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Argentina perdió con Alemania en un súper tie-break y quedó eliminada de la Copa Davis
La ilusión argentina en la Copa Davis quedó trunca en el cuarto de final ante Alemania, en el Final 8 de Bolonia, después de una serie tan pareja como dolorosa.
Tras el triunfo de Tomás Etcheverry y la caída de Francisco Cerúndolo, todo se definió en el punto de dobles, donde Horacio Zeballos y Andrés Molteni terminaron perdiendo un partidazo ante Kevin Krawietz y Tim Puetz por 4-6, 6-4 y 7-6 (10), en un súper tie-break que se vivió casi como una tanda de penales.
Etcheverry dio el primer golpe, Cerúndolo no pudo con Zverev
El plan del capitán Javier Frana estaba claro: aprovechar las chances en los singles para llegar con vida al dobles, el punto más fuerte del equipo argentino.
En el primer turno, Tomy Etcheverry (60°) jugó un encuentro muy sólido ante Jan-Lennard Struff (84°) y se quedó con una victoria clave por 7-6 (3) y 7-6 (7), en dos tie-breaks muy ajustados. El platense se mantuvo firme de la cabeza, sostuvo su saque en los momentos calientes y le dio el 1-0 parcial a la Selección.
Luego fue el turno de Francisco Cerúndolo (21°) frente a Alexander Zverev (3°), uno de los grandes nombres del circuito y especialista en canchas rápidas. Aunque el historial favorecía al argentino, esta vez el alemán impuso su jerarquía y se llevó el punto por 6-4 y 7-6 (3), igualando la serie 1-1 y empujando todo a un dobles definitorio, tal como se preveía.
Dobles para el infarto y derrota en un súper tie-break agónico
Con la serie empatada, saltaron a la cancha Horacio “Zebolla” Zeballos y Andrés “Molto” Molteni, una de las duplas más respetadas del circuito. Enfrente estaban Krawietz y Puetz, también una pareja muy aceitada, reciente participante del ATP Finals.
El inicio fue ideal: Zeballos y Molteni se quedaron con el primer set por 6-4, apoyados en un buen porcentaje de primeros saques y solidez en la red. Pero los alemanes respondieron en el segundo parcial, ajustaron detalles y lo cerraron 6-4, estirando la definición a un tercer set a todo o nada.
El desenlace se resolvió en un súper tie-break que tuvo de todo:
Argentina salvó match points, también dispuso de oportunidades para ganarlo y la serie quedó literalmente en cuestión de milímetros. Finalmente, una pelota finísima inclinó la balanza para los germanos, que se impusieron 12-10, sellando el 2-1 final y dejando al equipo argentino al borde del desahogo, pero sin premio.
Un camino positivo que invita a pensar en 2026
Más allá del dolor por la forma en que se escapó la serie, el recorrido de Argentina en esta edición de la Copa Davis deja puntos altos para rescatar. El equipo de Frana:
- Ganó de visitante a la Noruega de Casper Ruud.
- Eliminó a un Países Bajos subcampeón.
- Llevó a una potencia como Alemania al límite, en una serie que se definió por detalles.
El golpe anímico será fuerte, porque la sensación es que había una oportunidad dorada para ir por más en esta Davis, en un contexto donde varios equipos importantes llegaban con bajas. Pero el rendimiento general, el crecimiento de jugadores como Etcheverry y la vigencia de Zeballos y Molteni sostienen la idea de que el proyecto tiene base para competir en serio de cara a 2026.