Política
El empleo informal en Argentina alcanza al 43% y golpea con más fuerza a jóvenes, mujeres y jubilados
Según datos del INDEC, más de cuatro de cada diez trabajadores se desempeñan fuera del sistema formal. La problemática se profundizó en el último año y expone la fragilidad del mercado laboral.
El empleo informal sigue ganando terreno en Argentina y ya alcanza al 43% de los trabajadores, de acuerdo a los últimos datos difundidos por el INDEC correspondientes al cuarto trimestre de 2025. El fenómeno atraviesa distintos sectores de la economía y tiene un impacto directo en los ingresos y las condiciones laborales.
La cifra refleja un incremento de 1,6 puntos desde la asunción del presidente Javier Milei y consolida a la informalidad como uno de los rasgos centrales del mercado de trabajo actual. Dentro de ese universo, el 36,8% de los asalariados no está registrado, mientras que al sumar a los cuentapropistas informales el porcentaje total supera el 40%.
El impacto no es homogéneo y afecta con mayor intensidad a determinados grupos. Entre los jóvenes de hasta 29 años, los niveles de empleo no registrado son elevados, con tasas que alcanzan el 59,7% en mujeres y el 57,3% en varones.
La situación también se extiende a los adultos mayores. En muchos casos, personas en edad jubilatoria continúan trabajando en condiciones informales. Entre las mujeres de 65 años o más, la informalidad pasó del 56,4% al 61,6% entre 2024 y 2025, mientras que en varones del mismo rango etario subió del 45,3% al 55,6%.
En términos absolutos, esto implica que más de ocho millones de personas trabajan sin acceso a derechos básicos como aportes jubilatorios, cobertura de salud o estabilidad laboral. La falta de empleo registrado empuja a una parte importante de la población hacia alternativas precarias para sostener sus ingresos.
Al analizar por sectores, algunos rubros concentran mayores niveles de informalidad. En la construcción, el 73,8% de los trabajadores se desempeña sin registro. En el empleo en casas particulares, el porcentaje se acerca al 80%, mientras que en hoteles y restaurantes ronda el 60%. El comercio minorista, por su parte, presenta una tasa del 52,6%.
Esta dinámica también se traduce en una brecha de ingresos. Según estimaciones basadas en datos oficiales, un trabajador informal percibe entre un 35% y un 40% menos que uno registrado. Además, más de la mitad se ubica en los niveles más bajos de ingresos, lo que profundiza la desigualdad.