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A 17 años de la cuarta: la noche que Estudiantes volvió a conquistar América

A 17 años de la cuarta: la noche que Estudiantes volvió a conquistar América
Luciano Neder
15 Jul, 2026

El 15 de julio de 2009 quedó grabado para siempre en la historia del Pincha. Con Alejandro Sabella como entrenador y Verón portando la cinta de capitán, derrotó 2-1 a Cruzeiro en el Mineirao y levantó su cuarta Copa Libertadores, reafirmando una mística que trascendió generaciones.

Hay fechas que no necesitan presentación para el pueblo albirrojo. El 15 de julio de 2009 es una de ellas. Aquella noche, Estudiantes de La Plata volvió a escribir una de las páginas más gloriosas de su historia al vencer 2-1 a Cruzeiro en el estadio Mineirao y conquistar su cuarta Copa Libertadores de América.

Con goles de Gastón Fernández y Mauro Boselli, el equipo dirigido por Alejandro Sabella dio vuelta el partido en Brasil y volvió a colocar al León en la cima del continente, 39 años después de su última consagración en el torneo.

El camino hacia la gloria estuvo lejos de ser sencillo. Estudiantes debió disputar el repechaje frente a Sporting Cristal para acceder a la fase de grupos, venció por 1 a 0 en la vuelta con el cabezazo agónico de Ramón Lentini, pero logró la clasificación gracias al valor del gol convertido como visitante por Enzo Pérez.

Ya en la zona de grupos, el equipo alternó buenas actuaciones con derrotas que pusieron en duda su continuidad. La caída por 1-0 frente a Deportivo Quito terminó marcando el final del ciclo de Leonardo Astrada.

La llegada de Alejandro Sabella cambió el rumbo de la historia. Con "Pachorra" en el banco, el Pincha no volvió a perder en toda la Copa Libertadores, sumando 7 puntos de 9 posibles en juego para clasificar a las instancias eliminatorias y construyó una campaña que todavía permanece entre las más recordadas por los hinchas.

En los octavos de final dejó en el camino a Libertad de Paraguay, luego eliminó a Defensor Sporting y, en semifinales, superó a Nacional de Uruguay con una gran actuación colectiva y un Mauro Boselli que terminaría como goleador del certamen con ocho tantos.

El equipo mostró una enorme solidez defensiva y convirtió al Estadio Ciudad de La Plata en un escenario inexpugnable durante toda la fase eliminatoria, donde no solo terminó invicto en resultados sino que Mariano Andújar tampoco recibió goles en toda la competición.

Tras el empate sin goles en la ida disputada en el estadio Único Ciudad de La Plata, la definición se trasladó a Belo Horizonte. Tras una primera parte cargada tensión, Cruzeiro golpeó primero con un tanto de Henrique apenas comenzado el segundo tiempo.

Pero la reacción albirroja fue inmediata. Juan Sebastián Verón inició la jugada que terminó con el centro de Christian Cellay para que Gastón Fernández marcara el empate.

Minutos más tarde apareció nuevamente la jerarquía del capitán. Un preciso córner ejecutado por Verón encontró la cabeza de Mauro Boselli, que venció a Fábio y decretó el 2-1 definitivo.

Los últimos minutos fueron de resistencia, entrega y mística. Cuando el árbitro chileno Carlos Chandía marcó el final, el Pincha dejo de ser Estudiantes de La Plata y volvió a ser Estudiantes de América una vez más.

Los once que quedaron para siempre en la historia

Aquella noche inolvidable, Sabella formó con Mariano Andújar; Christian Cellay, Rolando Schiavi, Leandro Desábato y Germán Ré; Enzo Pérez, Rodrigo Braña, Juan Sebastián Verón y Leandro Benítez; Gastón Fernández y Mauro Boselli.

Durante el segundo tiempo ingresaron José Luis Calderón, Juan Manuel Díaz y Matías Sánchez, quienes también fueron parte de una conquista que quedó grabada para siempre en la memoria del pueblo pincharrata.

A 17 años de aquella epopeya, la cuarta Copa Libertadores sigue siendo uno de los máximos orgullos deportivos de la ciudad y un símbolo de la identidad de Estudiantes: competir, creer y hacer historia incluso en terreno ajeno.

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