Sociedad
El Gobierno libera el precio de las garrafas en plena ola de frío y crisis del gas
La medida fue impulsada por el Ministerio de Desregulación de Sturzenegger y elimina los precios de referencia del Gas Licuado de Petróleo (GLP), clave para calefaccionar miles de hogares en Argentina.
En medio de la ola polar que atraviesa gran parte del país y en plena crisis por el abastecimiento de gas, el Gobierno nacional avanzó con una polémica medida: desreguló por completo el mercado del Gas Licuado de Petróleo (GLP), lo que implica, entre otros puntos, la eliminación de los precios de referencia para las garrafas, un recurso esencial para millones de hogares sin conexión a redes de gas natural.
La iniciativa fue oficializada a través del Decreto 446/2024, impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que encabeza Federico Sturzenegger, en conjunto con la Secretaría de Energía.
¿Qué cambia con esta desregulación?
Según el Gobierno, con la nueva normativa se busca “simplificar el sistema de autorizaciones” para las empresas del sector, habilitando la libre participación del mercado sin necesidad de trámites previos engorrosos. De hecho, si en un plazo de diez días hábiles la autoridad de aplicación no formula observaciones, se considerará aprobada la solicitud de cualquier empresa interesada.
Además, se liberan las exportaciones de GLP, una vez cubierto el abastecimiento interno, y se elimina el esquema de precios tope o de referencia, lo que habilita a fraccionadores y distribuidores a fijar libremente los valores al público.
Desde el Ejecutivo nacional explicaron que el objetivo es permitir que los operadores privados “establezcan el mejor mecanismo para el canje de envases, garantizando su circulación en condiciones técnicas adecuadas y cumpliendo las normas de seguridad vigentes”.
¿Qué implica para los usuarios?
La medida genera preocupación en sectores sociales y económicos, ya que las garrafas son el único medio de calefacción y cocina en miles de hogares del interior del país, especialmente en zonas rurales o barrios populares sin acceso a gas por red. Hasta ahora, el Estado mantenía cierto control sobre su precio para evitar aumentos desmedidos.
Con esta desregulación, los valores podrían quedar librados a las condiciones del mercado, lo que impactaría directamente en el bolsillo de los sectores más vulnerables en pleno invierno.
El rol del Estado, reconfigurado
El Gobierno argumenta que el nuevo esquema “reorienta el rol del Estado hacia funciones esenciales de seguridad y fiscalización técnica” y devuelve al sector privado “la libertad operativa y comercial”, promoviendo así un modelo más “eficiente, competitivo y transparente”.
Sin embargo, la decisión fue cuestionada por referentes del sector energético y por organizaciones sociales, quienes advierten que en un contexto de emergencia térmica y falta de suministro de gas natural, liberar el precio de las garrafas puede agravar aún más la situación de miles de familias.