Estudiantes
El día que Estudiantes le sacó el campeonato a Gimnasia
El 18 de agosto de 1996, Estudiantes y Gimnasia empataron 1-1 en el viejo estadio de 57 y 1, en un partido que quedó marcado para siempre en la historia del clásico platense. El Lobo llegaba a la última fecha con la ilusión de ser campeón, pero el Pincha se lo impidió: empataron, y Vélez, que también empató con Independiente, terminó dando la vuelta.
Hay clásicos que se recuerdan por un gol. Otros, por una goleada. Y están aquellos que quedan grabados para siempre porque, además de definir una rivalidad, tienen la capacidad de alterar la historia del otro. El 1-1 entre Estudiantes y Gimnasia de 1996 pertenece a esa última categoría.
Fue un partido que trascendió La Plata. El país futbolero tenía los ojos puestos en el clásico platense porque Gimnasia llegaba a la última fecha del Torneo Apertura con la posibilidad concreta de consagrarse campeón por primera vez en su historia. Para lograrlo necesitaba vencer a Estudiantes y esperar que Vélez no derrotara a Independiente en Liniers.
El escenario no podía ser más cargado: el Pincha era local, el Lobo se jugaba el título y, del otro lado, Vélez esperaba su oportunidad. Y Estudiantes no salió a mirar. A los 24 minutos del primer tiempo, Claudio “Rulo” París apareció para marcar el 1-0 y poner al Pincha arriba. El gol hizo explotar el estadio y, al mismo tiempo, golpeó las ilusiones de un Gimnasia que necesitaba ganar para mantener vivo el sueño del campeonato.
“Había hecho un gol y fue grandioso. La cancha explotaba”, recordó Claudio París en exclusiva para Punto Capital Noticias, protagonista de una de las escenas más importantes de aquel clásico.
El resultado dejaba al Lobo obligado a remontar, mientras en Liniers Vélez e Independiente no se sacaban ventajas. La tensión crecía minuto a minuto. Hasta que llegó el empate.
A los 17 minutos del segundo tiempo, Roberto “Pampa” Sosa encontró el 1-1 y volvió a poner a Gimnasia en carrera. El equipo de Carlos Timoteo Griguol necesitaba entonces un gol más y, además, que Independiente derrotara a Vélez. Pero la historia tuvo otro giro.
Independiente dispuso de un penal que podía cambiar completamente el desenlace del campeonato. Jorge Burruchaga, quien años después dirigiría al Pincha, tomó la responsabilidad, pero José Luis Chilavert apareció para atajarlo y sostener a Vélez.
Mientras tanto, en el arco de Estudiantes, Carlos “Chiquito” Bossio también tuvo trabajo. El arquero albirrojo respondió ante situaciones peligrosas del propio Sosa y de Guillermo Morant, evitando que el conjunto visitante encontrara el gol que necesitaba.
A los 19 minutos del complemento, Gimnasia sufrió la expulsión de Guillermo Sanguinetti por doble amarilla, y el 1-1 terminó siendo definitivo. Y aunque Gimnasia no perdió, aquel empate tuvo sabor a derrota: el Lobo se quedó sin el campeonato en la cancha de su eterno rival.
Vélez también empató en Liniers y, con ese resultado, se consagró campeón del Torneo Apertura. Gimnasia tuvo que conformarse con disputar días después un desempate frente a Racing para definir la clasificación a la Copa Libertadores.
Aquel equipo dirigido por Griguol había sido uno de los mejores de la historia de Gimnasia. Era el mismo conjunto que había goleado 6-0 a Boca en la reinauguración de la Bombonera y que había construido una campaña extraordinaria. Pero cuando llegó la última fecha, necesitaba ganar en el Hirschi. Y no pudo.
Por eso, más allá de que el partido terminó 1-1 y el campeón fue Vélez, para la memoria del clásico platense aquella tarde quedó asociada a un momento imposible de borrar: Gimnasia tenía la posibilidad de salir campeón por primera vez y Estudiantes se la quitó.
El “Clásico del Siglo” no tuvo campeón en La Plata, pero sí dejó un vencedor emocional. El empate fue festejado por los hinchas del Pincha como una victoria, mientras que para el Lobo significó el final de un sueño que había llegado hasta la última fecha.
La síntesis
Estudiantes (1): Carlos Bossio; Leonardo Ramos, Juan Sebastián Verón, Juan Pablo Sorín; Claudio París, Adrián Cascini, Gustavo Aguilar, Gastón Córdoba; Martín Palermo, Bernardo Romeo. DT: Daniel Córdoba.
Gimnasia (1): Noce; San Esteban, Sanguinetti, Pereyra, Larrosa; Yllana, Gustavo Barros Schelotto, Dueña, Saccone; Guillermo Barros Schelotto y Roberto Sosa. DT: Carlos Timoteo Griguol.
Goles: PT 24' Claudio París (E); ST 17' Roberto Sosa (G).
Expulsado: ST 19' Sanguinetti (G), por doble amarilla.
Estadio: Jorge Luis Hirschi.
Árbitro: Javier Castrilli.
Aquel 1-1 quedó mucho más allá de una estadística. Fue el clásico en el que Gimnasia se jugaba el campeonato y terminó con el Lobo viendo cómo la vuelta olímpica se alejaba definitivamente. El campeonato no fue para Estudiantes. Pero aquella tarde, el Pincha sí se quedó con algo que para el hincha vale casi lo mismo: impedirle al rival de toda la vida ser campeón.