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Chiqui Tapia, cada vez más solo en las tribunas: el rechazo que atraviesa al fútbol argentino

Chiqui Tapia, cada vez más solo en las tribunas: el rechazo que atraviesa al fútbol argentino
Azul Peluso
30 Sep, 2026

El presidente de la AFA pasó de ser una figura asociada al éxito de la Selección campeona del mundo a convertirse en uno de los dirigentes más cuestionados por los hinchas. El “Chiqui Tapia, botón” se escucha en distintos estadios y durante 2026 el repudio llegó incluso a la Bombonera. Las encuestas también muestran una imagen negativa excepcionalmente alta.

Hay algo que Claudio “Chiqui” Tapia probablemente no pueda resolver con una conferencia de prensa, una foto con los campeones del mundo ni una publicación institucional de la AFA: el rechazo que recibe cada vez que su nombre aparece en una tribuna.

El fenómeno dejó de estar concentrado en un club, una dirigencia opositora o un sector determinado del fútbol argentino.

Durante 2026, los insultos y cánticos contra el presidente de la AFA aparecieron en canchas de distintos puntos del país y por motivos diferentes. Y uno de los símbolos más fuertes de ese malestar ocurrió en un lugar donde Tapia todavía podía imaginar que conservaba cierto respaldo: la cancha de la Selección.

El 27 de marzo, durante el amistoso entre Argentina y Mauritania en la Bombonera, Tapia salió al campo junto a Juan Román Riquelme para entregarle una plaqueta al presidente de Boca.

La respuesta de la tribuna fue inmediata.

Silbidos, insultos y el ya instalado “Chiqui Tapia, botón” acompañaron la aparición del titular de la AFA. Según reconstruyeron distintos medios, los silbidos llegaron desde distintos sectores de la Bombonera y se intensificaron cuando la voz del estadio mencionó a Tapia.

No fue un episodio aislado.

De River a Unión: un canto que se volvió transversal

En mayo, los hinchas de River volvieron a apuntar contra Tapia en el Monumental.

El motivo inmediato fue el retraso en el comienzo del partido ante Gimnasia, pero el episodio volvió a poner en evidencia algo que ya se había transformado en una constante: el nombre del presidente de la AFA aparece cada vez más asociado al descontento de las tribunas.

Días después, nuevamente en Núñez, la hinchada millonaria volvió a cantar contra el dirigente durante la previa del partido ante Rosario Central. El “Chiqui Tapia, botón” ya no necesitaba demasiadas explicaciones para aparecer.

En septiembre el fenómeno llegó a Santa Fe.

Durante Unión-Independiente, el público tatengue reaccionó con insultos contra Tapia después de dos jugadas polémicas que involucraron al VAR y al arbitraje. El cántico volvió a ser el mismo que se escucha en otros estadios: “Chiqui Tapia, botón”.

Y también ocurrió en Tucumán.

Cuando Tapia publicó un mensaje celebrando el regreso de los hinchas visitantes a las canchas, simpatizantes de Atlético Tucumán utilizaron la publicación para cuestionarlo por el arbitraje del partido frente a River. El episodio volvió a mostrar cómo las decisiones arbitrales son uno de los principales canales a través de los cuales se expresa el rechazo al titular de la AFA.

El caso Estudiantes y una relación rota

En La Plata, la relación con Estudiantes lleva tiempo atravesada por el conflicto entre la dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón y la conducción de la AFA.

La disputa se profundizó después de que la Asociación del Fútbol Argentino reconociera a Rosario Central como ganador de la tabla anual de 2025, mediante una decisión dirigencial que no estaba contemplada originalmente como un título oficial.

Estudiantes cuestionó públicamente esa decisión y protagonizó el recordado “espaldazo” en Rosario, cuando sus jugadores dieron la espalda al ingreso de Central en señal de protesta.

La tensión llegó hasta la final de la Supercopa Internacional disputada el 26 de septiembre en Santiago del Estero.

En aquella definición, Estudiantes perdió 3-1 frente a Rosario Central en un partido que terminó con incidentes dentro y fuera del campo. Durante la premiación, además, jugadores del Pincha realizaron aplausos irónicos dirigidos a la terna arbitral y a Tapia.

La polémica continuó después del partido, cuando circularon imágenes de Tapia ausente durante la entrega de las medallas al plantel de Estudiantes y presente posteriormente para la premiación de los árbitros y del campeón.

Al día siguiente, las quejas de los hinchas de Estudiantes se trasladaron también a lo ocurrido en las inmediaciones del estadio Madre de Ciudades, donde se denunciaron demoras en los ingresos y episodios de violencia policial durante la salida.

Ya no es solamente una cuestión de tribunas

Los cánticos podrían ser relativizados como parte del folclore del fútbol.

Las encuestas, bastante menos.

Una medición nacional de Isasi-Burdman realizada en diciembre de 2025 sobre 2.281 casos ubicó a Tapia en una situación particularmente negativa: 6% de imagen positiva contra 71% negativa. El 12% respondió que tenía una imagen regular y el 11% dijo no conocerlo o no tener una opinión formada.

Otro estudio, de QMonitor, realizado en febrero de 2026, preguntó específicamente por la gestión de Tapia al frente de la AFA. El resultado fue de 59% de desaprobación, 13% de aprobación y 28% de personas que no supieron responder.

Y una encuesta nacional de CB Consultora realizada en diciembre de 2025 había encontrado un 65,8% de evaluaciones negativas de su gestión, frente a un 23,4% positivas.

Arbitrajes, reglamentos y una desconfianza cada vez más profunda

Buena parte del rechazo tiene un denominador común: la sensación de que las reglas del fútbol argentino no son iguales para todos.

Una encuesta de Escenarios realizada en diciembre de 2025 mostró que el 69,2% de los consultados tenía “poca” o “ninguna” confianza en que la AFA tomara decisiones de manera justa y transparente. Además, el 71,12% consideró que las normas no se aplicaban de la misma manera a todos los equipos.

En esa misma medición, el 71,83% manifestó estar en desacuerdo o muy en desacuerdo con la decisión de otorgarle a Rosario Central el campeonato de la tabla anual mediante una resolución dirigencial.

Esos números ayudan a explicar por qué el apellido Tapia aparece cada vez más ligado a los reclamos por arbitrajes.

Para muchos es evidente que los fallos siempre benefician a los clubes del poder (Barracas, Riestra y Central, por citar algunos ejemplos) y perjudican al resto, incluso a clubes que adoptaron una postura sumisa ante la AFA. 

Postales del descontento

En los últimos meses, incluso murales de la Selección Argentina fueron vandalizados con mensajes contra Tapia y contra Ángel Di María durante el fuerte clima de rechazo que generaron distintas polémicas arbitrales.

La paradoja es evidente: mientras el descontento es general, la gran mayoría de las dirigencias del fútbol argentino agachan la cabeza y no se convierten en voceros legítimos del reclamo popular, incluso a pesar de que sus propios clubes también son afectados por el esquema actual.

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