Crónicas del mundo

El lago de Como: una perla de la Lombardía

El lago de Como: una perla de la Lombardía
Leonel Sánchez Alpino
06 Ago, 2023

En un recorrido por el Norte de Italia no puede soslayarse una visita al Lago de Como, una perla que brilla en la Lombardía por sus paisajes, distinción, historia y belleza.

Por Silvia Franchi.

Se puede llegar en tren, en auto, en autobús o en excursión desde Milán o desde otras ciudades cercanas. Una forma práctica para ganar tiempo es viajar en tren desde Milán a Varenna, una localidad que tiene hermosos paisajes, vegetación, flores de múltiples colores y muelles de gran atractivo, con el entorno del lago y la vista de los Alpes.

Varenna

Varenna es un pequeño pueblo en el Lago de Como, con sus vistas panorámicas, pintorescas callejuelas, casas coloridas en tonos pastel y un ambiente romántico. Por otro lado, es algo más económica que su cercana Bellagio, quizá la comuna más destacada de la región.

Al bajar del tren y a pocos metros nos sorprenderemos con la inmensidad del Lago, la arquitectura del pueblo con una fusión de estilos arquitectónicos y una atmósfera fresca. Pasear por el Paseo de los Enamorados es una hermosa experiencia, una estructura de metal rojo cubierta de plantas trepadoras, hasta llegar al casco antiguo.

Se puede apreciar mucha vegetación, una profusa arboleda con distintas especies y variedad de plantas florales, que se verán más coloridas en primavera y verano. Es un lugar elegido para pasar la Luna de Miel, o para parejas que desean vivir un momento inolvidable, o para cualquier persona que desee disfrutar del ambiente.

Nos encontramos con un túnel que da al Lago, donde disfrutaremos de una vista sorprendente.

En los alrededores del Lago hay numerosas poblaciones, cuyos habitantes  se desplazan de un lugar a otro en ferrys, lanchas colectivas y privadas, ya que se trata de un estilo de vida donde la navegación es diaria. El paisaje está enmarcado por la majestuosidad de los Alpes en la frontera con Suiza y hay numerosas carreteras internas con vistas panorámicas. Hay quienes eligen realizar el recorrido en moto y desplazarse de pueblo en pueblo en un Ferry, adonde también se embarcan los coches.

En el caso histórico hay numerosos restaurantes típicos, con mesas al aire libre, terrazas con vista al lago y pequeñas boutiques, tiendas de artesanías y souvenirs, así como bares y heladerías. Los precios son elevados y existe la alternativa de comprar deliciosos “paninis” (sándwiches) y beber una gaseosa o tomar un café. Hay bancos que permiten sentarse a tomar un helado con una vista espectacular. Durante la tarde se puede degustar un aperitivo italiano muy famoso, el “Spritz”.

Subiendo las callejuelas se llega a la Iglesia de San Giovanni Battista en Piazza San Giorgio, la iglesia madre de Varenna y uno de los primeros lugares de culto. La iglesia data del Siglo XI y ha sufrido muchas modificaciones.

Subiendo un poco más se encuentra Villa Monastero, del siglo XII que fuera un monasterio femenino. Luego pasó a manos privadas y se convirtió en una residencia noble. Las calles son laberínticas y siempre cuesta arriba, con escalones de piedra.

En la misma plaza se encuentra la Iglesia de San Giorgio, con su torre y reloj. Se puede permanecer en este pueblo o continuar hacia Bellagio, tomando un ferry.

Descendemos hacia el muelle y nos encontraremos con un amarre adonde se pueden realizar paseos en bote.

Nos despedimos de Varenna, un lugar muy recomendable, apacible y acogedor.

La mundialmente famosa Bellagio

Tomamos un ferry y es importante  planificar los horarios para los desplazamientos de un muelle a otro y no perder tiempo, porque fuera de la temporada estival no son muy frecuentes.

Bellagio es una ciudad grande, la más famosa y visitada por los turistas y que da a uno de los lagos más profundos de Europa y el tercero más extenso de Italia, después del de Garda y el de Verbano. Su característica es que forma una Y al revés, con el municipio Colico al norte, el Lecco al sureste y el Como al suroeste.

Es aconsejable dedicarle más tiempo a Bellagio por su gran atractivo, un destino turístico, cultural y comercial, con un posición geográfica exclusiva, una auténtica perla de la Lombardía. La región fue elegida por el famoso actor George Clooney quien tiene una extraordinaria mansión adonde vive con su familia.

El puerto de Bellagio amarra más cantidad de embarcaciones, y las personas que tienen poder adquisitivo para alojarse en hoteles de la ciudad cuentan con lanchas exclusivas para realizar paseos.

Los hoteles de categoría superior rondan los 300€ por noche, son lujosos, elegantes, con balcones y vistas privilegiadas. Hay otros más económicos y alejados que pueden costar 120€. Lo aconsejable es hospedarse durante dos días o simplemente hacer una visita por el día.

Las “Villas” de Bellagio son de estilo renacentista y barrocas, con embarcaderos propios y balcones para desayunar, almorzar o cenar ante un panorama relajante y bellísimo, un lugar privilegiado.

Bellagio desborda lujo, con sus joyerías donde se exhiben gran cantidad de joyas y relojes, así como boutiques distinguidas.

A la hora de almorzar, disponemos de los platos típicos italianos, las pizzas, los fideos cintas con diversas salsas, el risotto, los pizzoccheri y los pescados lavados y secados al sol llamados Missoltini  además de la infaltable polenta. El risotto y la polenta son oriundos de la Lombardía y el Piamonte, y fueron incorporados a Argentina  por los inmigrantes de esas regiones hasta convertirse en infaltables en la mesa familiar.

Las “Villas” de Bellagio

Villa Carlota es la más famosa y se la puede ver desde el lago cuando se realiza la navegación. Es una villa neoclásica que alberga una colección de arte y es famosa por su basto jardín botánico con enorme cantidad de especies. Se la puede visitar con horario programado.

La mejor época para visitar esta región es la primavera durante los meses de abril y mayo, aunque octubre tiene su encanto, hay menos turistas y se respira aire fresco. En verano habrá muchos turistas realizando sus paseos y las temporadas son cada vez más calurosas.

Las vistas del Lago di Como en la región de Bellagio son espectaculares, y es una excelente idea tomar un buen momento de contemplación de tanta belleza.

En pleno casco histórico hay un trencito turístico que sube por las callejuelas y nos permite ver la inmensidad desde lo alto de las colinas, un paseo muy recomendable dado que las cuestas son agotadoras para ir caminando, particularmente en verano.

Hay negocios que son una delicia, como las vidrieras de las golosinas, un deleite para los niños y para llevar recuerdos.

En toda Italia se rinde culto a los limones, cuyo jugo es muy utilizado en refrescos y en la preparación del famoso Lemoncello.

Entre las serpenteantes callecitas hay pequeños locales con fragancias de lavandas, decorados con buen gusto, que destilan una perfume delicioso y natural. Hay todo tipo de productos de tocador, desde jabones a perfumes, perfuminas ambientales y bolsitas con lavandas.

Pasaremos por Tremezzo, otro pueblo precioso y exclusivo, al que muy pocos bolsillos pueden acceder, ya que la tarifa del hotel Tremezzo supera los 500€ por noche. Aunque se lo puede apreciar desde la embarcación.

Es un hotel antiguo, lujoso y traidicional donde se alojan familias adineradas, actores, cantantes famosos, políticos y clientes de toda la vida.

Terminando el día regresaremos a la ciudad de Como, que para muchos puede ser también un punto de partida para realizar el recorrido por el Lago de Como y donde comienzan la mayoría de las excursiones. En la ciudad habitan la mayoría de los ciudadanos de esta ciudad apacible, con un estilo de vida muy relajado donde se respeta el silencio y el buen trato.

Es costumbre de los habitantes de la ciudad de Como reunirse por las tardes para tomar un café, sociabilizar, tomar spritz u otros aperitivos y gozar del final del día. Los perros salen de paseo y su comportamiento es ejemplar, sentados al lado de sus cuidadores en los bares. Cabe aclarar que en Italia los perros son muy cuidados y la gente adora a las mascotas malcriadas.

Nos despedimos de la experiencia única de haber realizado una visita memorable, que siempre podrá repetirse. Camino a la estación de tren nos encontraremos con una obra de arte muy original, con simbolismo en las manos gigantes.

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