Sociedad
Conflicto en FATE: tensión tras el cierre por un fuerte despliegue policial
Luego de que la empresa confirmara el fin de su producción en Argentina, se registraron momentos de tensión en la fábrica. Operarios despedidos intentaron ingresar y reclamaron la continuidad laboral en medio de un escenario industrial cada vez más complejo.
La situación en la planta de FATE sumó un nuevo capítulo este miércoles, luego de que un grupo de trabajadores despedidos intentara permanecer dentro del predio industrial para exigir garantías sobre sus puestos laborales.
Según denunciaron empleados, el establecimiento amaneció con un fuerte despliegue policial. Algunos operarios aseguraron que hubo disparos con balas de goma y que el ingreso fue bloqueado. Desde el gremio señalaron que no existió una notificación previa individual y que varios trabajadores se enteraron de su desvinculación al llegar al turno correspondiente.
Sebastián Tesoro, uno de los operarios, sostuvo que decidieron mantenerse en el lugar para “defender los puestos de trabajo”. En la misma línea, Ariel Godoy ,otro trabajador de la compañía, afirmó que el cierre fue comunicado mediante un escrito oficial y cuestionó la falta de diálogo previo.
Un conflicto que se inscribe en un contexto más amplio
La tensión se da en un momento delicado para la industria manufacturera. El sector del neumático viene señalando desde hace meses dificultades vinculadas a la retracción del consumo interno y al incremento de importaciones, que presionaron sobre los precios locales.
El ex secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y actual titular de FETIA-CTAT, Pedro Wasiejko, responsabilizó al Gobierno nacional, al dueño de la firma Madanes Quintanilla y a la conducción sindical actual por el desenlace.
“Lo advertimos hace meses. Las políticas del gobierno de Javier Milei están destruyendo sistemáticamente el aparato productivo nacional. Apertura indiscriminada de importaciones, caída brutal del mercado interno, paralización de la industria automotriz y ausencia total de defensa de la producción local. El cierre de FATE es el resultado directo de ese modelo antiindustrial”, denunció.
Wasiejko recordó que la industria del neumático tiene más de 90 años de historia en el país, desde la instalación de la primera planta de Bridgestone en 1932, y sostuvo que entre 2003 y 2015 el sector invirtió más de 200 millones de dólares por planta, amplió líneas productivas e incrementó en un 40% su dotación de personal.
“Entre 2003 y 2015 el sector creció, exportó, invirtió y mejoró salarios. Hoy estamos viviendo una reedición agravada de las políticas neoliberales de los 90. Ya vimos cómo se fue Goodyear en 1999. Ahora el gobierno de Milei acelera ese mismo camino”, enfatizó.
También apuntó contra el titular de la empresa: “Javier Madanes no puede desligarse de esta decisión. En lugar de defender la producción nacional y exigir condiciones que permitan sostener la industria, opta por el cierre y el despido masivo. Es una determinación que prioriza balances financieros por sobre la responsabilidad social y productiva".
El cierre de FATE
“FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, informó el directorio en un comunicado oficial.
La decisión, según la compañía, respondió a “los cambios en las condiciones de mercado”. En el mismo texto, la firma defendió su perfil industrial y destacó su historial de inversiones y desarrollo tecnológico.
“Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”, remarcaron.
El deterioro de la situación financiera de Fate comenzó en 2019, cuando la empresa aplicó una reducción de 450 puestos en su planta. En 2021 y 2022 se registraron ajustes similares en el marco de conflictos gremiales que afectaron la producción y la relación con mercados externos.

En julio de 2024, la compañía solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la administración de Javier Milei, argumentando una abrupta caída de ventas y la pérdida de exportaciones tras el conflicto sindical de 2022.
“La persistente falta de competitividad en los costos, sumada a la brusca caída de la demanda interna en un 30%, origina nuevamente fuertes pérdidas desde fines del año pasado”, señalaron entonces.
Durante el primer semestre de 2024, la empresa acumuló pérdidas superiores a 30 millones de dólares, lo que derivó en una reestructuración operativa. En ese período anunció cerca de 200 despidos para “ajustar su estructura a la nueva realidad”.
Desde la compañía atribuyeron el deterioro a múltiples factores: apertura de importaciones, caída del consumo, sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para pagar insumos importados, infraestructura deficiente, sobrecostos laborales, baja productividad, ausentismo y conflictividad gremial.