Política
El ex viceministro de Caputo cuestionó el plan económico de Milei
Joaquín Cottani, que integró el equipo de economía, advirtió sobre el estancamiento de la actividad y cuestionó la política monetaria y cambiaria. Propuso liberar el tipo de cambio, flexibilizar las condiciones financieras y tolerar una inflación de hasta el 4% mensual durante algunos meses para impulsar la recuperación.
Joaquín Cottani, ex secretario de Política Económica y antiguo integrante del equipo del ministro Luis Caputo, realizó un duro diagnóstico sobre la situación económica argentina y planteó la necesidad de introducir cambios en la estrategia del Gobierno de Javier Milei. Si bien respaldó el rumbo general basado en la disciplina fiscal, la apertura económica y las reformas estructurales, sostuvo que las decisiones monetarias y cambiarias están limitando las posibilidades de recuperación.
Durante una entrevista radial con Futurock, el economista consideró que el oficialismo no está obteniendo los resultados esperados en el corto plazo y cuestionó el enfoque adoptado para contener los precios. Según su análisis, la combinación de restricciones cambiarias y una política monetaria demasiado contractiva dificulta la llegada de inversiones y la reactivación de la actividad.
Cottani también advirtió que la economía argentina lleva alrededor de 15 años de estancamiento y consideró insuficiente el crecimiento acumulado durante la gestión de Milei para hablar de una recuperación consolidada. En ese contexto, reclamó una revisión de las herramientas utilizadas por el equipo económico, aunque sostuvo que todavía existe margen para corregir el rumbo.

La propuesta de Cottani para el dólar y la política monetaria
Uno de los principales cuestionamientos del exfuncionario estuvo dirigido al esquema cambiario. A su entender, las restricciones que todavía pesan sobre las empresas y la intervención oficial mantienen al dólar real por debajo de su nivel de equilibrio, lo que puede afectar la competitividad de la economía.
Frente a ese escenario, propuso avanzar hacia la liberación del tipo de cambio hasta alcanzar una cotización unificada. No planteó un valor específico para el dólar, sino que sostuvo que debería ser el mercado el que determine su precio. También remarcó que la previsibilidad es fundamental para quienes evalúan invertir, especialmente en un contexto atravesado por la incertidumbre electoral.
En materia monetaria, Cottani reclamó una política más flexible y cuestionó la decisión de absorber los pesos vinculados con las compras de reservas. Según su planteo, el Banco Central debería tener mayor margen para incrementar sus reservas internacionales, teniendo en cuenta los compromisos de deuda y la demanda de dólares que suele crecer antes de las elecciones.
El economista advirtió que una economía con restricciones financieras tiene mayores dificultades para atraer capitales. Por eso, consideró necesario modificar las condiciones actuales para favorecer el crédito, la inversión y el movimiento de la actividad productiva.
Inflación del 3% o 4% mensual para impulsar la economía
La propuesta más controvertida de Cottani fue aceptar una suba temporal de la inflación como parte de una estrategia para recuperar competitividad. El exfuncionario sostuvo que el Gobierno debería contemplar la posibilidad de convivir durante algunos meses con aumentos de precios de entre el 3% y el 4% mensual, si eso permitiera alcanzar un tipo de cambio más favorable para la producción.
Desde su perspectiva, la continuidad del equilibrio fiscal funcionaría como un resguardo frente al riesgo de que esa aceleración inflacionaria se transforme en una dinámica persistente. En ese sentido, cuestionó los intentos de reducir los precios de manera forzada sin atender al resto de las variables macroeconómicas.
Cottani también recordó un antecedente de la gestión actual: entre marzo de 2024 y comienzos de 2025, el crédito en pesos creció un 140% por encima de la inflación, período que identificó como el momento en que se produjo una recuperación de la economía. Para el economista, el posterior endurecimiento monetario fue una decisión equivocada que contribuyó a debilitar ese proceso.
El ajuste fiscal y la advertencia sobre la falta de recuperación
Aunque reconoció la magnitud del ajuste que permitió reducir el déficit primario, que había alcanzado niveles cercanos al 5%, Cottani cuestionó algunos mecanismos utilizados para sostener el equilibrio de las cuentas públicas. Según su análisis, una recuperación de la actividad que permita mejorar la recaudación facilitaría el cumplimiento de los objetivos fiscales.
En ese marco, planteó que la situación económica exige revisar las prioridades y abandonar la rigidez en la aplicación de determinadas metas. Su diagnóstico apunta a que la disciplina fiscal, por sí sola, no garantiza una recuperación si no está acompañada por condiciones que favorezcan el crédito, la inversión y la producción.
El exsecretario de Política Económica resumió su mirada con una crítica a la demora del Gobierno para reconocer las dificultades de la economía: sostuvo que la plata no alcanza porque el oficialismo tardó en advertir el problema.
Qué dijo Cottani sobre Milei y Luis Caputo
Pese a sus críticas, Cottani aclaró que sus diferencias con el Gobierno son de carácter técnico y no implican un rechazo al programa general de reformas. Consideró que la administración nacional todavía está a tiempo de introducir modificaciones y destacó la capacidad de Caputo para llevar adelante los cambios que propone.
Sobre el Presidente, lo describió como un expositor de la economía liberal y cuestionó que el crecimiento acumulado durante su gestión sea suficiente para sostener que la economía ya se encuentra en una etapa de recuperación.
El economista también evaluó el escenario político y sostuvo que las dificultades económicas no determinan necesariamente una derrota electoral del oficialismo. En su opinión, la falta de propuestas alternativas claras dentro del peronismo puede incidir en la competencia política.
De esta manera, el diagnóstico de Cottani combina el respaldo a los objetivos fiscales y estructurales del Gobierno con una advertencia sobre la estrategia elegida para alcanzarlos. Su planteo central es que la recuperación requiere revisar la política monetaria y cambiaria, incluso si eso implica aceptar temporalmente una inflación más elevada.