Política
Alak gana peso en el peronismo bonaerense y ya lo mencionan como posible sucesor de Kicillof
En medio de la discusión interna del oficialismo provincial, el nombre del intendente de La Plata comenzó a instalarse como una de las figuras con mayor fuerza para disputar la gobernación en 2027. Su vínculo con Cristina Kirchner y Axel Kicillof aparece como una ventaja diferencial dentro del esquema peronista.
La figura de Julio César Alak volvió a posicionarse en el centro de la discusión política bonaerense luego de que el periodista Daniel Bilotta lo mencionara como uno de los dirigentes con mayores posibilidades de convertirse en candidato a gobernador dentro del espacio que conduce Axel Kicillof.
La referencia se produjo durante una emisión del programa Odisea Argentina, conducido por Carlos Pagni y emitido por el canal LN+, en el marco de un análisis sobre la disputa interna que atraviesa al peronismo bonaerense de cara al futuro político de la Provincia.
“Ahí, en el espacio de Kicillof, compiten con más o menor chance —los doy en el orden que los piensan ellos—: Julio Alak, intendente de La Plata; Jorge Ferraresi, de Avellaneda; Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura”, sostuvo Bilotta durante el intercambio televisivo.
La afirmación no pasó inadvertida dentro del universo político provincial porque vuelve a ubicar a Alak en el radar de los principales armadores del peronismo, luego de su regreso a la intendencia platense y de un proceso de reconstrucción política que le permitió recuperar centralidad territorial.
Un dirigente con diálogo en todos los sectores
Uno de los aspectos más relevantes del análisis de Bilotta estuvo vinculado al rol de equilibrio que hoy ocupa el jefe comunal platense dentro del oficialismo. “Hay una ventaja para Alak: es el que habla con Cristina. Y con Kicillof”, remarcó el periodista, en referencia a la capacidad del intendente para sostener interlocución simultánea con los dos polos de poder más importantes del peronismo bonaerense.
Esa característica aparece hoy como uno de los atributos más valorados dentro de un escenario atravesado por tensiones internas, reacomodamientos y discusiones sobre el liderazgo futuro del espacio.
En ese contexto, Alak parece haber logrado reconstruir un perfil político que combina gestión, experiencia institucional y capacidad de negociación, elementos que históricamente tuvieron peso dentro del peronismo provincial.
Con una extensa trayectoria que incluye haber sido ministro de Justicia de la Nación, ministro bonaerense e intendente durante distintas etapas, Alak ostenta una fuerte inserción territorial en la capital provincial, un distrito clave por peso simbólico, político y administrativo.
La discusión por la sucesión de Kicillof
El debate sobre quién podría suceder a Kicillof comenzó a acelerarse a partir de las discusiones sobre el futuro electoral del oficialismo y la eventual eliminación o reformulación de las PASO en la provincia de Buenos Aires.
Según planteó Bilotta, una eventual habilitación de las reelecciones indefinidas para intendentes podría modificar por completo el escenario interno del peronismo, ya que muchos jefes comunales optarían por permanecer en sus distritos antes que lanzarse a una disputa provincial de alto riesgo.
En ese tablero, nombres como Jorge Ferraresi, Gabriel Katopodis, Federico Achával y Victoria Tolosa Paz aparecen como potenciales protagonistas de una futura interna.
Sin embargo, la aparición de Alak dentro de ese lote no resulta casual. En los últimos meses, el intendente platense ganó protagonismo en debates de alcance provincial a partir de una gestión enfocada en obra pública, ordenamiento administrativo, reconstrucción institucional del municipio, apertura a otros sectores y permanente diálogo con dirigentes de otras secciones y provincias.
La Plata como plataforma política
Dentro del peronismo también observan que la recuperación política de La Plata tiene un valor estratégico. La capital bonaerense históricamente fue un distrito complejo para el PJ y la vuelta de Alak al gobierno municipal representó una victoria de alto impacto para el oficialismo provincial.
Desde entonces, el intendente buscó consolidar una gestión centrada en la recuperación del espacio público y sostuvo una articulación permanente con la Provincia, algo que también fortaleció su vínculo con Kicillof.
A eso se suma otro dato relevante: Alak mantiene una relación histórica con Cristina Fernández de Kirchner, construida a lo largo de décadas dentro del peronismo. Esa cercanía, sumada a su buena sintonía con el actual gobernador, lo ubica en una posición singular dentro de una coalición donde muchos dirigentes responden a un solo sector interno.
Por ahora, el escenario aparece abierto y todavía lejano en términos electorales. Pero el hecho de que el nombre de Alak ya circule en las principales mesas de análisis político nacional confirma el lugar de peso que ocupa el intendente de La Plata dentro del mapa del peronismo bonaerense.