Sociedad
Crece la tensión por los intentos de toma en Villa Alba
El conflicto en el predio de 118 y 604 volvió a escalar el lunes 12 de octubre, cuando unas 50 personas intentaron delimitar parcelas y se enfrentaron con efectivos policiales. El origen de la disputa se remonta al 2 de octubre, cuando familias denunciaron haber pagado por lotes sin contar con la documentación correspondiente. Mientras la Justicia investiga una tentativa de usurpación, persisten las dudas sobre la titularidad del terreno y las presuntas irregularidades inmobiliarias.
Los intentos de ocupación de un predio ubicado en la zona de 118 y 604, en el barrio Villa Alba de La Plata, derivaron en una sucesión de episodios de tensión, intervenciones policiales y denuncias cruzadas. El conflicto, que volvió a recrudecer el lunes 12 de octubre, tiene como antecedente un reclamo de familias que aseguran haber comprado terrenos y que, posteriormente, se encontraron con problemas relacionados con la documentación de las operaciones.
El primer episodio de esta nueva disputa se registró el viernes 2 de octubre, cuando alrededor de 50 personas ingresaron al predio. Según los reportes publicados en los días siguientes, más de un centenar de familias habrían manifestado haber adquirido lotes sin recibir la documentación necesaria para acreditar las operaciones. Esa situación abrió interrogantes sobre las condiciones en las que se habrían comercializado las parcelas y sobre quiénes tienen derechos sobre la propiedad.
En medio de las primeras intervenciones, un hombre se presentó ante la Policía como presunto propietario del terreno y exhibió documentación vinculada con el lote. Sin embargo, la aparición de esa persona no resolvió la disputa ni permitió esclarecer públicamente la situación dominial del predio.
Desde entonces, la tensión se mantuvo en el barrio. De acuerdo con los testimonios difundidos por medios locales, cada vez que se retiraba la custodia policial se producían nuevos ingresos al terreno. La reiteración de estos episodios generó preocupación entre los vecinos y entre quienes sostienen haber pagado por las parcelas.
El nuevo intento de toma y los incidentes del lunes
La situación volvió a agravarse el lunes 12 de octubre. Tras un llamado al 911, efectivos policiales llegaron al predio y encontraron a unas 50 personas que intentaban marcar parcelas sobre una superficie que abarcaría al menos cuatro manzanas, según la información policial difundida.
De acuerdo con el parte del operativo, algunos de los presentes se cubrieron el rostro ante la llegada de los uniformados y levantaron barricadas con palos, neumáticos y piedras, algunas de ellas incendiadas. Ante la negativa a abandonar el lugar, se produjeron enfrentamientos y lanzamiento de piedras, por lo que intervino personal de Infantería, que utilizó municiones de estruendo y antitumulto para dispersar al grupo.
Durante el procedimiento fue detenido un joven de 18 años, identificado como Santiago Bustos, a quien se le habría secuestrado una gomera. El joven quedó a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 17 de La Plata, a cargo de Eugenia Di Lorenzo, en una causa por tentativa de usurpación y resistencia a la autoridad.
En paralelo, vecinos de la zona denunciaron haber escuchado disparos y señalaron que podría haber personas heridas. Esas versiones fueron difundidas durante la tarde del lunes, aunque la información disponible no permite confirmar de manera independiente la cantidad de lesionados ni sus circunstancias.
Dos conflictos que se cruzan: la ocupación y la presunta venta irregular
El caso presenta dos cuestiones que deben distinguirse. Por un lado, la investigación penal por el intento de ocupación del terreno y los incidentes registrados durante el operativo policial. Por otro, las denuncias de familias que afirman haber comprado lotes sin contar con la documentación correspondiente.
Mientras desde el ámbito judicial se sostuvo que parte de las personas involucradas residiría en las inmediaciones y que el objetivo sería obtener un beneficio económico mediante operaciones inmobiliarias, las familias que reclaman por los terrenos aseguran haber pagado por ellos. Ninguna de esas versiones, por sí sola, permite establecer quién tiene la titularidad legal del predio ni determinar si existió una maniobra fraudulenta.
La causa por tentativa de usurpación tampoco resuelve automáticamente las denuncias relacionadas con las operaciones inmobiliarias. Para esclarecer esa parte del conflicto será necesario determinar quiénes son los propietarios, qué documentación respalda las transacciones denunciadas y si hubo irregularidades en la comercialización de las parcelas.
El antecedente de El Chaperío y la preocupación de los vecinos
La disputa también reavivó el recuerdo de una ocupación registrada años atrás en la misma zona. Según los testimonios publicados, entre 2019 y los años siguientes se consolidó un asentamiento conocido como El Chaperío, en el sector comprendido entre las calles 602 y 604 y las calles 119 y 121 bis.
Algunos vecinos identificaron a personas que actualmente participan de los nuevos episodios con residentes de aquel asentamiento. También señalaron que en el barrio hay familias que atraviesan dificultades habitacionales y conviven varias generaciones en una misma vivienda. Estas referencias forman parte de los testimonios recogidos en la zona y no determinan, por sí mismas, la situación legal de quienes intentan ingresar al predio.
La reiteración de los episodios mantiene en alerta a los residentes, que reclaman presencia preventiva de las fuerzas de seguridad y medidas que impidan nuevos enfrentamientos. La presencia de menores durante los incidentes y las denuncias sobre el uso de elementos contundentes incrementaron la preocupación en las calles cercanas.
Más seguridad en el Club Defensores de Villa Alba
El conflicto también repercutió en las instituciones del barrio. Ante los reiterados intentos de ocupación, el Club Defensores de Villa Alba instaló cámaras de seguridad orientadas hacia el predio y reforzó la iluminación en el sector de la parrilla y el bufet.
Las medidas buscan mejorar la vigilancia de las inmediaciones en un contexto de tensión que se prolonga desde comienzos de octubre. Mientras tanto, el futuro del terreno continúa atravesado por dos interrogantes centrales: la situación de las familias que aseguran haber comprado los lotes y la identificación de quienes tienen derechos legítimos sobre la propiedad.
Por ahora, el nuevo operativo dejó un detenido y una investigación penal en curso, pero no puso fin al conflicto. La resolución dependerá tanto de las actuaciones judiciales por los incidentes como del esclarecimiento de la situación dominial y de las presuntas irregularidades denunciadas en la venta de los terrenos.