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Junto a Estudiantes y River: qué clubes podrían sumarse a una agenda de cambios en la AFA
La reunión entre Juan Sebastián Verón y Stefano Di Carlo abrió una nueva etapa en la discusión política del fútbol argentino. Racing, Talleres y Gimnasia aparecen entre los clubes con antecedentes de diferencias con la conducción de Claudio Tapia, aunque sus posiciones actuales son distintas. Qué se sabe de cada dirigencia y dónde podrían aparecer coincidencias.
El encuentro entre los presidentes de Estudiantes y River dejó una pregunta que excede a los dos clubes: ¿puede formarse un espacio más amplio para discutir el funcionamiento del fútbol argentino?
La iniciativa tiene un punto de partida concreto. Estudiantes y River acordaron establecer una mesa permanente de trabajo para elaborar propuestas sobre aspectos institucionales, deportivos, económicos y organizativos. Entre los ejes mencionados aparecen la generación de mayores ingresos para las instituciones y la defensa del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro. Por ahora, no anunciaron la incorporación de otros clubes ni la conformación de un bloque opositor formal.
Sin embargo, existen antecedentes que permiten identificar posibles interlocutores. Algunos dirigentes cuestionaron decisiones de la AFA, otros presentaron propuestas de reforma y algunos alternaron los reclamos con gestos de acercamiento a Tapia. Esa diferencia es clave para entender quiénes podrían acompañar una agenda común y quiénes, por ahora, son solamente aliados potenciales.
Racing: diferencias públicas, pero también una señal de distensión
El presidente de Racing, Diego Milito, es uno de los dirigentes que manifestó cuestionamientos a la conducción del fútbol argentino.
En mayo, después de la eliminación de la Academia ante Rosario Central, Milito lanzó duras críticas al arbitraje y afirmó que el fútbol argentino estaba "roto". Sus declaraciones lo acercaron discursivamente a las posiciones críticas de Verón y River.
Pero la relación tuvo otro capítulo en septiembre. Milito recibió a Tapia en el predio que Racing construye en Ezeiza y ambos compartieron una recorrida pública por las instalaciones. El encuentro mostró un momento de distensión después de meses de tensión.
Por eso, Racing es un caso relevante, pero no puede darse por incorporado a un eventual frente reformista. La Academia podría coincidir con River y Estudiantes en cuestiones específicas —como el arbitraje o las reglas de competencia— sin que eso implique romper relaciones con la AFA.
La pregunta es si Milito estaría dispuesto a transformar sus cuestionamientos en una agenda institucional compartida o si priorizará mantener abiertos los canales de diálogo.
Talleres: un antecedente opositor con una relación cambiante
Andrés Fassi, presidente de Talleres de Córdoba, protagonizó algunos de los enfrentamientos más fuertes con Tapia en los últimos años. Sus diferencias incluyeron cuestionamientos a la conducción de la AFA y derivaron en un conflicto disciplinario que llegó al Tribunal Arbitral del Deporte.
Ese antecedente convirtió a Fassi en una referencia habitual cuando se analiza la oposición al modelo de conducción actual. Sin embargo, su recorrido también muestra los límites de esa clasificación: sus posiciones y su relación con la AFA atravesaron distintos momentos, con etapas de confrontación y otras de acercamiento.
Talleres podría encontrar puntos de coincidencia con Estudiantes y River en la discusión sobre los formatos de los campeonatos, la previsibilidad reglamentaria y la autonomía de los clubes. Pero no hay, por ahora, una confirmación pública de que Fassi vaya a sumarse a la mesa que impulsan Verón y Di Carlo.
En su caso, el antecedente opositor es claro; su alineamiento actual, no.
Gimnasia: una propuesta que puede abrir otra discusión
El caso de Gimnasia tiene una particularidad. En marzo, cuando River anunció su salida del Comité Ejecutivo, el presidente del Lobo, Carlos Anacleto, apareció entre los dirigentes que expresaron diferencias con la conducción de la AFA.
Anacleto había planteado la posibilidad de un sistema de inversión privada regulada en el fútbol argentino, manteniendo el control de las instituciones en manos de sus socios y rechazando las sociedades anónimas deportivas.
Esa posición abre una posible zona de diálogo con Estudiantes y River, que en el comunicado de este martes ratificaron su defensa de las asociaciones civiles sin fines de lucro y la necesidad de fortalecer económicamente a los clubes.
La coincidencia no alcanza para hablar de una alianza. Una propuesta sobre el modelo de financiamiento no equivale a una ruptura con Tapia, ni demuestra que Gimnasia comparta todos los cuestionamientos de Verón y Di Carlo. Pero sí ofrece un tema concreto sobre el cual podría desarrollarse una conversación entre dirigentes.
Para el fútbol platense, además, el eventual acercamiento tendría una particularidad: los dos clubes de la ciudad podrían encontrar puntos de coincidencia institucional, aun cuando mantengan rivalidades deportivas y diferencias folclóricas.
Los reclamos que pueden sumar apoyos, aunque no necesariamente aliados
Hay otros clubes que cuestionaron decisiones arbitrales o aspectos puntuales de la organización del fútbol, pero cuya posición institucional es menos clara.
Independiente Rivadavia y Lanús, por ejemplo, habían expresado reclamos vinculados con actuaciones arbitrales antes de que River presentara su documento crítico ante la AFA. Esos antecedentes muestran que las críticas no se limitan a Estudiantes y River, aunque no alcanzan para afirmar que esas instituciones estén dispuestas a integrar un espacio de reforma.
La distinción importa porque una cosa es compartir un reclamo por un partido y otra, muy diferente, acordar cambios estructurales sobre el formato de los torneos, la distribución de ingresos, la evaluación de los árbitros o los mecanismos de decisión.
El documento que River presentó en septiembre propuso, entre otros puntos, reglas más estables para las competencias, cambios en los derechos de televisión y un comité independiente para evaluar el arbitraje. Esa agenda ofrece una referencia más concreta para identificar quiénes podrían acompañar futuras iniciativas.
El límite político: cuestionar a la AFA no significa querer lo mismo
La reunión entre Verón y Di Carlo puede abrir una discusión más amplia, pero su capacidad para sumar instituciones dependerá de cómo se traduzcan las coincidencias en propuestas.
Racing muestra que un dirigente puede cuestionar públicamente a la AFA y, al mismo tiempo, recomponer el vínculo institucional. Talleres tiene antecedentes de confrontación, aunque su relación con Tapia también atravesó cambios. Gimnasia aporta una discusión posible sobre el financiamiento y el control de los clubes, pero nunca dio un paso más allá en sus diferencias con la actual conducción del fútbol argentino.
En paralelo, River volvió al Comité Ejecutivo después de seis meses de ausencia para presentar sus reclamos desde adentro. Ese movimiento demuestra que la discusión no pasa necesariamente por abandonar los espacios institucionales, sino también por intentar modificarlos desde su interior.
Por ahora, Estudiantes y River son los únicos clubes que anunciaron formalmente esta mesa de trabajo conjunta. El resto integra un mapa de posibles coincidencias, no una alianza confirmada.
La próxima señal será concreta: si la mesa convoca a otros presidentes, si presenta documentos con propuestas específicas y si esas iniciativas consiguen respaldo más allá de las diferencias personales con Tapia. Ahí se podrá empezar a distinguir entre un acercamiento de dos dirigentes y la construcción de un espacio con capacidad real para disputar la agenda del fútbol argentino.