Política

El empleo informal en Argentina alcanza al 43% y golpea con más fuerza a jóvenes, mujeres y jubilados

El empleo informal en Argentina alcanza al 43% y golpea con más fuerza a jóvenes, mujeres y jubilados
Leonel Sánchez Alpino
14 Abr, 2026

Según datos del INDEC, más de cuatro de cada diez trabajadores se desempeñan fuera del sistema formal. La problemática se profundizó en el último año y expone la fragilidad del mercado laboral.

El empleo informal sigue ganando terreno en Argentina y ya alcanza al 43% de los trabajadores, de acuerdo a los últimos datos difundidos por el INDEC correspondientes al cuarto trimestre de 2025. El fenómeno atraviesa distintos sectores de la economía y tiene un impacto directo en los ingresos y las condiciones laborales.

La cifra refleja un incremento de 1,6 puntos desde la asunción del presidente Javier Milei y consolida a la informalidad como uno de los rasgos centrales del mercado de trabajo actual. Dentro de ese universo, el 36,8% de los asalariados no está registrado, mientras que al sumar a los cuentapropistas informales el porcentaje total supera el 40%.

El impacto no es homogéneo y afecta con mayor intensidad a determinados grupos. Entre los jóvenes de hasta 29 años, los niveles de empleo no registrado son elevados, con tasas que alcanzan el 59,7% en mujeres y el 57,3% en varones.

La situación también se extiende a los adultos mayores. En muchos casos, personas en edad jubilatoria continúan trabajando en condiciones informales. Entre las mujeres de 65 años o más, la informalidad pasó del 56,4% al 61,6% entre 2024 y 2025, mientras que en varones del mismo rango etario subió del 45,3% al 55,6%.

En términos absolutos, esto implica que más de ocho millones de personas trabajan sin acceso a derechos básicos como aportes jubilatorios, cobertura de salud o estabilidad laboral. La falta de empleo registrado empuja a una parte importante de la población hacia alternativas precarias para sostener sus ingresos.

Al analizar por sectores, algunos rubros concentran mayores niveles de informalidad. En la construcción, el 73,8% de los trabajadores se desempeña sin registro. En el empleo en casas particulares, el porcentaje se acerca al 80%, mientras que en hoteles y restaurantes ronda el 60%. El comercio minorista, por su parte, presenta una tasa del 52,6%.

Esta dinámica también se traduce en una brecha de ingresos. Según estimaciones basadas en datos oficiales, un trabajador informal percibe entre un 35% y un 40% menos que uno registrado. Además, más de la mitad se ubica en los niveles más bajos de ingresos, lo que profundiza la desigualdad.

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