Sociedad

Un nuevo material del CONICET elimina arsénico del agua y podría usarse en hogares

Un nuevo material del CONICET elimina arsénico del agua y podría usarse en hogares
Facundo Benitez
23 Feb, 2026

Un desarrollo científico argentino abre una puerta concreta para enfrentar un problema histórico en muchas zonas del país: el arsénico en el agua de consumo.

Investigadores del CONICET y la Universidad de Buenos Aires (UBA) crearon un nuevo material filtrante capaz de remover arsénico y otros contaminantes, con la idea de que pueda incorporarse en filtros domésticos (jarras purificadoras o equipos de mesada) y también en sistemas comunitarios o industriales.

El trabajo se realizó en el Instituto de Física de Buenos Aires (IFIBA) y propone una alternativa al carbón activado tradicional: se trata de carbón activado modificado con sales metálicas, combinado con un polímero comestible, pensado como material de relleno para cartuchos filtrantes.

Qué logró en las pruebas: arsénico por debajo del límite recomendado

Según explicaron desde el equipo, el material ya fue evaluado en laboratorio bajo normativa de ANMAT para uso doméstico. En los ensayos se utilizó agua con 100 partes por billón (ppb) de arsénico y se consiguió reducirla a menos de 10 ppb, el valor recomendado como límite para consumo humano.

En números, el sistema habría permitido tratar al menos 8.000 litros con un flujo de 500 mililitros por minuto, un rendimiento comparable al de filtros de mayor costo que hoy se venden en el mercado.

No es solo arsénico: qué otros contaminantes puede remover

Además del arsénico, el equipo probó el desempeño frente a otros contaminantes frecuentes en aguas superficiales y subterráneas. El material mostró potencial para remover:

  • Antibióticos (como la tetraciclina)
  • Herbicidas (como el paraquat)
  • Pesticidas (como la atrazina)
  • Colorantes industriales

Si bien todavía no se hicieron estudios específicos sobre bacterias, hongos o virus, los investigadores consideran que, por sus componentes activos, podría tener desempeño frente a algunos patógenos (tema que aún requiere validación puntual).

Un dato interesante del desarrollo es que el material tiene propiedades magnéticas. A futuro, eso podría servir para diseñar filtros que avisen cuándo el cartucho está agotado y necesita recambio, algo clave para el uso cotidiano.

Más económico y reutilizable

Otro punto fuerte es el costo: incluso produciéndolo con insumos comprados al por menor, el valor final sería sensiblemente menor al de filtros específicos para arsénico. Además, el material sería reutilizable: mediante un procedimiento simple se puede desorber el contaminante acumulado y volver a usarlo, bajando el gasto a largo plazo.

Hoy el equipo está buscando una empresa para escalar la producción y avanzar hacia una etapa de comercialización, con expectativa de impacto social.

Por qué importa en Buenos Aires y el centro del país

La presencia natural de arsénico en aguas subterráneas es una problemática conocida en amplias zonas de la Región Pampeana y el centro-norte argentino. En distritos de la provincia de Buenos Aires, además de provincias como Córdoba, La Pampa y Santiago del Estero, se registran desde hace décadas concentraciones elevadas en napas usadas para consumo.

La exposición prolongada puede derivar en el Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE), asociado a lesiones cutáneas y riesgos sistémicos cuando no hay tratamiento adecuado. Por eso, un material que pueda incorporarse a filtros accesibles aparece como una herramienta concreta para miles de hogares bonaerenses que dependen de perforaciones o sistemas comunitarios.

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