Sociedad

Un científico de La Plata creó un "semáforo ambiental" para monitorear la salud de los ecosistemas acuáticos

Un científico de La Plata creó un "semáforo ambiental" para monitorear la salud de los ecosistemas acuáticos
Luciano Neder
27 Jul, 2026

El proyecto PreserVamos, desarrollado por investigadores de la UNLP y el CONICET, permite evaluar el estado de los ríos, arroyos y humedales de todo el país mediante un mapa interactivo construido con aportes de la comunidad. La cuenca del Río de la Plata figura entre las más degradadas.

Un investigador de La Plata lideró el desarrollo de un innovador sistema que permite conocer el estado ambiental de ríos, arroyos, lagunas, lagos y humedales de Argentina a través de un "semáforo ambiental" construido con información aportada por miles de ciudadanos.

La iniciativa, denominada PreserVamos, fue desarrollada durante cuatro años por un equipo de más de 20 investigadores y combina el trabajo científico con la participación ciudadana para monitorear la salud de los ecosistemas de agua dulce en todo el país.

La investigación estuvo encabezada por Joaquín Cochero, científico del Instituto de Limnología "Dr. Raúl A. Ringuelet" (ILPLA), dependiente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y del CONICET, y sus resultados fueron publicados en la revista científica Ecology, de la Ecological Society of America.

El proyecto cuenta con un mapa interactivo que clasifica los ecosistemas mediante colores, similares a un semáforo, según su estado de conservación. Además, dispone de una aplicación para teléfonos celulares que permite a cualquier persona colaborar con la iniciativa registrando información sobre cursos de agua cercanos.

La herramienta utiliza el GPS del dispositivo para identificar el lugar de la observación. Luego, el usuario puede cargar fotografías y responder un cuestionario de más de cien preguntas sobre características visibles del ambiente, como el color y la transparencia del agua, la presencia de residuos, vegetación, fauna, embarcaciones, muelles, industrias, basurales o ganado en las inmediaciones.

Con todos esos datos, el equipo científico elaboró un sistema de evaluación que permite identificar el grado de conservación de cada ambiente acuático.

PreserVamos comenzó en 2022 con financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y posteriormente recibió apoyo de la Fundación Bunge y Born y del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

A través de actividades en escuelas, municipios, conferencias y campañas de divulgación, el proyecto logró reunir más de 3.000 observaciones provenientes de distintos puntos del país. Tras un proceso de validación científica, alrededor de 1.200 registros fueron incorporados al análisis final por cumplir con los criterios metodológicos establecidos.

La cuenca del Río de la Plata, entre las más afectadas

El relevamiento muestra importantes diferencias entre las distintas regiones del país. Las áreas con mejor estado de conservación corresponden principalmente a los arroyos serranos de Córdoba, los ríos alimentados por deshielos en la Cordillera y los lagos patagónicos.

En contraste, la cuenca del Río de la Plata aparece como el sistema más degradado del estudio, seguida por el estuario de Bahía Blanca.

Los investigadores sostienen que la experiencia demuestra el potencial de la ciencia ciudadana para generar información de calidad sobre ambientes fundamentales para la biodiversidad y el abastecimiento de agua dulce. Además, esperan que los datos obtenidos sirvan como herramienta para impulsar futuras políticas de conservación y gestión ambiental en todo el país.

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