Política
CAME defiende los aportes empresariales: ¿Por qué son clave para las PYMES?
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa destacó la importancia de mantener los aportes al INACAP como herramienta de capacitación y desarrollo para el sector pyme, a pesar de la flexibilización anunciada en el Decreto 149/2025.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expresó su posición respecto a la reciente modificación sobre los aportes empresariales a través del Decreto 149/2025, publicado en el Boletín Oficial el pasado 5 de marzo. A partir del 5 de junio, estos aportes dejarán de ser obligatorios y pasarán a ser optativos, una medida que generó controversia en el ámbito empresarial.
CAME considera crucial la continuidad de los aportes tal como se vienen realizando hasta ahora, dado su impacto directo en el desarrollo y profesionalización del sector pyme. La confederación refutó informaciones erróneas difundidas en algunos medios, que indicaban que parte de los fondos iban destinados a las entidades sindicales. Según CAME, los recursos provienen exclusivamente del sector empresarial y son administrados por el Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio (INACAP), una organización sin fines de lucro destinada a financiar proyectos de capacitación y apoyo al sector comercial.
El INACAP es el encargado de canalizar los recursos hacia las entidades empresarias del país, y su financiamiento proviene únicamente de los empresarios, sin afectar el salario de los trabajadores, quienes no sufren ningún tipo de descuento. CAME subrayó que esta situación no se ve afectada por el Decreto 149/2025, ya que los fondos son utilizados exclusivamente para la capacitación del personal y el fortalecimiento de las pymes.
Desde que comenzó a recibir recursos del INACAP, el sector pyme ha llevado a cabo diversas acciones de capacitación, profesionalizando al personal y mejorando la atención al cliente y la eficiencia operativa en comercios y empresas de todo el país. Además, estas iniciativas han sido fundamentales para mantener y generar nuevos puestos de trabajo, fortaleciendo la estructura del sector pyme y promoviendo proyectos a largo plazo.
CAME remarcó que los aportes no solo contribuyen a la capacitación, sino que son esenciales para el desarrollo, la defensa y la profesionalización de las pequeñas y medianas empresas, un pilar clave de la economía nacional.