Política
Se profundiza la crisis habitacional a nivel nacional
Un informe de Inquilinos Agrupados reveló el fuerte deterioro de la situación de quienes alquilan en Argentina. Casi la mitad destina más del 50% de sus ingresos al alquiler y el 38% ya presenta atrasos en los pagos.
La crisis habitacional continúa profundizándose en Argentina. Un informe nacional correspondiente a junio, elaborado por la organización Inquilinos Agrupados, reveló que uno de cada tres hogares inquilinos se encuentra en situación de emergencia habitacional, mientras que más del 70% está endeudado para afrontar los gastos cotidianos.
El relevamiento expone el impacto de la pérdida del poder adquisitivo y de la desregulación del mercado de alquileres. Según los datos difundidos, el 48,5% de los inquilinos destina la mitad o más de sus ingresos únicamente al pago del alquiler, una situación que obliga a muchas familias a resignar otros consumos esenciales.
Además, uno de cada cinco encuestados aseguró que tuvo que mudarse por no poder afrontar el costo del alquiler, mientras que el 72,9% de los hogares contrajo deudas para cubrir gastos básicos y el 38% registra atrasos en el pago de la renta.
Desde la organización advirtieron que el acceso a la vivienda se volvió cada vez más complejo y señalaron que, ante la falta de regulaciones, muchas personas optan por volver a vivir con sus padres, compartir vivienda con más integrantes o endeudarse para poder conservar un techo.
El informe también refleja cuáles son las principales demandas de los inquilinos respecto del mercado de alquileres:
- El 96% rechaza que los contratos se actualicen por inflación y prefiere que los incrementos estén vinculados a la evolución de los salarios o a un esquema regulado por el Estado.
- El 57% considera que los aumentos deberían realizarse una vez por año y no cada tres meses.
- El 84% reclama contratos de tres años o más, frente a los acuerdos de dos años que predominan actualmente.El 85% sostiene que las expensas extraordinarias no deberían estar a cargo de los inquilinos.
Los resultados muestran un escenario de creciente fragilidad para quienes alquilan en el país y vuelven a poner en debate el acceso a la vivienda y las condiciones del mercado inmobiliario en un contexto de alta inflación y caída del poder adquisitivo.