Política
El Gobierno avanza con 240 despidos en el Servicio Meteorológico Nacional y crece la preocupación por el funcionamiento
La medida impactará en estaciones de todo el país y en la sede central. Trabajadores denuncian que el organismo ya opera al límite y advierten por posibles consecuencias en pronósticos y alertas.
El gobierno de Javier Milei prepara una nueva tanda de despidos en el Servicio Meteorológico Nacional, que alcanzaría a 240 trabajadores y se haría efectiva en los próximos días.
Según trascendió, la decisión incluye recortes tanto en las estaciones meteorológicas distribuidas en el país como en la sede central del organismo. La medida se enmarca en el proceso de reducción del Estado impulsado por la gestión nacional y habría sido promovida por el área que conduce Federico Sturzenegger.
Actualmente, el SMN cuenta con unos 780 trabajadores civiles. Con la salida de 240 empleados y sumando jubilaciones previstas, la planta podría reducirse a poco más de 500 personas.
Desde el organismo señalan que el número está por debajo de lo necesario para sostener el funcionamiento habitual, estimado en alrededor de 1.200 trabajadores. En ese contexto, advierten que distintas áreas ya operan con sobrecarga laboral y que muchos turnos se cubren con horas extra.
Riesgos en la toma de datos
El Servicio Meteorológico Nacional cumple tareas de manera permanente, durante las 24 horas, con la toma de datos de variables claves como temperatura, humedad, viento y precipitaciones.
Esa información es la base para la elaboración de pronósticos y la emisión de alertas tempranas. Por eso, desde el sector sostienen que una reducción del personal puede afectar la calidad y la cantidad de datos disponibles.
Uno de los puntos más sensibles es la red de estaciones meteorológicas es que menos trabajadores implica dificultades para sostener las operativas, lo que podría generar “puntos ciegos” y reducir la precisión de los informes.
Parte del trabajo del SMN se desarrolla en aeropuertos, donde se registran datos en tiempo real fundamentales para la seguridad de las operaciones aéreas. La falta de personal en esas áreas podría complicar la toma de decisiones en despegues y aterrizajes.
Además, el organismo cumple un rol clave en la emisión de alertas por tormentas, inundaciones, granizo y olas de calor, así como en el suministro de información para el sector agropecuario.
Desde el ámbito laboral advierten que la reducción del plantel podría afectar estos servicios, en un contexto donde la precisión de los datos resulta clave para anticipar fenómenos climáticos y planificar actividades económicas.