Estudiantes
Verón y Di Carlo, más allá de la foto: qué une a Estudiantes y River frente a la AFA
Los presidentes del Pincha y el Millonario acordaron crear una mesa permanente para discutir el futuro del fútbol argentino. Detrás del encuentro hay coincidencias sobre el funcionamiento de la AFA, los torneos, el arbitraje y los ingresos de los clubes, pero también dos historias diferentes de confrontación con la conducción de Claudio Tapia.
La reunión que Juan Sebastián Verón y Stefano Di Carlo mantuvieron este martes en el Monumental dejó una imagen de fuerte impacto político para el fútbol argentino: el dato más importante no es solamente que los presidentes de Estudiantes y River se hayan mostrado juntos, sino que acordaron establecer una mesa permanente para elaborar propuestas sobre la organización institucional, deportiva y económica de la actividad.
El comunicado conjunto habla de una agenda de trabajo conjunta que parta del intercambio de diagnósticos y luego elabore documentos con una ideas compartidas. Como anticipó de lo puntos en los que ya hay coincidencias, el texto publicado hoy plantea la necesidad de generar mayores ingresos para fortalecer económica y patrimonialmente a los clubes, y ratifica la defensa del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro. No se anunció, por ahora, una alianza formal contra la AFA ni un paquete de reformas cerrado.
El acercamiento, de todos modos, no ocurre en el vacío. Tanto Estudiantes como River vienen acumulando diferencias con la conducción de Claudio Tapia, aunque por episodios y motivos distintos. La coincidencia entre ambos aparece en una pregunta más amplia: quién toma las decisiones en el fútbol argentino, bajo qué reglas y con qué participación de los clubes.
Estudiantes: del pasillo de espaldas a la "batalla" de Santiago del Estero
La relación entre Estudiantes y la AFA tuvo uno de sus momentos más tensos después de que Rosario Central sea designado campeón de Liga en 2025 por decisión de Tapia, cuando ya había finalizado la temporada. El Pincha cuestionó el título inventado y, cuando fue obligado a realizar el tradicional pasillo de honor, sus futbolistas recibieron a los jugadores rivales de espaldas, en un gesto de protesta.
La respuesta disciplinaria no se hizo esperar. Juan Sebastián Verón recibió una suspensión de seis meses para ejercer actividades vinculadas al fútbol, mientras que el club fue sancionado económicamente y varios jugadores recibieron suspensiones, aunque finalmente este último punto fue retirado por una amnistía en enero de este año. En mayo de 2026, después de las actuaciones ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), la AFA dio por cumplida la sanción al presidente y dejó sin efecto la multa al club, con lo que cerró aquel expediente.
Pero la tensión volvió a escalar después de la Supercopa Internacional disputada el 26 de septiembre de 2026 contra Rosario Central: hubo fallos arbitrales plagados de polémicas que beneficiaron al 'Canalla" y una representación policial sin justificativo alguno contra los hinchas de Estudiantes en las inmediaciones del estadio una vez finalizado el partido, como así también retenciones arbitrarias contra los micros en los que se movilizaba la parcialidad albirroja antes del comienzo del encuentro, lo que provocó su llegada bastante después de comenzado el mismo
El clima caliente generado por el desempeño del árbitro desembocó en incidentes entre los jugadores hacia el final del partido y un momento de furia del presidente del Pincha contra la terna arbitral. A raíz de ello, el Tribunal de Disciplina abrió nuevas actuaciones sobre Verón y otros dirigentes del Estudiantes. El 8 de octubre les dio cinco días hábiles para ampliar sus descargos y pidió las imágenes completas a la empresa Torneos. La investigación sigue un curso y no debe confundirse con la causa anterior, que ya había sido cerrada.
Para Estudiantes, el conflicto con la AFA excede una sanción puntual: involucra un cuestionamiento de fondo a la situación del fútbol argentino en la actualidad y a la manera en que se aplican sus reglas. La dirigencia de Verón se convirtió así en una de las voces más críticas del esquema actual.
River: arbitrajes, transparencia y reglas de funcionamiento
El enfrentamiento de River con la AFA tiene otro recorrido. En marzo de este año, el club anunció que dejaría de participar de las reuniones del Comité Ejecutivo al considerar que su funcionamiento no ofrecía garantías procedimentales suficientes para tomar decisiones claras y previsibles.
En agosto, Di Carlo profundizó públicamente sus cuestionamientos. El presidente del Millonario habló de una sucesión de fallos arbitrales perjudiciales para su equipo y reclamó un límite a lo que consideraba un trato injusto. También vinculó sus críticas con problemas más generales del fútbol argentino.
En septiembre, Di Carlo volvió a referirse a la relación con la AFA y a Claudio Tapia, a quien atribuyó una animosidad hacia River. En las últimas semanas, el club regresó al Comité Ejecutivo sin abandonar su perfil crítico.
Tanto Estudiantes como River fueron acercando posiciones en los últimos meses, con una crítica compartida no solo a la forma en que se ejerce el poder dentro de la AFA, sino también al modelo de ingresos económicos que hoy existe en el fútbol argentino y al reparto de los recursos entre los clubes.
Los puntos en común: qué quieren discutir
Estudiantes y River comparten una serie de cuestionamientos que explican el acercamiento.
1. Cómo se toman las decisiones. Tanto Estudiantes como River plantearon reparos sobre la previsibilidad y transparencia de los procedimientos del Comité Ejecutivo. La mesa de trabajo abre un espacio para discutir reglas institucionales más claras y una mayor participación de los clubes en la toma de decisiones, aunque todavía no se difundió una propuesta específica sobre cómo reformar la forma de gobierno que impera en el ámbito de la AFA.
2. El formato de los torneos y el arbitraje. Ambos presidentes han expresado diferencias sobre la organización de las competencias y cuestionamientos por actuaciones arbitrales. Son asuntos que inciden directamente en la actividad deportiva, pero también en la previsibilidad del calendario, la planificación de los planteles, la credibilidad de los campeonatos y el atractivo del fútbol argentino para venderlo al mundo.
3. Los ingresos y la sustentabilidad económica. Este es uno de los puntos explícitos del comunicado. River y Estudiantes plantearon la necesidad de generar nuevos y mayores recursos para fortalecer el patrimonio de las instituciones. Las propuestas podrían abarcar mejoras en la comercialización de los derechos de transmisión, un aumento significativo en los premios económicos que reciben los campeones de las competencias locales, y una mayor permeabilidad a la asociación con empresas privadas que inviertan en los clubes a través de acuerdos entre partes.
4. El modelo de los clubes. Las dos instituciones reafirmaron su compromiso con las asociaciones civiles sin fines de lucro y con la función social de los clubes. En un fútbol atravesado por discusiones sobre su organización económica y societaria, esa definición establece otro punto de coincidencia: fortalecer los recursos y vincularse con el sector privado sin abandonar el modelo institucional actual.
De las críticas a la construcción de una agenda
Hasta ahora, buena parte de las diferencias con la AFA se había expresado mediante comunicados o declaraciones públicas por separado. La novedad del encuentro entre Verón y Di Carlo es el paso de la crítica individual a un espacio de trabajo compartido.
Eso no significa que River y Estudiantes tengan posiciones idénticas sobre todos los temas ni que la mesa vaya a convertirse necesariamente en un bloque opositor. Pero si es el primer paso para que ese espacio alternativo empiece a confirmarse.
La respuesta la tendrá lo que suceda después de la foto: qué propuestas elaboren, si logran sumar a otros clubes y si consiguen trasladar sus planteos a los ámbitos donde se toman las decisiones.
Por ahora, la reunión dejó algo más que una señal de acercamiento entre dos presidentes. Estableció un punto de partida para discutir cuestiones que afectan al conjunto del fútbol argentino: las reglas de funcionamiento, la organización de los torneos, la autoridad arbitral y la distribución de los recursos.
La coincidencia entre Verón y Di Carlo nació en medio de sus diferencias con la conducción de la AFA. Su alcance, sin embargo, dependerá de si consiguen convertir ese frente de coincidencias en una agenda capaz de trascender los conflictos que los acercaron.