Punto capital
Un mapa clave para La Plata: actualización del riesgo de inundación y límites al crecimiento urbano
La Provincia de Buenos Aires formalizó en el Boletín Oficial la aprobación del Mapa de Peligrosidad Hídrica de la cuenca del arroyo El Gato, una herramienta oficial y vinculante que marca sectores con riesgo alto, medio y bajo de inundación y que, desde ahora, pasa a condicionar la planificación urbana y los permisos de obra en La Plata y el Gran La Plata.
La medida quedó establecida a través de la Resolución 1954 de la Autoridad del Agua (ADA), que se apoya en estudios hidrológicos e hidráulicos con escenarios de inundación de distinta recurrencia (10, 25, 50, 100 y 200 años) e incorpora variables actuales de topografía, uso de suelo y proyecciones asociadas al clima.
Qué cambia con este mapa “actualizado”
Además de identificar las áreas más expuestas, la resolución fija criterios concretos para el uso del suelo:
- No se podrán autorizar obras ni “obstáculos” (como intervenciones que alteren el escurrimiento) sin autorización previa del organismo competente.
- En sectores catalogados como peligrosos, el Estado podrá negar la factibilidad hidráulica para construir, lo que impacta directo en habilitaciones futuras.
- El Municipio de La Plata deberá incorporar esta cartografía a sus herramientas de ordenamiento territorial y edificación, ajustando restricciones según el nivel de riesgo.
En criollo: el mapa deja de ser “un dato técnico” y se convierte en un piso legal para ordenar el crecimiento urbano en zonas donde el agua, cuando se viene brava, ya tiene su camino marcado.

Los barrios con mayor riesgo, según el corredor natural del agua
Las áreas de peligrosidad alta tienden a seguir el trazo del arroyo El Gato y sus ramales, formando un eje que atraviesa La Plata y zonas del Gran La Plata. En ese esquema, aparecen como puntos sensibles:
- Tolosa – Ringuelet – El Mercadito, históricamente el tramo más comprometido por cercanía al cauce y zonas bajas.
- Gonnet y City Bell, con sectores expuestos entre los grandes corredores y cursos secundarios.
- San Carlos y Melchor Romero, donde también pesan canales internos, drenajes insuficientes y suelos saturables.
- Periferia sur y sudoeste, con loteos y áreas urbanizadas sin infraestructura hidráulica consolidada.
- Ensenada, con sectores bajos e influencia de humedales y drenaje lento hacia el Río de la Plata.
Un antecedente que en La Plata nadie olvida
El foco en la cuenca del arroyo El Gato no es casual: fue uno de los sistemas hídricos más mencionados tras la inundación de 2013, cuando el desborde y la incapacidad de evacuación en tormentas extremas dejó consecuencias gravísimas. La lógica de esta actualización es clara: evitar que la ciudad vuelva a crecer sobre zonas naturalmente inundables.
Qué puede hacer un vecino para “leer” el riesgo
Más allá del impacto en obras y permisos, el mapa también sirve como guía cotidiana: saber si vivís cerca de corredores de escurrimiento, si tu barrio está sobre planicies inundables o si el drenaje es lento ayuda a planificar (desde mejoras en desagües domiciliarios hasta seguros, resguardo de documentación y protocolos familiares ante alertas).