Punto capital
Crimen de Pablo Mieres: la familia apoyó la elevación a juicio y pidió agravar la acusación
La querella acompañó el pedido de elevación a juicio realizado por la Fiscalía y solicitó incorporar el agravante de homicidio por odio a la orientación sexual de la víctima. Dos acusados permanecen detenidos y un tercero será juzgado por encubrimiento.
La causa por el crimen de Pablo Mieres, secretario de Asuntos Estudiantiles de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), ingresó en una etapa clave. Luego de que el fiscal Gonzalo Petit Bosnic solicitara la elevación a juicio, la familia de la víctima adhirió al planteo y pidió ampliar la calificación legal para que el hecho sea juzgado como un homicidio triplemente agravado.
El asesinato ocurrió el 17 de junio de 2025 en el departamento de Mieres, ubicado en calle 115 entre 46 y 47 de La Plata. Por el hecho hay dos hombres detenidos, acusados de homicidio agravado, mientras que una tercera persona deberá responder por el delito de encubrimiento.
La Fiscalía sostuvo que la etapa de investigación se encuentra concluida tras incorporar más de medio centenar de medidas probatorias. Entre las evidencias figuran registros de cámaras de seguridad, informes tecnológicos elaborados por la DDI La Plata, testimonios que vinculan a uno de los acusados con la venta de un teléfono perteneciente a la víctima y diversas pericias realizadas durante la instrucción.
También se sumaron estudios genéticos efectuados sobre elementos secuestrados en la escena del crimen, como toallas y cordones utilizados para maniatar a Mieres. Los análisis permitieron obtener resultados compatibles con uno de los imputados, mientras que respecto del segundo acusado la Fiscalía sostiene que existen otras pruebas independientes que lo ubican en el lugar del hecho.
La familia de Pablo Mieres, representada por los abogados Cristian González, Gastón Jesser y Sebastián Iturria, respaldó el requerimiento fiscal y solicitó incorporar el agravante de homicidio por odio a la orientación sexual de la víctima.
Según la reconstrucción de los hechos, los acusados ingresaron al domicilio durante la madrugada con el objetivo de robar distintos objetos de valor. La investigación sostiene que golpearon a Mieres, lo desnudaron, lo maniataron de pies y manos, le cubrieron la boca y prolongaron el ataque mientras la víctima permanecía con vida y pedía ayuda. De acuerdo con la autopsia, la muerte se produjo por asfixia mecánica mediante estrangulamiento.
Tras el crimen, los agresores habrían sustraído teléfonos celulares, una computadora portátil, una guitarra, un televisor, un órgano musical, una mochila y otros efectos personales.
Para la querella, la violencia ejercida durante el ataque constituye un elemento central para considerar que existió un crimen motivado por odio hacia la orientación sexual de la víctima. En ese sentido, destacaron que Mieres era un reconocido militante de la comunidad LGBTIQ+ y sostuvieron que esa condición era conocida por los imputados.
Como parte de la presentación, los representantes de la familia incorporaron además opiniones de especialistas sobre la violencia motivada por prejuicios y citaron como antecedente el fallo por el homicidio de Tehuel de la Torre, en el que se aplicó el agravante por odio a la identidad de género.
Ahora será el juez de Garantías quien deberá resolver si la causa es elevada a juicio oral y bajo qué calificación legal. Si prospera el planteo de la Fiscalía y la querella, los dos principales acusados enfrentarán un debate oral por el delito de homicidio triplemente agravado, figura que contempla la pena de prisión perpetua.