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Tirante habló sobre la victoria ante Djokovic: “Estoy confiando mucho más en mí”
Después de vencer a Novak Djokovic y alcanzar el puesto 42 del ranking ATP, el tenista formado en La Plata fue convocado para representar a Argentina ante Turquía en la Copa Davis.
Thiago Tirante atraviesa un momento que hace apenas un tiempo parecía lejano. El tenista platense, de 25 años, viene de conseguir el triunfo más importante de su carrera frente a Novak Djokovic y ahora recibió otra noticia que confirma su crecimiento: volverá a vestir la camiseta argentina en la Copa Davis.
El nacido en La Plata integrará el equipo que enfrentará a Turquía el 19 y 20 de septiembre en el estadio Ruca Che de Neuquén, en una serie que le permitirá continuar una historia que comenzó a principios de este año con su debut ante Corea del Sur.
Pero entre aquella primera experiencia y su actualidad hubo un cambio profundo. Tirante hoy ocupa el puesto 42 del ranking ATP, la mejor ubicación de su carrera, después de haber comenzado 2026 fuera del Top 100.
El partido que cambió todo
En Cincinnati, el platense se encontró por primera vez del otro lado de la red con Djokovic. No era un partido más: enfrente tenía a uno de los máximos nombres de la historia del tenis, dueño de 24 títulos de Grand Slam y 101 trofeos.
Tirante sabía que tenía posibilidades si conseguía desarrollar su juego, pero también reconoció el peso que implicaba enfrentar al serbio.
“El respeto que él genera lo sentís en el cuerpo”, explicó.
El comienzo no fue sencillo. Djokovic se quedó con el primer set y el argentino debió atravesar un extenso tercer game del segundo parcial, que duró casi 18 minutos. El serbio incluso logró levantar cuatro oportunidades de quiebre.
A partir de ese momento, sin embargo, Tirante consiguió soltarse.
“Creo que ese fue el game que necesitaba para poder soltarme y empezar a jugar mi mejor tenis”, recordó.
El argentino terminó ganando el segundo set y llegó al tercero con otra confianza. “Cuando gané el segundo set, dije: ‘Bueno, estamos empatados. Tengo chances’”, relató.
En el parcial decisivo fue creciendo todavía más hasta quedarse con una victoria que, además, significó un dato histórico: fue el primer triunfo de un tenista argentino ante Djokovic en diez años. El anterior había sido conseguido por Juan Martín del Potro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Después de Djokovic, llegaron dos victorias más
El éxito ante el serbio no quedó aislado. Tirante continuó avanzando en Cincinnati y consiguió eliminar al español Martín Landaluce, número 67 del mundo, y al checo Jakub Mensik, ubicado en el puesto 16.
Ambos tenían 20 años y eran considerados dos de los jóvenes con mayor proyección del circuito.
El recorrido del platense terminó en los cuartos de final, donde cayó frente al francés Arthur Fils, número 21 del ranking y finalmente campeón del torneo.
Para Tirante, uno de los mayores desafíos no estuvo solamente dentro de la cancha. Después de una victoria de semejante magnitud, tuvo que volver a competir apenas dos días más tarde.
“Lo más difícil después de una victoria tan importante, y que a uno lo consume mucho en la parte física, mental y tenística, es tener que ir a los dos días a jugar de nuevo”, explicó.
Según consideró, haber podido manejar esa presión le permitió ganar confianza.
La superficie donde se siente más peligroso
El presente de Tirante también tiene una explicación relacionada con las condiciones de juego. El cemento es su superficie preferida y los resultados recientes parecen darle la razón.
En ese tipo de canchas consiguió triunfos ante nombres como Djokovic, Taylor Fritz, Jakub Mensik y Alexei Popyrin, todos jugadores que obtuvieron títulos importantes sobre cemento.
“Estoy jugando muy bien en esta superficie y puedo ser peligroso para el resto”, planteó.
El contraste es curioso: sus primeros pasos los dio sobre polvo de ladrillo, en las canchas del club de tenis La Cumbre, perteneciente a su abuelo.
De promesa juvenil a consolidación profesional
El nombre de Tirante no es nuevo para quienes siguen al tenis argentino.
En 2019 llegó al número 1 del ranking junior después de ganar el Orange Bowl. Ese mismo año también conquistó el dobles de Roland Garros en esa categoría y tuvo la posibilidad de entrenar como sparring con Roger Federer y Rafael Nadal durante los ATP Finals.
El salto al circuito profesional, sin embargo, no fue inmediato ni sencillo.
En marzo de 2025 ocupaba el puesto 134 del mundo. El título conseguido en el AAT Challenger de Córdoba fue uno de los primeros impulsos importantes de esa etapa.
Después llegó la posibilidad de debutar como primera raqueta argentina en la Copa Davis, durante la serie frente a Corea del Sur en Busan.
La Davis y un cambio en su cabeza
Aquella experiencia terminó siendo mucho más que una serie de partidos.
Tirante llegó a Busan como debutante y, al mismo tiempo, como número uno del tenis argentino, una condición que implicaba una presión adicional. Ganó uno de sus encuentros y perdió otro, mientras que Argentina terminó cayendo 3-2.
Con el tiempo, el platense pudo transformar aquella derrota en aprendizaje.
“Esa presión me hizo ver las cosas de una manera diferente. Crecí mucho después de eso”, contó.
También destacó el acompañamiento de su equipo y el trabajo con su psicólogo como parte del proceso que le permitió modificar su manera de afrontar las situaciones.
“Cuando estoy tranquilo y feliz afuera de la cancha, lo transmito adentro”, sostuvo.
Para Tirante, la evolución no pasa únicamente por ganar partidos. También tiene que ver con la madurez, la confianza y la capacidad de disfrutar el camino.
Ahora quiere jugar la Davis en casa
Cuando todavía no sabía que sería convocado nuevamente, Tirante ya había expresado un deseo particular: poder disputar una serie de Copa Davis en Argentina.
“No sé si es un objetivo o un sueño, pero sí algo que me gustaría hacer antes de que termine mi carrera es poder jugar en casa”, había dicho.
Ahora, mientras disfruta el mejor ranking de su carrera y llega después de haber derrotado a uno de los máximos referentes de la historia del tenis, tendrá una nueva oportunidad de representar al país.
La cita será en septiembre, ante Turquía, en Neuquén.