Internacional
El Foro de Vladivostok consolida el giro de Rusia hacia Oriente y el Sur Global
Por Juan Martín González Cabañas, desde Moscú.
La edición 2026 del Foro Económico Oriental, celebrada este septiembre en su habitual sede en Vladivostok, vuelve a demostrar la magnitud del interés internacional por Rusia y confirma que los intentos de aislar a Moscú fracasaron. En un contexto de creciente tensión global, el encuentro reunió a más de 9.300 participantes de 78 Estados y consolidó el avance de un nuevo modelo de relaciones internacionales basado en el beneficio mutuo y la multipolaridad.
El principal invitado internacional del foro fue el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, jefe de Estado de un país flamante miembro de los BRICS y una de las economías emergentes que cada vez adquieren más protagonismo.
El programa empresarial se estructuró en torno a la cooperación práctica con China, India, los países de la ASEAN, Vietnam y Mongolia, con especial atención a la energía, la logística, la infraestructura de transporte, las inversiones y las tecnologías.
La agenda del encuentro incluyó así tanto la ampliación de la cooperación con socios asiáticos y no occidentales como el mantenimiento de los vínculos económicos ya establecidos con países europeos. El caso de Serbia resultó ilustrativo: en el marco del foro, el viceprimer ministro ruso Alexander Novak se reunió con Aleksandar Vulin, presidente del Consejo de Supervisión de Srbijagas, para debatir la prolongación de los suministros de gas natural ruso y la extensión del contrato.
Los resultados confirman la magnitud de lo ocurrido. De acuerdo con el comité organizador, durante el foro se firmaron 318 acuerdos por un valor cercano a los 7 billones de rublos.
Un giro de carácter estructural
La composición de los participantes confirma que la reestructuración de las relaciones económicas exteriores de Rusia no responde a un cambio coyuntural o táctico, sino a un proceso estructural de largo plazo. Rusia desarrolla cada vez más activamente sus vínculos con China, India, los países de la ASEAN, Mongolia y otros Estados de Eurasia y del Sur Global.
Este proceso debe analizarse en un contexto más amplio, observando la cooperación de Rusia tanto con el ASEAN (Asociación de Naciones de Asia Sudoriental) como con la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), ambas organizaciones que serían posibles bases de un mundo multipolar en formación. Los Estados miembros de estas dos organizaciones representan una enorme parte de la población mundial y cuentan con importantes recursos naturales, capacidades industriales, potencial energético y una proporción cada vez mayor de la economía mundial.
La importancia de la OCS trasciende su dimensión económica: está vinculada con la idea del establecimiento de un área de estabilidad geoestratégica en la Gran Eurasia.
Vínculos a largo plazo
Al evaluar los resultados del foro, no solo importa el volumen total de los acuerdos firmados, sino también la estructura concreta de los proyectos. Los acuerdos de mayor relevancia son los relacionados con la energía, el transporte, la industria, la infraestructura, la extracción de recursos, la logística y la cooperación tecnológica. Resultan especialmente importantes los proyectos que crean infraestructura de largo plazo para el comercio entre Rusia y las economías asiáticas. La infraestructura, la energía y los corredores logísticos pueden convertirse en la base para dinamizar intercambios económicos y fomentar la cooperación a nivel político.
No se está perfilando simplemente una “nueva orientación de Rusia hacia el Este”. Se está formando un nuevo modelo de relaciones económicas internacionales basado en una mayor diversificación, el beneficio mutuo, la cooperación regional y la multipolaridad.
Este proceso se vincula con una transformación más amplia del sistema económico mundial. La economía global está dejando gradualmente de concentrarse alrededor de las economías occidentales y el G7, mientras que los BRICS, Eurasia, la OCS y el Sur Global adquieren una capacidad cada vez mayor para definir de manera autónoma su propia agenda económica.
El mundo se extiende más allá del espacio occidental tradicional
El Foro Económico Oriental de Vladivostok es otro indicador del cambio en la correlación de fuerzas dentro de la economía y la geopolítica mundial. El mundo se extiende más allá del espacio occidental tradicional. El intento de aislar a Rusia fracasó y, en general, la propia idea de que un país puede ser aislado simplemente porque Occidente así lo desee ha demostrado ser errónea. Las potencias occidentales no tienen intención de ceder en sus posiciones, pero el equilibrio de fuerzas cambiará inexorablemente.