguió y sigue generando recuerdos, discusiones y admiración. Incluso lejos de La Plata. Para Rubén Rada, Estudiantes fue, sencillamente, el equipo que enseñó a jugar en equipo.