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Cambaceres cumple 105 años: la historia del Rojo que representa a Ensenada
Fundado el 12 de octubre de 1921, el club ensenadense celebra un nuevo aniversario marcado por títulos en la Liga Amateur Platense, dos ascensos a la Primera B Metropolitana y una identidad construida a lo largo de generaciones. Desde sus primeros partidos en el fútbol local hasta su recorrido por las categorías de AFA, el Rojo se convirtió en una referencia deportiva y social de la ciudad.
Defensores de Cambaceres cumple este lunes 105 años de historia. Fundado el 12 de octubre de 1921 en Ensenada, el Rojo nació de la iniciativa de un grupo de jóvenes que buscaba crear un espacio para practicar fútbol y terminó convirtiéndose en una de las instituciones deportivas más representativas de la ciudad.
Más de un siglo después, su recorrido está atravesado por campeonatos, ascensos, descensos, generaciones de futbolistas e hinchas que sostuvieron los colores de la institución. Su camiseta roja, inspirada en la de Independiente de Avellaneda, y su nombre, propuesto por uno de sus fundadores en homenaje al escritor y político argentino Eugenio Cambaceres, forman parte de una identidad profundamente ligada a Ensenada.
El aniversario encuentra al club con una historia que excede los resultados deportivos. Desde sus primeras participaciones en los torneos de la región hasta su consolidación en las categorías de ascenso de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Cambaceres construyó un lugar propio en el fútbol bonaerense.
Una fundación entre amigos y los primeros pasos en el fútbol platense
La historia comenzó en la casa de Juan Ronco, ubicada en San Martín al 715, donde un grupo de jóvenes se reunió con la intención de fundar un club. Entre las alternativas para bautizar a la nueva institución aparecieron nombres como Juventud Libre y Unión Cambaceres, hasta que se impuso la propuesta de Ronco: Defensores de Cambaceres.
Entre sus fundadores se encontraban Fortunato Amigorena, Luis Castello, Juan De Jesús, Orlando Fernández, Luis Ifran, Luis López, Rómulo Martinetto, Antonio y Enrique Pinini, Enrique Riche, Ernesto Rocca, Carlos y Juan Ronco, Adolfo Rosales, Lucas V. Sabio, Enrique Tarabini, Roberto Sabio, José Ustuno y Marcelino Tarabini.
La elección de los colores también estuvo presente desde el comienzo. Por iniciativa de Rómulo Martinetto, se optó por el rojo, con detalles blancos, tomando como referencia la camiseta de Independiente. Así nació una de las señas de identidad que acompañaría al club durante las décadas siguientes.
En 1922, Cambaceres se afilió a la Federación Platense de Fútbol y comenzó a competir en los torneos locales. Después de finalizar tercero en su primera participación y obtener el subcampeonato en 1923, llegó la primera gran alegría deportiva: en 1924 consiguió el ascenso a la máxima categoría de la Liga Platense.
A partir de entonces, el Rojo se convirtió en uno de los equipos destacados del fútbol regional. Sus títulos de 1927, 1929, 1931, 1934, 1935, 1939, 1941, 1944, 1946 y 1950 consolidaron su protagonismo, hasta alcanzar una consagración especial en 1956.
El campeonato invicto de 1956 y el salto al fútbol de AFA
La temporada de 1956 quedó marcada en la historia de Cambaceres. El equipo se consagró campeón de la Liga Amateur Platense de manera invicta, con ocho victorias y dos empates en diez presentaciones. Sumó 18 puntos, convirtió 20 goles y recibió ocho, con Julio Rodríguez como máximo anotador del equipo, con diez tantos.
La campaña tuvo un condimento especial por la presencia de Villa San Carlos entre sus perseguidores. El clásico rival de Berisso terminó segundo, con 14 puntos, mientras que el Rojo cerró su etapa en los torneos liguistas con una consagración que todavía forma parte de la memoria de sus hinchas.
En 1957, Cambaceres dejó la competencia local y comenzó su recorrido en los campeonatos de AFA. El paso inicial fue en la Tercera de Ascenso, donde consiguió el subcampeonato en su primera temporada. Dos años después, en 1959, alcanzó el título de la categoría y obtuvo el ascenso a Primera C.
El equipo dirigido por Gino Onofri logró una campaña sobresaliente y sacó una diferencia considerable sobre sus perseguidores. El ascenso significó un paso fundamental para la institución, que desde entonces profundizó su participación en el fútbol nacional y empezó a construir una trayectoria que tendría otros capítulos importantes.
Los ascensos a la Primera B Metropolitana
Uno de los momentos más importantes de la historia del Rojo llegó el 16 de marzo de 1991. Ese día, Cambaceres venció 3-2 a Sarmiento en Junín y aseguró por primera vez el ascenso a la Primera B Metropolitana, con cinco fechas todavía por disputarse. Los goles de Héctor Froilán Aragón, en dos oportunidades, y Manuel Vázquez sellaron una jornada inolvidable para el club y la ciudad.
El equipo conducido por Daniel Emir “Chirola” Arrambide tuvo una campaña que quedó grabada entre las más recordadas por los hinchas. Al finalizar el encuentro, alrededor de 300 simpatizantes que habían viajado desde Ensenada celebraron junto al plantel una conquista que significó la llegada a la tercera categoría del fútbol argentino.
La permanencia en la B Metropolitana se extendió durante cinco temporadas. En 1996, el Rojo perdió la categoría tras un desempate ante Midland, pero el regreso no tardaría en llegar. En 1999 protagonizó otra campaña histórica: ganó el Apertura y el Clausura de Primera C y consiguió el ascenso con una victoria por 2-1 ante Ituzaingó como visitante, con goles de Amadeo Carrizo y Diego Zárate.
Aquel equipo, dirigido por Mariano Fernández, obtuvo el bicampeonato y devolvió a Cambaceres a la B Metropolitana. El club permaneció nueve temporadas en esa categoría, con un momento destacado en 2001, cuando quedó a un punto de ingresar al reducido por el segundo ascenso a la Primera B Nacional.
También debió atravesar momentos de sufrimiento. Durante tres temporadas consecutivas disputó promociones para conservar la categoría y logró superarlas, aunque finalmente descendió en la temporada 2007/08. Desde entonces, su camino continuó en las divisiones inferiores del fútbol argentino, con el desafío permanente de volver a crecer en lo deportivo.
El Estadio 12 de Octubre, un símbolo de la identidad roja
La historia de Cambaceres también se cuenta desde su casa. El estadio del club, ubicado en la intersección de Camino Rivadavia y Quintana, lleva el nombre de 12 de Octubre en homenaje a la fecha de fundación de la institución. Inaugurado en 1930, el escenario tiene una capacidad aproximada para 8.500 espectadores y es uno de los puntos de referencia del fútbol ensenadense.
En abril de 2026, el club vivió una jornada especial con la inauguración de la iluminación del estadio. El acto reunió a hinchas, dirigentes y exjugadores de distintas épocas. Después de una cuenta regresiva encabezada por el presidente Pablo Díaz, las ocho torres se encendieron simultáneamente y los fuegos artificiales acompañaron la celebración.
La jornada incluyó espectáculos musicales y un partido amistoso entre los equipos sénior de Estudiantes y Gimnasia, que terminó igualado 1-1. La obra representó un avance para la infraestructura de la institución y abrió nuevas posibilidades para la actividad deportiva en horario nocturno.
Entre los nombres que forman parte de la memoria futbolística del Rojo sobresale Julio Rodríguez, señalado como el máximo goleador histórico del club, con 138 tantos. Su registro forma parte de un legado construido por distintas generaciones de jugadores que defendieron la camiseta roja.
105 años de historia y pertenencia en Ensenada
El aniversario encuentra a Defensores de Cambaceres como una institución que atravesó distintas etapas del fútbol argentino sin perder su vínculo con la comunidad. Sus títulos en la Liga Platense, los ascensos de 1959, 1991 y 1999, su paso por la Primera B Metropolitana y las dificultades deportivas posteriores forman parte de un recorrido que combina alegrías y desafíos.
A 105 años de aquella reunión en la casa de Juan Ronco, el Rojo sigue representando una parte importante de la identidad de Ensenada. Su historia se sostiene en los futbolistas que dejaron una huella, los dirigentes que impulsaron el crecimiento institucional y los hinchas que acompañaron al equipo en cada categoría.
Más de un siglo después de su fundación, Cambaceres celebra su aniversario con la misma insignia que eligieron sus primeros integrantes: una camiseta roja que identifica a un club nacido de la pasión por el fútbol y convertido, con el paso del tiempo, en parte de la historia de su ciudad.