Sociedad

Científicos del Conicet descubren un mecanismo clave del cáncer y abren nuevas vías para combatirlo

Científicos del Conicet descubren un mecanismo clave del cáncer y abren nuevas vías para combatirlo
Facundo Benitez
15 Jul, 2025

El hallazgo explica por qué una proteína que debería protegernos se convierte, en algunos casos, en cómplice de los tumores

Un equipo de científicos argentinos del CONICET logró un descubrimiento clave para entender cómo avanza el cáncer desde dentro del cuerpo. El estudio, publicado en una revista científica internacional, revela que la proteína p53, apodada el “vigilante del genoma”, puede volverse aliada del cáncer cuando su funcionamiento falla.

El trabajo fue liderado por Gonzalo de Prat Gay, investigador principal del Conicet, y da un paso importante hacia el desarrollo de nuevas terapias, ya que permite entender cómo una defensa natural del organismo puede ser usada en su contra por las células tumorales.

¿Qué es el p53 y por qué es tan importante?

El cáncer se produce cuando ciertas células del cuerpo comienzan a multiplicarse sin control. Frente a eso, el organismo tiene un sistema interno de control: la proteína p53, que se encarga de patrullar el cuerpo, detectar errores y eliminar las células defectuosas antes de que se transformen en tumores.

Por eso se la conoce como el "vigilante del genoma". Pero en la mitad de los casos de cáncer, ese guardia falla. Lo que descubrieron ahora los investigadores argentinos es por qué se produce ese error: cuando el p53 muta, empieza a acumularse dentro de las células hasta colapsar, dejando de cumplir su función.

En vez de eliminar las células peligrosas, se vuelve su cómplice.

Un mecanismo similar al Alzheimer

El hallazgo sorprende porque el mecanismo es parecido al que ocurre en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer: las proteínas comienzan a aglutinarse y formar “pegotes” dentro de las células, afectando su funcionamiento.

Los científicos explican este fenómeno con una imagen sencilla: dentro de cada célula hay pequeñas gotitas de distintos líquidos (como aceite y vinagre), llamadas condensados biomoleculares, que deberían mantenerse separadas. Cuando el p53 funciona correctamente, todo está en orden. Pero cuando se altera, esas gotitas se mezclan y forman grumos que obstruyen los procesos celulares.

¿Una posible cura en camino?

La buena noticia es que este avance abre nuevas posibilidades para detectar el problema a tiempo y diseñar tratamientos. El equipo ya trabaja en el desarrollo de anticuerpos especiales que podrían detectar el fallo en la proteína y frenar el proceso antes de que se agrave.

Las estrategias que se proponen en la investigación son dos:
✅ Evitar la acumulación de proteínas defectuosas
✅ Enseñar al sistema inmune a identificar y eliminar las células que las contienen

Aunque el camino hacia una cura todavía es largo, el descubrimiento posiciona a la ciencia argentina a la vanguardia en la lucha contra el cáncer. Y vuelve a poner en valor el trabajo de organismos como el CONICET, que siguen generando conocimiento de calidad mundial, incluso en contextos adversos.

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