Sociedad
A 57 años del Apolo 11: un especialista de la UNLP explica por qué la llegada a la Luna fue real y cómo será el próximo regreso
En un análisis difundido por la Universidad Nacional de La Plata, el ingeniero Facundo Pasquevich repasó las pruebas científicas que confirman el alunizaje de 1969, desmintió las teorías conspirativas y explicó por qué la humanidad busca volver con el programa Artemis.
A casi 57 años de la histórica llegada del ser humano a la Luna, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) difundió un análisis del ingeniero Facundo Pasquevich, integrante del Centro Tecnológico Aeroespacial de la Facultad de Ingeniería, en el que repasó la importancia del programa Apolo, desarmó los principales mitos sobre el alunizaje y explicó los desafíos del próximo regreso al satélite natural.
El especialista recordó que el programa Apolo nació en plena Guerra Fría, cuando Estados Unidos buscaba demostrar su liderazgo tecnológico frente a la Unión Soviética. Para alcanzar ese objetivo, la NASA llegó a destinar cerca del 4,4% del presupuesto federal estadounidense, una inversión sin precedentes que permitió concretar el histórico alunizaje del Apolo 11 en julio de 1969.
Entre 1969 y 1972, seis misiones lograron descender con éxito sobre la superficie lunar y doce astronautas caminaron sobre ella. Durante esas expediciones se recolectaron 382 kilogramos de rocas, se instalaron reflectores láser que aún hoy permiten medir con precisión la distancia entre la Tierra y la Luna y se realizaron experimentos científicos que continúan siendo de gran valor para la comunidad científica.
Pasquevich sostuvo que la evidencia sobre la llegada del hombre a la Luna es "abrumadora" y mencionó como pruebas los reflectores que siguen funcionando, las fotografías obtenidas por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), las muestras de suelo lunar analizadas por laboratorios de todo el mundo y el hecho de que la Unión Soviética, principal rival de Estados Unidos durante la carrera espacial, nunca cuestionó la autenticidad de las misiones Apolo.
El especialista también destacó que el programa impulsó desarrollos tecnológicos que hoy forman parte de la vida cotidiana, como la evolución de las computadoras de a bordo, los sistemas de navegación inercial, los circuitos integrados, nuevos materiales para la industria aeroespacial y metodologías de ingeniería utilizadas actualmente en múltiples sectores productivos.
Respecto de por qué el ser humano no volvió a la Luna durante más de cinco décadas, explicó que, una vez alcanzado el objetivo político de la carrera espacial, el interés y el financiamiento disminuyeron, lo que llevó al cierre del programa Apolo tras la misión Apolo 17 en 1972.
Ahora, el escenario cambió. Con el programa Artemis, la NASA busca establecer una presencia humana permanente en la Luna, especialmente en el polo sur, donde existen reservas de hielo que podrían utilizarse para producir agua, oxígeno y combustible para futuras misiones.
Según Pasquevich, el nuevo objetivo ya no es únicamente regresar al satélite, sino utilizarlo como una plataforma de aprendizaje para desarrollar tecnologías que permitan, en el futuro, llevar misiones tripuladas a Marte y avanzar hacia una exploración espacial cada vez más ambiciosa.