Punto capital

Desarrollan en La Plata una impresora 3D gigante para construir viviendas sociales en menos de una semana

Desarrollan en La Plata una impresora 3D gigante para construir viviendas sociales en menos de una semana
Luciano Neder
12 Sep, 2026

La Universidad Nacional de La Plata y el Astillero Río Santiago trabajan en una máquina de fabricación nacional que permite levantar la estructura de viviendas de hasta 60 metros cuadrados en unas 50 horas. El proyecto busca reducir tiempos y costos y podría aplicarse a futuros planes habitacionales bonaerenses.

La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) avanza junto al Astillero Río Santiago en el desarrollo de una impresora 3D de gran escala destinada a la construcción de viviendas sociales. El proyecto combina tecnología, investigación y capacidades industriales con el objetivo de acelerar los tiempos de obra y facilitar la construcción de unidades habitacionales en serie.

El sistema utiliza una mezcla cementicia de secado rápido que es colocada por la máquina siguiendo un diseño digital previamente elaborado. La proyección inicial contempla viviendas de hasta 60 metros cuadrados, con divisiones internas y espacios previstos para puertas y ventanas.

Según la UNLP, la estructura principal de una vivienda podría completarse en aproximadamente 50 horas, aunque posteriormente son necesarias otras tareas vinculadas con las instalaciones y las terminaciones.

proyecto reúne a investigadores, docentes y estudiantes de distintas disciplinas de la UNLP, entre ellas ingeniería, arquitectura, sistemas y trabajo social. También participan empresas locales vinculadas a la fabricación de materiales para la construcción.

Por su parte, el Astillero Río Santiago aporta sus capacidades industriales y técnicas para la fabricación del prototipo.

La propuesta busca desarrollar una herramienta que pueda trasladarse a los terrenos donde se ejecuten planes habitacionales. De esta manera, una misma máquina podría utilizarse para construir distintas viviendas de manera seriada.

Uno de los objetivos centrales es reducir los tiempos y costos de construcción, además de incorporar soluciones de aislación térmica que permitan mejorar la eficiencia energética de las futuras unidades.

Cómo funciona la impresora 3D de la UNLP

La máquina tiene una estructura tipo pórtico de aproximadamente 6 metros de ancho y 11 metros de alto. Se desplaza mediante dos equipos móviles que circulan sobre carriles instalados en el terreno donde se levantará la vivienda.

Ambos equipos están conectados por una viga superior que sostiene el cabezal de impresión. Sobre esa estructura se desplaza un carro que deposita el material siguiendo las indicaciones del plano digital.

El mortero cementicio llega hasta el cabezal mediante una manguera conectada a una bomba. La consistencia de la mezcla resulta clave para el funcionamiento del sistema: debe mantener la forma de cada capa y soportar el peso de las sucesivas capas que se imprimen sobre ella.

Antes de comenzar, es necesario preparar una platea de hormigón, que funciona como base de la vivienda y sobre la cual se instalan los carriles.

El equipamiento necesita mortero, agua y energía eléctrica y puede trabajar de manera continua bajo supervisión técnica. Una vez terminada una unidad, la máquina puede desplazarse para comenzar con la siguiente.

La impresora no reemplaza a los trabajadores

Aunque buena parte de la construcción de la estructura se automatiza, el proyecto no plantea eliminar la participación de trabajadores de la construcción.

Después de la impresión de las paredes todavía deben realizarse tareas vinculadas con las cubiertas, aberturas, instalaciones eléctricas, cañerías y terminaciones.

La iniciativa también contempla la capacitación de vecinos de los barrios donde puedan implementarse estos proyectos, con especial atención a la participación de mujeres en las tareas de construcción y mantenimiento.

De esta manera, la tecnología busca combinar la automatización de una parte de la obra con la generación de capacidades laborales en las propias comunidades.

El desarrollo también despertó interés en el ámbito provincial. El Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano de la Provincia de Buenos Aires mantuvo reuniones con la UNLP para analizar posibles aplicaciones de esta tecnología en terrenos que cuenten con los servicios necesarios.

La posibilidad de trasladar el equipamiento y utilizarlo para construir varias unidades en serie aparece como uno de los principales atractivos del proyecto.

La propuesta desarrollada en La Plata apunta así a utilizar tecnología de fabricación nacional para afrontar uno de los desafíos de los programas habitacionales: acortar los plazos de construcción sin dejar de lado las condiciones de calidad, eficiencia y habitabilidad.

Hay antecedentes de viviendas impresas en 3D

La construcción mediante impresión 3D ya fue utilizada en otros países. Uno de los antecedentes más conocidos se desarrolló en Francia, donde investigadores de la Universidad de Nantes participaron del proyecto Yhnova, destinado a evaluar la aplicación de esta tecnología en viviendas sociales.

En ese caso se construyó una vivienda de 95 metros cuadrados para una familia de cinco integrantes. La impresión de la estructura demandó unas 54 horas, mientras que las tareas posteriores de instalación de puertas, ventanas y techo requirieron varios meses.

El antecedente francés utilizó el sistema BatiPrint3D, que permitió levantar paredes curvas y con aislación adaptadas al diseño de la vivienda.

El desarrollo que llevan adelante la UNLP y el Astillero Río Santiago busca adaptar esta tecnología a las necesidades locales y avanzar hacia una alternativa de fabricación nacional que pueda ser utilizada en futuros proyectos de vivienda social en la provincia de Buenos Aires.

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